Inicio Blog

Tras bloqueo de la Mesa: avanza reforma del diputado Cuello para restablecer el MEPCO y revertir alza de combustibles

Tras ser bloqueada por varias semanas por parte de la Mesa de la Cámara, la reforma constitucional impulsada por el diputado Luis Cuello (PC), junto a otros parlamentarios y parlamentarias fue finalmente declarada admisible, permitiendo su avance en la tramitación legislativa. La iniciativa —ingresada el pasado 7 de abril— busca dejar sin efecto los decretos que provocaron el alza de los combustibles registrada el 26 de marzo.

La iniciativa propone incorporar una norma transitoria en la Constitución para derogar los decretos dictados por el Ejecutivo —incluidos los del Ministerio de Hacienda y Energía— que modificaron el cálculo del precio de los combustibles, permitiendo así restablecer el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) y volver a los valores vigentes al 25 de marzo, con el objetivo de aliviar el impacto en el costo de la vida de las familias.

En ese contexto, el diputado Cuello señaló: “Nosotros ingresamos esta reforma constitucional que establece una norma transitoria que pone fin al bencinazo y permite volver a los precios de la bencina y los combustibles del 25 de marzo. Este proyecto fue bloqueado por la mesa sin justificación, sin ninguna causa legal. Y en definitiva, gracias al reclamo que planteamos en la sala argumentándolo jurídicamente y también a la presión ciudadana, finalmente la mesa declaró admisible el proyecto y en consecuencia, ahora es posible que pueda avanzar”.

Asimismo, agregó que “requerimos que se ponga en tabla en la Comisión de Constitución. Yo espero que dado que se retrasó de manera injustificada y por una decisión política, a partir de ahora se pueda discutir, puesto que es urgente terminar con esta medida que sigue perjudicando a los chilenos”.

El proyecto también contempla que, en caso de ser necesario, se puedan utilizar recursos del Fondo de Estabilización Económico y Social para sostener el mecanismo y evitar nuevas alzas en los combustibles.

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

Declaración pública: Greenpeace alerta que proyecto del Ejecutivo debilita la protección ambiental en Chile

La conducción del Ejecutivo en materia ambiental genera profunda preocupación. Ya en sus primeros días dio señales inquietantes con la retrotracción de 43 decretos ambientales, de los cuales 38 siguen sin registrar avances a un mes de su retiro, pese a que la ministra Toledo ha reiterado que todos serían reingresados a la brevedad. Esa misma línea se profundiza ahora con la presentación de una ley regresiva que impacta directamente en la naturaleza, ecosistemas y la biodiversidad. 

Resulta especialmente grave que esta propuesta debilite y/o elimine herramientas clave de protección ambiental, limitando la capacidad de prevenir daños, afectando la protección de los ecosistemas y reduciendo derechos fundamentales como el acceso a la justicia ambiental y la participación ciudadana. En la práctica, esto deja a las comunidades con menos herramientas para defender su entorno y compromete el uso responsable de los recursos públicos. 

Primeramente, el proyecto debilita gravemente la evaluación técnica. En la práctica, esto permitiría aprobar proyectos y modificaciones sin una revisión adecuada de sus impactos, lo que podría traducirse no solo en proyectos de menor calidad, sino también en permisos más deficientes y en un mayor riesgo para el medio ambiente y la salud humana. Se instala, de facto, la promesa del “chao guías ambientales” que hiciera el candidato Kast, lo que podría conllevar que criterios que antes eran evaluados por especialistas con trayectoria en salud pública, glaciología, recursos hídricos, bosques u otras áreas, podrían ser omitidos. Esto afecta el núcleo de la legislación ambiental, cuyo propósito es prevenir daños muchas veces irreparables antes de que ocurran, y abre la puerta a más y peores emergencias ambientales. 

En segundo lugar, el proyecto sacrifica los fiordos patagónicos y la biodiversidad. Reduce explícitamente el monitoreo ambiental y, además, permite relocalizar operaciones de empresas salmoneras que ya han deteriorado gravemente los fiordos de la Patagonia, entregándoles nuevas ubicaciones. Todo ello podría ocurrir sin evaluación ambiental, mediante decisiones discrecionales de la autoridad de turno y sin participación ciudadana. A esto se suma el retraso, por varios años y sin una justificación razonable, de normativas destinadas a proteger el patrimonio ambiental y la biodiversidad del país. 

En tercer orden, el proyecto debilita la capacidad de prevenir daños ambientales, al quitarle herramientas a los Tribunales Ambientales para frenar proyectos cuando existe riesgo para el entorno. Esto rompe el equilibrio entre proteger el medio ambiente y permitir el desarrollo, dejando a las comunidades más expuestas frente a daños que pueden ser graves e irreversibles. 

Asimismo, se eliminan herramientas para impugnar una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y se dificulta el acceso a la justicia, al reducir los plazos para presentar acciones en un escenario donde ya existen importantes barreras técnicas y económicas. 

Por último, estas deficiencias del proyecto también podrían aumentar los costos para el Estado, es decir, para todos los chilenos: recursos públicos podrían destinarse a reembolsar proyectos evaluados bajo estándares más débiles cuando se detecten problemas en su tramitación, generando un incentivo difícil de justificar, salvo para quienes podrían beneficiarse de malos proyectos. 

Greenpeace se declara en estado de alerta ante la tramitación de un proyecto peligroso para el país, que, con la excusa de favorecer la inversión y corregir procesos, genera incluso más incertidumbre, limita derechos adquiridos y -lo que es más grave- sacrifica el medio ambiente y la salud de las personas. 

Matías Asun, director Greenpeace Chile

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

Profesores chilenos mejor preparados reportan menos estrés y logran más aprendizaje en aula

0

El informe TALIS Teacher Knowledge Survey 2024, aplicado por primera vez en Chile, muestra que un mayor Conocimiento Pedagógico General se traduce en más tiempo efectivo de clase, mejor clima escolar y resultados superiores de los estudiantes.

  • La ministra de Educación María Paz Arzola señaló que “este hallazgo nos muestra que invertir en el conocimiento pedagógico de los profesores es la mejor inversión que podemos hacer para mejorar la calidad y la equidad educativa”.

 A través de su Centro de Estudios, el Ministerio de Educación, impulsó la participación de Chile en el módulo TKS de TALIS 2024, coordinando, gracias a sus equipos técnicos su implementación a nivel nacional. Chile fue uno de los ocho países a nivel mundial que participó en la primera aplicación de este estudio y es el único de Sudamérica en hacerlo. Por primera vez, no solo se preguntó a los profesores sobre sus percepciones, sino que se evaluó de manera objetiva lo que realmente saben sobre pedagogía general: cómo planificar una clase, cómo motivar a los estudiantes, cómo evaluar aprendizajes y cómo gestionar el aula en entornos desafiantes.

La evidencia recogida en este estudio que evaluó a profesores de 7° y 8° básico en ocho países, demuestra que los docentes chilenos con sólido Conocimiento Pedagógico General (CPG) sufren menos estrés, destinan más tiempo a enseñar y menos a tareas administrativas y obtienen alumnos con mejores resultados.

La ministra de Educación María Paz Arzola, al ser consultada por el estudio, señaló que “este hallazgo nos muestra que invertir en el conocimiento pedagógico de los profesores es la mejor inversión que podemos hacer para mejorar la calidad y la equidad educativa. Si queremos que los docentes tengan el control real de su sala de clases y que los niños aprendan en ambientes de bienestar, entonces debemos poner el foco en fortalecer la formación pedagógica desde el inicio de la carrera y durante todo el ejercicio profesional”.

Los profesores con mayor CPG tienen menor probabilidad de sentirse agobiados por agresiones verbales, cambios curriculares constantes, atención a necesidades educativas especiales o la actualización profesional bajo alta carga laboral. Esto favorece un clima de aula más estable y propicio para aprender. Los docentes con alto CPG destinan 67% de su tiempo a actividades de enseñanza y aprendizaje, versus 58% en quienes tienen menor nivel. La diferencia se explica por menos horas dedicadas a papeleo y a mantener el orden. Fabián Ramírez, Jefe del Centro de Estudios Mineduc explica esto: “Un profesor que domina la pedagogía tiene mejores herramientas para enfrentar la diversidad, el conflicto y la presión del aula. Y eso no es un detalle menor en un sistema educativo como el nuestro, donde las salas de clases son cada vez más diversas y las exigencias sobre los docentes, cada vez mayores”.

Mejores resultados

A nivel internacional, los países con puntajes más altos en CPG también logran mejores desempeños en PISA de matemática y lectura. Chile alcanzó 254 puntos en la escala de conocimiento pedagógico, superando a Sudáfrica, Marruecos y Arabia Saudita. El 60% de los profesores chilenos se ubica en nivel consolidado, es decir, cuenta con herramientas para adaptar la enseñanza, motivar y usar la evaluación para mejorar. El estudio a su vez identifica brechas importantes. Un 22% de los docentes está en nivel básico de CPG. Además, quienes ingresan a la docencia solo con formación disciplinar, sin estudios de pedagogía, obtienen en promedio 19 puntos menos en la evaluación.

Los resultados del TALIS TKS 2024 entregan una hoja de ruta clara: fortalecer el Conocimiento Pedagógico General es clave para reducir el estrés docente, optimizar el tiempo de aula y elevar los aprendizajes.

El informe TALIS (Teaching and Learning International Survey) de la OCDE es la mayor encuesta mundial centrada en docentes y directores, analizando las condiciones laborales, prácticas pedagógicas y el entorno de aprendizaje. Su objetivo es generar datos comparables para mejorar la política educativa, basándose en la percepción de los propios educadore

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

“Hijo de extranjero transeúnte”: Defensoría de la Niñez expresa preocupación por instrucción del registro civil

0

DECLARACIÓN PÚBLICA

Defensoría de la Niñez por Circular N° 014 del Servicio de Registro Civil e Identificación sobre nacionalidad de niños y niñas nacidos en Chile

24 de abril de 2026

La Defensoría de la Niñez expresa su preocupación ante la Circular N° 014 del Servicio de Registro Civil e Identificación, que instruye a las direcciones regionales a que los niños y niñas, nacidos en territorio nacional cuyos padres se encuentren en situación irregular sean inscritos como “hijo de extranjero transeúnte”. Cabe señalar que esta categoría se aplica a “personas nacidas en territorio chileno de padres que se encuentran de paso, turismo o sin intención de establecerse”, situación que dista de aplicarse a personas que habitan desde hace años en Chile”.

Esta medida resulta preocupante pues representa un retroceso respecto de los avances que el Estado ha venido impulsando en materia de protección de derechos de niños y niñas en contexto de movilidad humana. Asimismo, la circular establece un mecanismo que genera riesgo de apatridia, condición que afecta de manera directa el ejercicio de derechos fundamentales, sobre todo en el ámbito de la salud y educación.

La Circular introduce un criterio que no se funda en la situación propia del niño o niña, sino en la condición administrativa de sus padres, lo que resulta incompatible con el enfoque de derechos de la niñez y con la obligación del Estado de garantizar igualdad en el acceso y ejercicio de derechos fundamentales, independiente de la condición migratoria de los padres.

Asimismo, la institución advierte que, aunque el nacimiento sigue siendo inscrito y existen mecanismos de oposición o revisión, la carga de activar esos procedimientos queda radicada en las familias y no en el Estado, pese a que es este último, el llamado a reconocer y garantizar los derechos de que los niños y niñas son titulares. En esta materia, es deber del Estado garantizar desde el inicio la protección efectiva del derecho a la nacionalidad, a la identidad y a la no discriminación, sin trasladar a las familias la responsabilidad de reclamar por derechos que deben ser resguardados oportunamente.

Junto con ello, preocupa que esta regulación no aparezca suficientemente articulada con la Ley N° 21.430 y con el sistema de protección integral de derechos de niños, niñas y adolescentes, que obliga a todos los órganos del Estado a actuar teniendo siempre como consideración primordial el interés superior del niño.

La Defensoría de la Niñez enfatiza que la aplicación de esta Circular debe ser revisada estrictamente conforme a la normativa nacional y a los estándares internacionales de derechos humanos. Los niños y niñas nacidos en Chile no pueden ver condicionado el ejercicio de sus derechos por interpretaciones administrativas que los sitúen en una posición de mayor vulnerabilidad.

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

Juan A. Lagos analiza acciones y proyecciones geopolíticas de las guerras actuales EE.UU.

El dirigente del Partido Comunista se refirió a la muerte de una periodista libanesa tras un ataque israelí en la región sur de ese país, pese al alto el fuego declarado el 16 de abril.

“Son centenares quienes han muerto y con una cantidad muy importante de mujeres”, señaló el comentarista político sobre los comunicadores, víctimas de estas acciones violatorias de los acuerdos de tregua. 

Remarcó la masacre que ha significado la ocupación israelí en Gaza que se suma a los ataques en Medio Oriente también suscitados por Estados Unidos. Recordó los miles de niños palestinos asesinados, así como los 180 que han muerto en Irán, particularmente las escolares que fallecieron en el ataque perpetrado por Estados Unidos en la escuela Shajaré Tayebé en Minab.

“Son pocas las reacciones con respecto a las secuelas para la humanidad. Es la intervención más feroz después de la Segunda Guerra Mundial”, dijo sosteniendo que el conflicto en Medio Oriente supera los márgenes de una guerra no convencional:

En esa línea, el dirigente del PC apuntó al persistente y colosal despliegue armamentístico de Estados Unidos en la zona, pero que no ha estado exento a salidas y renuncias de la cúpula militar, como ocurrió con el Secretario de la Marina, John Phelan:

Comentó además que el país norteamericano y bajo la administración de Trump ha explicitado dirigir un nuevo escenario económico en su beneficio para el 2030 y donde resulta clave el control del precio del petróleo a nivel mundial:

Por otro lado, respecto a la situación de Cuba -país que ha concentrado en el último tiempo, nuevas amenazas por parte del Presidente Trump- apuntó a lo expresado por el Presidente Díaz Canel de que su nación debe prepararse frente a un eventual ataque:

“Cuba tiene una política de defensa que incluye a todo el pueblo. Se ha preparado por mucho tiempo y yo diría que es su fortaleza, pero a 90 millas tienen una locura criminal”, expresó señalando que el país socialista está manejando varias alternativas políticas. “Que Cuba no tenga disposición al diálogo es falso”, precisó:

“El actual gobierno norteamericano lo que está buscando es generar una desestabilización cosa que no ha logrado y justificar una intervención bélica para controlar geopolíticamente la zona”, dijo refiriéndose a Panamá, país centroamericano que tiene un acuerdo bioceánico con China, de modo el canal de Panamá perdería relevancia y por ende, Estados Unidos en ese paso estratégico.

“Esto puede implicar distintos factores de la acción bélica. Buscan deslegitimar a la actual dirección revolucionaria. Lo hicieron con Allende. Los medios hegemónicos de este país y norteamericanos descalificaban al Presidente de una manera brutal”, recordó.

Chile bajo el efecto mundial e imperial

Frente al contexto internacional, el analista resaltó que más allá del conflicto en Medio Oriente que ha alterado al alza los precios del combustibles, este escenario de riesgo es producto de los excesos políticos de Trump: 

Asimismo criticó la línea de mensaje de la diplomacia estadounidense en Chile y que encabeza Brandon Judd, quien aludió en el marco del acuerdo para la exploración y explotación de minerales críticos y tierras raras, la independencia de Chile frente a China en la materia: “Eso es falso porque el acuerdo da permiso de referencia muy significativos a Estados Unidos, irrumpiendo la soberanía, en temas como el cobre, el litio y muchos más”, defendió el analista.

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

Menos horas, nuevos desafíos: lo que trae la reducción de la jornada laboral en Chile

  • La nueva etapa fija reglas claras para la distribución del tiempo de trabajo, obliga a redefinir acuerdos entre empleadores y trabajadores y marca un punto clave en la transformación del sistema laboral chileno rumbo a 2028.

Chile avanza en uno de los cambios más relevantes de su legislación laboral en las últimas décadas. Desde este 2026, la jornada ordinaria de trabajo se reduce de 44 a 42 horas semanales, en el marco de la implementación gradual de la Ley N°21.561, que culminará en abril de 2028 con un máximo de 40 horas para los trabajadores regidos por el Código del Trabajo.

El proceso responde a una tendencia internacional de larga data. “Uno de los frutos de las reivindicaciones del movimiento sindical mundial es que el tiempo dedicado al trabajo se ha reducido entre un 40% y un 50% respecto del siglo XIX”, explica Fernando Monsalve, académico de la carrera de Derecho de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). En esa línea, agrega que “la reducción de la jornada ha sido promovida históricamente por organismos internacionales, consolidándose hoy como un estándar en diversas economías desarrolladas”.

Actualmente, Europa presenta jornadas promedio de 40 horas semanales o incluso menos, mientras que en América Latina los países avanzan a distintas velocidades. Chile se posiciona entre aquellos que han optado por una reducción progresiva, alineándose con tendencias regionales que buscan equilibrar productividad y bienestar.

“La implementación de la ley comenzó el 26 de abril de 2024, cuando la jornada pasó de 45 a 44 horas. El segundo hito se concreta este 2026 con la reducción a 42 horas, y el proceso finalizará el 26 de abril de 2028 con la meta de 40 horas semanales”, explica el experto.

Esta normativa aplica a trabajadores regidos por el Código del Trabajo, incluyendo a trabajadoras de casa particular puertas afuera, pero excluye a quienes prestan servicios a honorarios sin subordinación y a funcionarios públicos sujetos a estatutos especiales, quienes mantienen una jornada de 44 horas.

El académico de la UCSC subraya que la ley no solo establece una rebaja de horas, sino que también promueve el diálogo entre las partes. “El mecanismo principal que privilegia la normativa es el acuerdo entre empleadores y trabajadores, o sus organizaciones sindicales, para definir cómo se implementa la reducción”.

En caso de no existir acuerdo, la Dirección del Trabajo ha fijado criterios obligatorios. “Según el dictamen vigente para esta etapa, en jornadas distribuidas en cinco días, el empleador deberá reducir una hora al final de dos días distintos de la semana; mientras que, en jornadas de seis días, la disminución considera 50 minutos en dos días y 20 minutos en un tercer día”, indica el especialista.

Además, se establece que los acuerdos adoptados en la primera etapa no se extienden automáticamente a esta nueva reducción. Por ello, si no existe un nuevo pacto en 2026, se debe aplicar la modalidad definida por la autoridad, sin alterar unilateralmente lo previamente acordado.

Uno de los aspectos más relevantes en la implementación práctica es el tratamiento de la colación cuando esta es imputable a la jornada laboral. Monsalve explica que este derecho no puede ser modificado sin acuerdo entre las partes. “Si la colación forma parte de la jornada, el tiempo efectivo de trabajo puede ser incluso menor al total de horas semanales fijadas por la ley”, señala.

Asimismo, la normativa introduce incentivos para que este tipo de beneficios sea revisado en procesos de negociación colectiva, lo que podría impactar las condiciones laborales en el mediano plazo. Por otro lado, la ley permite que aquellas empresas que ya operan o acuerden una jornada de 40 horas puedan distribuirla en cuatro días, abriendo la puerta a esquemas laborales más flexibles.

La reducción de la jornada busca mejorar la calidad de vida de las personas, facilitando la conciliación entre el trabajo, la vida familiar y personal, además de contribuir a la salud física y mental al disminuir el agotamiento y el estrés crónico.

No obstante, también plantea desafíos importantes. “Al no existir una reducción proporcional de las remuneraciones, se abre un debate sobre productividad, costos para las empresas y eventuales procesos de automatización”, advierte el académico. En este escenario, agrega, “la adaptación de las organizaciones será clave, especialmente en sectores donde la continuidad operativa es crítica”.

Otro punto relevante es la actualización de criterios respecto a trabajadores excluidos de la limitación de jornada, como aquellos sin fiscalización superior inmediata. La Dirección del Trabajo ha precisado que esta condición no depende únicamente del cargo o función, sino del grado real de autonomía con que se desempeñan las labores.

“Lo determinante es si existe un control directo y efectivo sobre la forma y oportunidad en que se realiza el trabajo. Esa evaluación debe hacerse caso a caso, aplicando el principio de primacía de la realidad”, explica Monsalve.

Finalmente, y para el académico, la reducción de la jornada laboral representa un cambio estructural que va más allá del cumplimiento normativo. Implica repensar la organización del trabajo, la gestión del tiempo y las relaciones laborales. “Estamos frente a una transformación cultural en el mundo del trabajo. El éxito de esta política dependerá, en gran medida, de la capacidad de diálogo y de adaptación tanto de empleadores como de trabajadores”, concluye.

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

“Es una vergüenza”: Lorena Pizarro oficia a ministro Rabat por instrucción de omisión a abogados de derechos humanos

Con el propósito de obtener información respecto de la orden al Programa de Derechos Humanos para abstenerse de intervenir en audiencias donde criminales de lesa humanidad piden beneficios, es que la diputada Lorena Pizarro elevó un oficio al ministro de Justicia, Fernando Rabat, con copia a la contralora de la República, Dorothy Pérez.

En el documento se pide específicamente que el secretario de Estado envíe una copia íntegra, fechada y suscrita, de toda instrucción a los abogados del programa de DD.HH. referida a su proceder en las audiencias. A su vez, solicita la confirmación de, si se ha dictado o no, un acto administrativo formal que modifique, suspenda o derogue el Protocolo de Actuación de Programa de Derechos Humanos, entre otros.

Según explicó la diputada Pizarro, el oficio responde a que “nos enteramos que el gobierno ‘antidelincuencia’, el gobierno que tante prometió, hoy ha avanzado, con mucha fuerza y una vez más, en contra de lo que son sus obligaciones internacionales para con las víctimas de la dictadura civil-militar, y en un hecho sin precedentes ha enviado un oficio donde se le señala a los abogados defensores de causas de derechos humanos, del programa de DD.HH. del Ministerio de Justicia, que no apelen ni presenten recursos ante las solicitudes de libertad de los abogados de los genocidas presos en Chile”.

“Solo decir que más allá de lo formal que podamos hacer -que lo estamos haciendo-, esto es una vergüenza, incumple normas internacionales, incumple tratados firmados por Chile (…) De verdad este gobierno está gobernando para esa élite autoritaria, desvergonzada y que fue parte de gravísimos crímenes en dictadura”, finalizó la histórica dirigente de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

Años cotizados: un reconocimiento necesario, pero aún insuficiente

Sergio Fernández Araya

Académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (FACEA) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC)

El debate previsional en Chile ha estado históricamente marcado por una profunda insatisfacción ciudadana. Durante años, el sistema de pensiones no ha logrado cumplir una promesa básica: asegurar ingresos suficientes en la vejez para quienes cotizaron de manera constante a lo largo de su vida laboral. Las bajas pensiones, la excesiva dependencia del ahorro individual y las persistentes brechas de género han debilitado la legitimidad del modelo y reforzado la percepción de que el esfuerzo contributivo no siempre es justamente recompensado. 

La reciente Reforma de Pensiones incorporó el denominado Beneficio por Años Cotizados, una medida que, busca saldar una deuda histórica con quienes aportaron durante décadas al sistema previsional. El principio que la inspira es simple y difícil de cuestionar: reconocer el esfuerzo contributivo de las personas que sostuvieron el sistema con su trabajo formal. 

El beneficio consiste en un aporte mensual adicional financiado por el nuevo Seguro Social Previsional, equivalente a 0,1 UF por cada año cotizado, con un tope de 25 años. En valores actuales, ello se traduce en cerca de cuatro mil pesos por año cotizado y un máximo cercano a los cien mil pesos mensuales. No es un monto despreciable, especialmente para pensiones bajas, y tiene el mérito de sumarse automáticamente al pago mensual, a partir de enero de 2026, sin trámites ni postulaciones. En un país donde muchos beneficios sociales tardan en llegar a sus destinatarios, este diseño es, sin duda, un acierto.

No obstante, el impacto real del beneficio debe analizarse con cautela. En primer lugar, el tope de años reconocidos introduce una señal ambigua: se premia la cotización, pero solo hasta cierto punto, diluyendo el incentivo para trayectorias laborales más extensas. En segundo término, los requisitos de acceso dejan fuera a grupos significativos, especialmente mujeres con historias laborales interrumpidas, aun cuando estas interrupciones respondan a labores de cuidado que el propio Estado reconoce como socialmente valiosas. El aumento gradual del mínimo de cotizaciones exigidas a mujeres refuerza esta tensión entre reconocimiento y exclusión.

Desde una perspectiva ética y de política pública, el Beneficio por Años Cotizados es un paso en la dirección correcta, pero claramente insuficiente para resolver el problema estructural de las bajas pensiones. Más que una solución definitiva, parece una señal política: el sistema comienza a incorporar criterios de solidaridad y reconocimiento contributivo más allá del ahorro individual puro.

La pregunta de fondo sigue abierta: ¿queremos un sistema que solo administre precariedades o uno que garantice pensiones dignas? Este beneficio aporta alivio, pero no reemplaza la necesidad de una discusión más profunda sobre suficiencia, equidad y justicia previsional. Reconocer los años cotizados es un buen comienzo, pero no puede ser el punto concluyente de un problema social profundo.

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo

La responsabilidad de hablar cuando miles esperan una vivienda

0

Señor Director:

Las recientes declaraciones del ministro Iván Poduje, señalando que el ministerio podría estar quedándose sin recursos, merecen una profunda reflexión pública. No solo por el contenido de sus palabras, sino por el impacto que estas generan en miles de familias que esperan una solución habitacional.

Cuando una autoridad de Estado habla, no lo hace como un ciudadano más. Sus palabras tienen peso institucional, repercuten en la confianza pública y afectan directamente el ánimo de quienes llevan años esperando una vivienda digna. En Chile, detrás de cada comité, subsidio o proyecto, hay madres, adultos mayores, trabajadores y niños que ven en el acceso a la vivienda una esperanza concreta de estabilidad.

Plan claro de por eso, instalar mensajes de incertidumbre sin acompañarlos de certezas, soluciones o una acción resulta profundamente preocupante. Se genera temor, angustia y desmoralización en familias que ya cargan con el peso de los arriendos altos, el hacinamiento y la espera interminable.

Es legítimo transparentar dificultades presupuestarias. La ciudadanía valora la verdad. Pero la verdad debe ir acompañada de liderazgo, responsabilidad y conducción política. No basta con advertir problemas: se espera de una autoridad que también entregue caminos, priorizaciones y certezas.

Hoy Chile necesita ministros que informen, pero también que inspiren confianza. Que reconozcan las dificultades, pero convoquen a superarlas. Que comprendan que detrás de cada cifra presupuestaria hay vidas humanas esperando respuestas.

La crisis habitacional no se enfrenta con frases alarmantes, sino con gestión, unidad y sentido de urgencia.

Atentamente,

Juan Vera Carrasco
Presidente y Dirigente del Movimiento Autónomo de Vivienda (MAV)
Peñalolén

 

image_pdfDescarga como PDFimage_printImprime este artículo