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Septiembre Amarillo: ¿qué nos impide decir “necesito ayuda”?

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  • En 2025, Chile registró 1.927 muertes por suicidio. Especialista UCSC explica qué barreras dificultan buscar apoyo y qué señales pueden alertar al entorno.

“Los demás tienen sus propios problemas”, “debería poder con esto solo/a” o, simplemente, “no quiero molestar a nadie”. Son pensamientos que pueden parecer cotidianos, pero también transformarse en una barrera cuando una persona atraviesa un momento difícil y necesita pedir ayuda. ¿Qué hace que, incluso frente a un malestar intenso, resulte tan difícil decir “no estoy bien”?

Durante Septiembre Amarillo, mes dedicado a la concientización y prevención del suicidio, la conversación sobre salud mental también pone el foco en aquello que ocurre antes de que una persona busque apoyo.

En Chile, durante 2025 se registraron 1.927 defunciones por suicidio, de acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, manteniéndose una tendencia a la baja desde 2023. La dimensión del fenómeno también puede observarse en las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS): para 2019, Chile registró una tasa de mortalidad por suicidio de 9,0 por cada 100 mil habitantes. Ese mismo año, la tasa fue de 14,9 por cada 100 mil habitantes en hombres y de 3,2 en mujeres, evidenciando una marcada diferencia según sexo.

Las cifras nacionales también muestran diferencias según edad. Las tasas más altas se concentran en hombres mayores de 65 años, mientras que, al considerar el número total de fallecimientos, el grupo de 20 a 29 años concentra la mayor cantidad. Entre adolescentes, en tanto, existe preocupación por los intentos de suicidio y las autolesiones, especialmente entre mujeres.

Más allá de las cifras, la prevención también implica comprender qué ocurre antes de que una persona llegue a pedir ayuda. “Existen múltiples factores que pueden hacer que, para algunas personas, sea muy difícil reconocer que necesitan ayuda y dar el paso de buscar apoyo, tanto en su entorno cercano como a nivel profesional”, explica Esperanza Carrasco, psicóloga y especialista de la Dirección de Apoyo a los Estudiantes de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

Según explica la profesional, entre estas dificultades “se encuentran las llamadas barreras actitudinales, relacionadas con creencias y percepciones de la propia persona, como el estigma asociado a la salud mental, el miedo a ser juzgada, la vergüenza o la creencia de que debería ser capaz de resolver sus dificultades por sí misma”.

A estas se suman barreras estructurales, como el costo económico, el desconocimiento respecto de dónde y cómo solicitar ayuda, las dificultades para compatibilizar la atención con las responsabilidades académicas o laborales y las listas de espera.

La sensación de convertirse en una carga para los demás también puede profundizar esta dificultad. Incluso experiencias previas en las que una persona sintió que sus emociones fueron minimizadas o que no fue comprendida pueden hacer que, en el futuro, le resulte más difícil volver a pedir apoyo.

“Escuchar sin juzgar, preguntar con interés ‘¿cómo estás realmente?’ y transmitir que acompañar y apoyar a alguien no es una molestia puede ayudar a disminuir esta barrera y facilitar la búsqueda de apoyo”, señala la psicóloga.

Pero pedir ayuda no es la única dificultad. En ocasiones, quienes atraviesan un momento de intenso malestar no expresan directamente lo que están viviendo, por lo que el entorno puede cumplir un papel importante en la detección de señales de alerta.

“No existe una señal única”, advierte la especialista. Sin embargo, explica que “es posible prestar atención a cambios significativos en el comportamiento, como aislarse, dejar de participar en actividades que antes disfrutaba, descuidar responsabilidades o presentar modificaciones importantes en el estado de ánimo, el sueño, la alimentación o el consumo de alcohol u otras sustancias”.

También es importante atender a expresiones de desesperanza, a la sensación de ser una carga o a comentarios relacionados con no querer seguir viviendo o desaparecer. Frente a estas señales, la recomendación es no asumir que “ya se le va a pasar” y abrir un espacio de conversación.

“Preguntar directamente cómo se siente una persona o si ha pensado en hacerse daño no aumenta el riesgo. Por el contrario, puede abrir una oportunidad para que esta exprese lo que está viviendo y reciba apoyo”, explica Carrasco.

Acompañar también es escuchar

Cuando existe preocupación por alguien cercano, no siempre es necesario encontrar las palabras perfectas ni tener todas las respuestas. Lo primero, plantea Carrasco, es acercarse desde una preocupación genuina y sin juicios.

Una alternativa puede ser expresar directamente lo que se ha observado: “He notado que (…) y me preocupa cómo estás. ¿Quieres que conversemos?”.

Escuchar más que hablar, validar lo que la persona está sintiendo y evitar respuestas que minimicen su experiencia también son acciones importantes. Frases como “tienes que poner de tu parte” o “hay gente que está peor” pueden dificultar que alguien vuelva a expresar lo que está viviendo.

En cambio, acompañar y facilitar el acceso a ayuda especializada puede marcar una diferencia, especialmente cuando el malestar supera las herramientas personales o las redes de apoyo cercanas.

“Muchas veces, el primer paso para pedir ayuda es que alguien se atreva a preguntar: ‘¿Cómo estás realmente?’”, concluye la especialista.

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¿Por qué el asado sigue teniendo rostro de hombre? La respuesta está en la familia

  • Investigación aborda cómo las tradiciones alimentarias transmiten roles de género y por qué ciertas prácticas siguen asociándose principalmente a los hombres.

“¿Un asaito?”, preguntan un actor y un periodista en un icónico comercial. Cada septiembre, la parrilla se vuelve protagonista de las celebraciones de Fiestas Patrias y, junto a ella, la figura masculina del parrillero. Pero ¿por qué el asado terminó asociado principalmente a los hombres?

Para Dra. Claudia Troncoso, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), la respuesta está en la forma en que culturalmente se han construido los roles en torno a la alimentación. “No es por capacidad, sino por construcción sociocultural de género”, explica.

La académica señala que el asado ocupa un lugar particular dentro de las prácticas alimentarias y sociales. “El asado es la excepción en la comensalidad; mientras la cocina diaria presenta un rol que se asocia a funciones realizadas por mujeres, el asado es un espacio masculinizado, un rol heredado por tradición que incluso es visto como ‘invadido’ si lo hace una mujer”, sostiene.

La asociación entre hombres y parrilla, entonces, no respondería a una habilidad particular para cocinar con fuego: “Es un estereotipo de género, no una habilidad natural particular de los hombres”.

La explicación también puede encontrarse en la manera en que estos roles se aprenden dentro de las familias. La investigación “Traspaso intergeneracional de saberes alimentarios en personas mayores, rol de género en el relato de estudiantes universitarios”, desarrollada por la Dra. Troncoso junto al equipo de investigación “Colaboración en envejecimiento saludable” (COLABORA) de la UCSC, abordó cómo las experiencias de personas mayores influyen en los patrones alimentarios de los jóvenes.

El estudio, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través del proyecto InES Género UCSC, identificó a las mujeres de la familia como las principales transmisoras de prácticas alimentarias.

“Se encontró que durante la niñez y la adolescencia, la influencia en la alimentación recae principalmente en las mujeres de la familia, especialmente madres y abuelas, quienes son reconocidas como las encargadas de mantener y transmitir las tradiciones culinarias”, sostiene la especialista.

La Dra. Troncoso explica que esta división de tareas y saberes, que tradicionalmente posiciona a la mujer como principal transmisora de la cultura alimentaria, se transmite desde edades tempranas. “Los roles de género en la alimentación se aprenden desde niños dentro del hogar. La familia es el principal agente de transmisión de estos saberes y prácticas, que se transmiten de una generación a otra”.

En la investigación se encontró que todos los participantes mencionaron a familiares mujeres como figuras que habían influido en sus actuales patrones alimentarios, con un papel especialmente relevante de madres y abuelas en la transmisión de técnicas culinarias y del patrimonio gastronómico familiar.

Es ahí donde la figura del parrillero vuelve a adquirir relevancia. Para la académica, no se trata solamente de quién sostiene las pinzas durante una celebración, sino de un símbolo que permite observar cómo se mantienen y también se negocian los roles de género en torno a la alimentación.

“El parrillero es un símbolo cultural que evidencia cómo la alimentación reproduce y negocia roles de género”, plantea la investigadora. Desde esta perspectiva, la escena de un hombre frente a la parrilla concentra una tradición que se ha mantenido en el tiempo, incluso en un contexto donde existe mayor cuestionamiento de la distribución de estas funciones.

El equipo investigador identificó allí tres elementos: “la perpetuación de una estructura en la alimentación que faculta a los hombres a flexibilizar su rol en los quehaceres alimentarios”, “la tensión entre tradición y cambio” y “la brecha entre discurso y práctica”.

Esta última tensión resulta especialmente relevante para comprender por qué una representación puede ser cuestionada y, al mismo tiempo, continuar presente en las celebraciones.

“Aunque los jóvenes reconocen la desigualdad, muchos no modifican su comportamiento”, señala la académica. A esto se suma que hombres adultos y mayores pueden ser conscientes de esta situación, pero continuar reproduciendo el rol, fenómeno que el equipo investigador identificó como una “paradoja hermenéutica”.

De esta manera, la figura del parrillero permite mirar las Fiestas Patrias no solo como una celebración, sino también como un espacio donde nada es casual: ni el nombre de la cueca, ni el del terremoto, ni quién prepara el asado.

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¿Volver a entrenar con el buen tiempo? Las claves para hacerlo sin lesionarse

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  • Comenzar gradualmente, incorporar ejercicios de fuerza, respetar los periodos de descanso y evitar las horas de mayor calor son algunas de las recomendaciones.

La llegada de días más largos y temperaturas agradables suele motivar a muchas personas a retomar caminatas, trotes y entrenamientos al aire libre. El problema aparece cuando, después de varios meses de menor actividad, se pretende comenzar desde el mismo nivel que se tenía antes del invierno.

Para Luis Flores, jefe de carrera de Kinesiología de la Universidad de O’Higgins (UOH), el regreso “debe ser gradual y progresivo. Empezar por debajo de lo que uno cree que puede hacer y subir de a poco”, detalla.

El especialista explica que, si bien se recomienda alcanzar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada y complementar con ejercicios de fuerza dos días por semana, quienes vienen de un periodo de inactividad no deberían intentar alcanzar inmediatamente esas cifras. “Esa es la meta, no el punto de partida”, enfatiza.

Precisamente, uno de los principales errores es intentar recuperar rápidamente el nivel físico que se tenía antes. Flores lo resume como “hacer demasiado y demasiado pronto, es decir, retomar según lo que uno recuerda de lo que se hacía antes y no según el estado en el cual estoy actualmente”.

Volver de manera progresiva

Retomar inmediatamente las mismas distancias, velocidades o pesos tampoco es recomendable. Aunque una persona pueda sentir rápidamente que recuperó su capacidad para realizar ejercicio, no todas las estructuras del organismo se adaptan a la misma velocidad.

“Después de meses de inactividad, el sistema cardiorrespiratorio se recupera relativamente rápido, pero tendones y huesos se adaptan más lento”, explica el kinesiólogo.

Para una persona que lleva meses sin realizar actividad física, una primera sesión puede durar entre 20 y 30 minutos a una intensidad moderada, utilizando como referencia la posibilidad de mantener una conversación mientras se ejercita.

“La idea es terminar con la sensación de que se podría haber hecho un poco más”, señala Flores.

Para quienes quieren volver a correr, la recomendación también es avanzar por etapas. “Para quien lleva meses inactivo, conviene alternar caminata y trote, por ejemplo, un minuto trotando y dos minutos caminando, e ir reduciendo las pausas. Quien parte de cero puede empezar solo caminando de forma vigorosa”.

Durante las primeras semanas, Flores recomienda entrenar entre dos y tres días no consecutivos, incorporando fuerza en al menos dos de esas jornadas. Los días libres pueden destinarse a caminatas suaves.

Dolor muscular no siempre significa lesión

El regreso brusco puede favorecer principalmente lesiones por sobreuso de las extremidades inferiores. En corredores, Flores identifica entre las zonas más afectadas la rodilla, el pie y el tobillo, además de cuadros como las tendinopatías de Aquiles y rotuliana.

Sin embargo, sentir dolor después de entrenar no significa necesariamente que exista una lesión. El dolor muscular de aparición tardía -conocido como DOMS- suele ser difuso, aparecer entre 24 y 72 horas después del ejercicio, mejorar al moverse y desaparecer dentro de tres a cinco días.

Distinto es cuando la molestia “es puntual y localizada; aparece de golpe durante el ejercicio; se acompaña de hinchazón, hematoma o cojera; empeora con el uso o dura más de una semana”.

También hay otras señales que pueden advertir que se está aumentando la carga demasiado rápido. Flores llama a poner atención a un “dolor localizado que empeora de una sesión a otra”, así como al cansancio persistente o un empeoramiento del sueño.

Calentar y también descansar

Dedicar algunos minutos a preparar el cuerpo antes de entrenar es recomendable, aunque Flores aclara que el calentamiento por sí solo no garantiza que una persona no vaya a lesionarse.

“Bastan 10 a 15 minutos progresivos: primero actividad general suave y luego movimientos parecidos al ejercicio que se va a hacer”, explica.

Respecto de la prevención de lesiones, advierte que el calentamiento “no protege de lesiones de forma inmediata”. Más importante es mantener regularmente un trabajo de fuerza, equilibrio y pliometría que permita preparar al organismo para las exigencias del ejercicio.

El descanso es igualmente relevante. “Las adaptaciones del cuerpo ocurren durante el descanso”, sostiene Flores, quien aconseja dejar al menos 48 horas antes de volver a trabajar intensamente el mismo grupo muscular y priorizar un buen dormir.

“La recuperación y el estilo de vida pesan en el riesgo de lesión tanto como los parámetros de entrenamiento”, agrega.

El calor importa

La llegada de la primavera implica -además- comenzar a entrenar bajo temperaturas más elevadas. En jornadas de calor, Flores recomienda privilegiar las primeras horas de la mañana o el atardecer y evitar aproximadamente el periodo entre las 12:00 y las 17:00 horas.

También aconseja aclimatarse progresivamente durante una o dos semanas, utilizar ropa clara y protector solar e hidratarse antes, durante y después de la actividad física, evitando también beber líquidos en exceso.

Junto a ello, señala que no todas las personas deberían volver a entrenar sin una evaluación previa, consultando particularmente en el caso de personas sedentarias con enfermedades como diabetes o cardiopatías, quienes mantienen lesiones anteriores sin resolver o presentan síntomas como dolor de pecho, falta de aire desproporcionada, palpitaciones o desmayos.

“Ponerse en forma” rápidamente

Con el verano cada vez más cerca, otro error frecuente es aumentar excesivamente el entrenamiento con la intención de conseguir resultados físicos en pocas semanas.

Flores advierte que los “picos de carga” pueden provocar lesiones por sobreuso, pero también tener una consecuencia que va en sentido contrario al objetivo inicial: abandonar nuevamente la actividad física. “Una lesión en el primer mes suele terminar con el hábito”, enfatiza.

Por eso, para quienes quieran aprovechar el buen tiempo para volver a moverse, el especialista resume sus recomendaciones en cinco acciones: “Partir por debajo de lo que se cree posible; sumar fuerza dos veces por semana, sobre todo de cadera y piernas; calentar 10 a 15 minutos de forma progresiva y específica; respetar el calor, entrenar temprano o al atardecer e hidratarse; y escuchar al cuerpo”.

La clave, plantea Flores, es que el entusiasmo propio de esta época del año no lleve a intentar recuperar en unas pocas semanas lo que el organismo necesita reconstruir progresivamente.

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Estructura social e incertidumbre: cuando proyectar el futuro se vuelve más difícil en Chile

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·       Distintos indicadores muestran un escenario de “malestar” que cruza las condiciones de vida, las expectativas sobre el país y el bienestar de las personas.

Según un estudio de Cadem, el 58% de los chilenos cree que el país estará peor en el futuro, mientras un 43% anticipa un deterioro de la economía, un 51% un aumento de la delincuencia y un 50% un escenario político más complejo. A estas cifras se suman los resultados de una Encuesta 5C -de la misma empresa- que registran un 63% de sentimientos negativos, con estrés y cansancio de 37% y 31%, respectivamente, como principales expresiones. Las dificultades para pagar deudas, consumir, ahorrar o invertir completan un escenario en que la posibilidad de proyectarse aparece estrechamente vinculada con las condiciones concretas de vida.

Para el académico del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad de O’Higgins (UOH), Jorge Gallardo, la convergencia de estos indicadores no puede por sí sola explicar la experiencia cotidiana de las personas ni comprenderse únicamente desde el desempeño o crecimiento económico. Su lectura se vincula con hallazgos de las ciencias sociales desarrollados en Chile durante las últimas tres décadas, que han examinado cómo el empleo, la protección social, el acceso a la salud y las condiciones materiales inciden en el bienestar.

“El problema no radica en que las personas sean más sensibles, más débiles o estén más tristes que en el pasado. Cada vez existe mayor evidencia de que la actual estructura social está teniendo un impacto significativo en la salud mental de la población. Esta situación representa un desafío importante, ya que diversos indicadores muestran un deterioro sostenido del bienestar de las personas. Un ejemplo de ello es el aumento exponencial del consumo de psicofármacos durante la última década”, confirma el docente.

Gallardo plantea así que el malestar expresado en las mediciones no debería atribuirse a una mayor fragilidad individual. Su argumento apunta a condiciones sociales que pueden sostener en el tiempo experiencias de cansancio, incertidumbre y sufrimiento, hasta afectar la manera en que las personas viven el presente y anticipan lo que viene. Como dato adicional, añade que parte de la población estaría concentrada en mantener las condiciones básicas de su vida.

“Cuando una parte importante de la población debe concentrar sus esfuerzos en sostener lo básico, disminuye el margen para pensar en proyectos de largo plazo. Por eso, el malestar no puede entenderse únicamente como una experiencia emocional individual: también expresa las dificultades para sostener una vida con estabilidad y seguridad. Esa dimensión social ayuda a explicar por qué se deterioran las expectativas sobre el futuro”, añade el experto.

Condiciones para cambiar

Frente a este escenario, el académico plantea respuestas que deben operar en distintos niveles: desde el ámbito microsocial, con apoyos dirigidos directamente a las personas y sus experiencias, hasta el macrosocial, donde se involucren condiciones que mejoren su calidad de vida, como “una mayor estabilidad laboral, garantías de acceso al sistema de salud y el fortalecimiento de los espacios de participación capaces de recoger las necesidades de la ciudadanía”.

Para Gallardo, la esfera política también ocupa un lugar relevante entre los factores que determinan el presente y las expectativas sobre el futuro, por su capacidad para recoger experiencias ciudadanas y traducirlas en decisiones que inciden directamente en ámbitos como el empleo y la seguridad social.

“También debemos incorporar la dimensión política para comprender este escenario, porque muchas de las condiciones que afectan la vida cotidiana se definen en esos espacios. Si existe una distancia entre la ciudadanía y quienes toman esas decisiones, se vuelve más difícil transformar el sufrimiento y el malestar en respuestas capaces de modificar las condiciones que los generan”. No se trata, por tanto, solo de atender el malestar una vez instalado, sino de intervenir anticipadamente sobre las condiciones que pueden producirlo, sugiere el doctor en Sociología.

Recuperar la confianza

Para el sociólogo, esta relación entre condiciones sociales, participación y bienestar permite comprender que recuperar las expectativas de futuro no consiste únicamente en modificar una percepción: implica generar condiciones que hagan posible volver a proyectar una vida que, para una parte de la población, se ha vuelto más difícil de sostener.

“Recuperar la confianza supone que las personas puedan volver a reconocer una relación entre sus problemas cotidianos y las decisiones que se toman para abordarlos. Eso implica, por ejemplo, contar con mayor seguridad respecto del trabajo, la salud y las pensiones, pero también revisar cómo las políticas públicas responden a fenómenos como la baja natalidad o la incertidumbre frente a la vejez, agrega el cientista social a modo de llamar la atención respecto de estos factores igualmente condicionantes.

Gallardo insiste en que volver a proyectarse exige algo más que recuperar el optimismo: requiere condiciones que permitan recuperar un margen de seguridad para construir proyectos de vida. “Cuando las condiciones para vivir con estabilidad se debilitan, también se debilita nuestra capacidad de imaginar el futuro. Por eso, no son problemas individuales los que atañen a la sociedad chilena: son problemas que produce la estructura social de nuestro país”, concluye el miembro del cuerpo académico del Doctorado en Ciencias de la Salud UOH, invitando a todos los sectores de la vida pública a participar de estos cambios estructurales necesarios para Chile.

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Escuela Regional por la Libre Determinación aborda la crisis climática, el desplazamiento y la defensa del agua

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La séptima sesión del proceso formativo se realizó este lunes 21 de septiembre con experiencias de Chile, Panamá y Guatemala para reflexionar sobre algunos de los desafíos que enfrentan los pueblos indígenas: la crisis climática, el desplazamiento, la protección del agua y los bienes comunes, junto con la agroecología y las economías comunitarias.

La Escuela Regional por la Libre Determinación de los Pueblos Indígenas de Abya Yala realizío su séptima sesión, correspondiente a “Crisis climática y desplazamiento. Agua y bienes comunes. Agroecología y economía comunitaria”.

La jornada convocó nuevamente a lideresas indígenas de distintos territorios de Abya Yala para abordar problemáticas que tienen una relación directa con la vida de las comunidades, la protección de sus territorios y la continuidad de sus formas propias de organización y subsistencia.

La sesión estuvop acompañada por Gustavo F. Guarachi López, sociólogo especialista en proyectos climáticos, agroecología y desarrollo endógeno. Actualmente se desempeña como consultor internacional en temáticas climáticas, pueblos indígenas y Buen Vivir.

Su participación aportó con una perspectiva relacionada con los desafíos que plantea la crisis climática y la necesidad de fortalecer alternativas vinculadas al desarrollo de los territorios y las comunidades.

La apertura energética estuvo a cargo de Kinyapiler Johnson, de Panamá, Gunadule (Guna) de la Comarca Gunayala y miembro de la Narguna. Investigador de la cultura guna, especialmente del idioma guna-castellano, se desempeña también como traductor y ha desarrollado durante más de 20 años conferencias y asesorías a estudiantes e investigadores sobre los gunas.

La dimensión territorial y comunitaria fue aportada por Nancy González, de Guatemala, mujer Maya Tz’utujil de San Pedro La Laguna, Sololá. Como lideresa comunitaria y activista por la defensa y el cuidado del agua, aportó al encuentro la experiencia de quienes trabajan directamente en la protección de este bien fundamental para las comunidades.

Cuando el territorio está en el centro del debate

La séptima sesión plantea una reflexión que conecta distintos aspectos de la realidad indígena: clima, territorio, agua, alimentación, desplazamiento y economía comunitaria.

El tratamiento conjunto de estos temas implica abrir un espacio de intercambio sobre las experiencias que viven los pueblos indígenas frente a las transformaciones ambientales y sociales que afectan sus territorios, así como sobre las respuestas y alternativas que pueden construirse desde las propias comunidades.

La agroecología y la economía comunitaria incorporan además una dimensión práctica al proceso formativo, vinculando la defensa del territorio con las formas de producción, alimentación y organización económica que desarrollan los pueblos.

Lo que fue la jornada forma parte de las 10 sesiones articuladas de la Escuela Regional, concebidas para fortalecer la reflexión, el intercambio de experiencias, la construcción colectiva de propuestas y la articulación entre las lideresas participantes.

La Universidad del Liderazgo Político, Empresarial y Social de Gobierno de Chile (ULG) participa en este proceso como institución certificadora, acompañando el reconocimiento formal de la formación desarrollada por las participantes.

La defensa del territorio también es la defensa de la vida, del agua, de la alimentación y del futuro de los pueblos.

“Nuestra voz construye el futuro de Abya Yala.”

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Bárbara Figueroa cuestiona incorporación de Chile al Escudo de las Américas: “Estamos entrando en un terreno muy peligroso”

La secretaria general del Partido Comunista (PC), Bárbara Figueroa, cuestionó la incorporación de Chile al denominado Escudo de las Américas, instancia impulsada en torno al gobierno de Estados Unidos, y sostuvo que la decisión representa una señal de alineamiento ideológico con la administración de Donald Trump.

Figueroa afirmó que la incorporación de Chile era previsible a partir de las señales que, a su juicio, había entregado previamente el gobierno en materia de política exterior. “Era una señal más de sumisión, de congraciarse, de supeditarse, de dar señales de una suerte de compromiso, en el sentido más simbólico y más ideológico, con el gobierno de Estados Unidos”, sostuvo. 

La dirigente comunista agregó que, bajo el argumento del combate al narcotráfico y al narcoterrorismo, se estaría configurando “un espacio de articulación ideológica de países y de Estados” y calificó como “inédito” el proceso de constitución de un bloque ideológico en torno a Donald Trump. 

En paralelo, Figueroa cuestionó la falta de información respecto de los alcances concretos de la participación chilena. Afirmó que se desconoce “cuál es el alcance de esta coordinación”, incluyendo eventuales recursos comprometidos por el Estado, sus límites, principios, acciones conjuntas y si implicará una membresía formal. “Desconocemos todos esos elementos. Estamos ciegos hoy día”, señaló. 

La secretaria general del PC sostuvo además que la decisión supone, a su juicio, una definición política que no habría sido discutida previamente. “Hay una disposición clara, con mucha convicción, un compromiso ideológico nítido de estar del lado de donde se sitúe Donald Trump”, afirmó, agregando que se estaría comprometiendo al país “detrás de una política que nunca se ha discutido y sobre la cual no se nos ha pedido pronunciamiento”

Advertencia por soberanía y seguridad

Figueroa también expresó preocupación por las posibles consecuencias de esta coordinación para la soberanía nacional. “Estamos entrando en un terreno muy peligroso. Muy peligroso para la soberanía de nuestro país, muy peligroso para la soberanía sobre nuestros recursos naturales”, manifestó. 

Asimismo, sostuvo que la participación en este tipo de iniciativas podría abrir espacios de intervención bajo el argumento del combate al crimen organizado. “Lo cierto es que hoy día vamos a poder ser intervenidos por la vía del supuesto combate al crimen organizado. Eso nos expone y nos deja en una zona de peligro, nos deja en una zona roja”, afirmó. 

Bloqueo contra Cuba

En sus declaraciones, Figueroa también abordó la situación de Cuba y cuestionó el bloqueo impuesto por Estados Unidos, poniendo énfasis en sus efectos sobre la población. “Es no poder generar energía, es no poder sostener la vida, es no poder generar controles para las embarazadas, es no poder sacar a la gente del cáncer”, señaló. 

La dirigente comunista sostuvo que el impacto de estas medidas debe analizarse desde una perspectiva humanitaria y destacó el desarrollo cubano en áreas como la biotecnología y la formación de profesionales de la salud. 

Cuestionamientos a los agentes antievasión

Por otra parte, Figueroa criticó el anuncio del gobierno respecto de los agentes antievasión y sostuvo que esta medida no permitiría abordar la crisis de empleo. “La crisis de empleabilidad no la vamos a resolver con este tipo de situaciones”, afirmó, cuestionando que se anuncien nuevos agentes fiscalizadores mientras, según sostuvo, se cierran programas y se despide a trabajadores del Estado. 

La secretaria general del PC puso como ejemplo el cierre de programas vinculados a Prodemu y advirtió sobre sus efectos tanto para los trabajadores como para las comunidades beneficiarias. “La crisis de empleabilidad el Estado no la está conteniendo. El Estado la está provocando, la está profundizando”, señaló. 

Finalmente, Figueroa sostuvo que el cierre de estos programas no solo afecta a quienes pierden sus puestos de trabajo, sino también a las personas que eran beneficiarias de dichas iniciativas. “No es solamente el trabajador que queda sin pega, sino que es un programa que finaliza y que, por lo tanto, también deja a una población desvalida, vulnerable y abandonada”, afirmó. 

 

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Suma y sigue: nueva condena contra Krassnoff por crimen de lesa humanidad

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La ministra en visita para causas de derechos humanos de la Corte de San Miguel, Marianela Cifuentes, dictó sentencia de primera instancia y condenó a Miguel Krassnoff Martchenko, ex brigadier del Ejército y ex miembro de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, a la pena de 6 años de presidio mayor en su grado mínimo, en calidad de autor del delito de secuestro calificado por el grave daño ocasionado por la tortura, cometido en contra de Hernán Toledo Guajardo, el 8 de enero de 1976.

De esta manera, el exmilitar sumó una nueva condena en su contra, la que ya abarca más de mil años de cárcel por sus crímenes.

Con este fallo condenatorio se entorpece el anhelo del exbrigadier de alcanzar su libertad total, anunciado días atrás a través de una carta desde Punta Peuco.

Mencionar que otros agentes de la DINA que estaban procesados en esta causa fueron sobreseídos por fallecimiento lo que deja en evidencia  el problema de la impunidad biológica.

Para el querellante Francisco Bustos, del Estudio Caucoto Abogados, “esto nos recuerda que los crímenes sistemáticos de la DINA siguen siendo juzgados, pues son atrocidades vulneraron absolutamente la dignidad humana. Respecto de este tipo de atentados los Estados han asumido compromisos en materia de verdad, justicia y sanción de los culpables. En el mismo sentido, también debe servir como una alerta ante nuevos intentos de impunidad que vemos a diario. La impunidad no puede permitirse y los responsables de crímenes contra la humanidad deben cumplir condenas efectivas”.

De acuerdo con la investigación, Toledo, exmilitante del Movimiento de Acción Popular Unitaria, MAPU, fue secuestrado por agentes de la DINA la mañana del 8 de enero de 1976, en la comuna de Puente Alto, siendo trasladado al centro de detención clandestina “Villa Grimaldi”, ubicado en avenida José Arrieta, en La Reina.

En dicho lugar estuvo hasta finales de enero, período en que fue interrogado y sometido a reiterados malos tratos físicos por parte de Krassnoff Martchenko, lo que incluía desnudamiento, golpes y aplicación de electricidad en distintas partes del cuerpo.

La víctima estuvo 10 meses detenido, pasando por distintos centros clandestinos de la DINA y otros recintos concentracionarios, como Tres y Cuatro Álamos, y Puchuncaví, recuperando la libertad en noviembre de 1976.

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La Primavera del Libro celebra 15 años y se traslada a la Estación Mapocho buscando llegar a nuevos públicos lectores

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  • La feria de editoriales independientes y universitarias, organizada por Editoriales de Chile, cambia este año de sede y se instala en la Estación Mapocho, un espacio emblemático para los libros y la cultura, en el marco de la celebración de sus 15 años. Con entrada liberada, la Primavera del Libro se realizará entre el viernes 9 y el domingo 11 de octubre. 

  • Este encuentro, apoyado por el Fondo del Libro del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, reunirá a más de 200 editoriales nacionales e internacionales y ofrecerá alrededor de 100 actividades gratuitas, incluyendo este año el espacio “Bienestar que se lee” en el que se desarrollarán de talleres de oficios con foco en la creación y mediación lectora, gracias a la colaboración de Caja Los Andes.

  • Talleres, lanzamientos, música en vivo, cuentacuentos, conversatorios y jornadas profesionales serán parte de la programación cultural. 

Hace 15 años, un grupo de aproximadamente 40 editoriales independientes y universitarias se reunía en el Teatro de la Aurora, en Barrio Italia, Providencia, con un objetivo común: realizar un encuentro gratuito para lectores y lectoras en torno a los libros. En 2026, en su decimoquinta versión, la misión es la misma.

Este octubre, la Primavera del Libro contará con más de 200 editoriales participantes y una programación de más de 100 actividades para todos los públicos, entre las que se incluyen lanzamientos, conversatorios, encuentros con autores y autoras, firmas de libros, talleres, música en vivo y espacios profesionales. Además, este año Editoriales de Chile cumple 25 años de historia trabajando por el gremio del libro y la lectura, proyectando además la participación de Chile como invitado de honor en la Feria del Libro de Frankfurt 2027.

“De la mano de nuestro aniversario, estamos celebrando la consolidación de uno de los encuentros más importantes en torno al libro y la lectura en Chile. Quince años después de su primera edición, la Primavera del Libro sigue siendo el reflejo de bibliodiversidad, pero también de la profesionalización del sector. Este crecimiento es fruto de una persistencia de la edición independiente, que ha logrado sostenerse en el tiempo y sortear grandes desafíos, aportando, entre otras cosas, a la articulación de todo el ecosistema del libro”, señala Rocío Barros, presidenta del directorio de Editoriales de Chile.

Este año, la feria gratuita llega con una gran novedad: se traslada a la Estación Mapocho, un espacio patrimonial emblemático para los libros y la cultura. Esta feria es organizada por Editoriales de Chile —la asociación gremial más grande de editoriales independientes y universitarias del país, que agrupa a más de 160 sellos nacionales—, con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y Caja los Andes.

“Celebramos los 15 años de La Primavera del Libro, que se ha consolidado como un importante espacio de encuentro en torno al libro y la lectura, reuniendo a editoriales, autores y público de todas las edades. Como Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, valoramos especialmente su trayectoria y su aporte a la circulación de los libros y al fortalecimiento del sector, reafirmando nuestro compromiso con iniciativas que hacen de la lectura una experiencia cercana y compartida”, afirma el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga.

Conversatorios, talleres de oficios y  música en vivo

Más de 200 editoriales expositoras estarán en este encuentro, con catálogos para todos los públicos y edades. Entre los participantes se encuentran desde editoriales de gran trayectoria hasta las más experimentales. Además, llegarán sellos provenientes de diferentes regiones del país, así como editoriales internacionales como Hwarang, Fiordo, Eterna Cadencia, Chai, Godot y Sigilo.

Este año la programación estará dispuesta en 4 escenarios, con más de 100 actividades gratuitas organizadas en conversatorios, lanzamientos, cuentacuentos, talleres, encuentros con escritores y escritoras y presentaciones musicales. Las actividades girarán en torno a temas como la importancia de las humanidades, la nueva ola de mujeres ensayistas chilenas, gastronomía y libros, literatura coreana, el lazo entre Chile y Palestina, las biografías de grandes músicos nacionales, los mejores diseñadores editoriales y qué buscamos en los animales, entre decenas de presentaciones de libros.

Una de las novedades de este año será “Bienestar que se lee, espacio de creación y promoción de la lectura”, en el que se realizarán  talleres, de carácter continuo y gratuito, en la Plaza alta de la Estación Mapocho. Esta iniciativa es posible gracias a la colaboración de Caja Los Andes y la participación de Museo Taller, y busca promover todos los oficios en torno a la creación editorial, tales como serigrafía, tipos móviles, grabado al paso, fanzine, collage, encuadernación y edición experimental. Además, los afiliados a Caja Los Andes tendrán un 20% de descuento en los catálogos de las editoriales.

Narrativa, ilustración, poesía, investigación, teatro, música, patrimonio, literatura infantil y juvenil, cómic, entre otros géneros y temáticas, estarán presentes para acoger a una gran diversidad de gustos lectores. Invitados como Cynthia Rimsky, Premio Nacional de Literatura 2026; el escritor Pablo Katchadjian y los editores Marco Cassini, Maxi Papandrea y Edgar Blanco estarán presentes en esta versión aniversario de la Primavera del Libro.

En el tradicional Round de Ilustración, una de las actividades más populares de la feria, participarán artistas como Mala Imagen, Sol Díaz y Gonzalo Martínez. Adicionalmente, una variada oferta de cafetería y comida al paso, junto con espacios de descanso, prometen que la visita a la feria se transforme en un panorama para toda la familia.

Este año, la música tendrá un lugar destacado en la cartelera de la feria. Cada jornada finalizará con un espectáculo de artistas chilenos: Cancamusa (viernes), Pascuala Ilabaca (sábado) y Ángel Parra (domingo). Además, la programación incluye presentaciones de libros de músicos como Cancamusa, Javiera Mena y Electrodomésticos. 

La Estación Mapocho cuenta con accesibilidad universal, y las principales actividades contarán con intérpretes de lengua de señas.

25 años de Editoriales de Chile

Este 2026, Editoriales de Chile —gremio nacido en 2001— cumple 25 años de trayectoria promoviendo el desarrollo de la industria editorial nacional y latinoamericana, democratizando el acceso al libro y la lectura, y fomentando la diversidad cultural y la bibliodiversidad.

La asociación agrupa hoy a más de 160 editoriales independientes y universitarias que representan la diversidad de géneros literarios que se cultivan en Chile —narrativa, poesía, literatura infantil y juvenil, ilustración, narrativa gráfica, edición experimental, patrimonio, pueblos originarios y fotografía, entre otras—, y colabora activamente con la Política Nacional de la Lectura, el Libro  y las Bibliotecas.

La 15ª Primavera del Libro abrirá sus puertas entre las 11:00 y 21:00 horas los tres días de feria, desde el viernes 9 al domingo 11 de octubre.

La programación completa estará disponible en las redes sociales de la organización Editoriales de Chile (@editorialesdechile y @primaveradellibro en Instagram) y en el sitio web www.primaveradellibro.cl.

Los asistentes podrán descargar su entrada gratuita a través de Ticketplus en el siguiente enlace: https://ticketplus.cl/es/events/15-primavera-del-libro-2026.

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Global: Ante las crecientes amenazas, el próximo secretario o secretaria general de la ONU deberá defender con firmeza el derecho internacional

La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, estará en la ciudad de Nueva York para el 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU que se celebrará del 22 al 26 de septiembre, disponible para entrevistas. Se reunirá con altos cargos de la ONU y su visita girará en torno a las siguientes cuestiones:
  • La selección del próximo secretario o secretaria general de la ONU, y la situación de esta organización, el multilateralismo y el orden basado en normas.
  • La inteligencia artificial y la necesidad de un modelo normativo global, vinculante, transparente y efectivo.
  • Los continuos ataques de la administración Trump contra las instituciones de justicia internacional.
  • Las respuestas internacionales y multilaterales al genocidio en Gaza y la limpieza étnica en Cisjordania por parte de Israel.
  • Los ataques ilegales contra Irán, las violaciones del derecho internacional y los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos e Israel.
  • La represión interna en Irán, incluidos los crímenes de lesa humanidad.
  • La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.
  • Sudán, el papel de Emiratos Árabes Unidos y de la comunidad internacional.
  • República Democrática del Congo, minerales críticos y Ruanda.
“La ONU está en uno de sus momentos más críticos desde su fundación hace más de ocho décadas. El mundo está asolado por el genocidio, la guerra, el colapso climático, una desigualdad generalizada, la ascensión de movimientos contrarios a los derechos, el poder sin precedentes de las grandes empresas y la carrera temeraria, sin límites y extractiva para desarrollar una IA cada vez más avanzada. El Consejo de Seguridad está sumido en la parálisis mientras Estados poderosos debilitan aún más la pertinencia y la eficacia de la ONU y la someten a una grave presión política, económica y diplomática”, afirmó Agnès Callamard.
“El próximo secretario o secretaria general deberá defender con firmeza el derecho internacional. Deberá tener la voluntad de enfrentarse a los poderosos matones y depredadores que acosan la escena internacional. Deberá estar preparado o preparada para resistir la presión geopolítica, condenar las atrocidades sin importar quién las cometa y colaborar de forma significativa y constructiva con la sociedad civil. No podrá ser un simple gestor del consenso cuya selección sea resultado de un pacto a puerta cerrada con los poderosos. El próximo secretario o secretaria general deberá ser alguien que tenga la convicción y los conocimientos para organizar una defensa sólida y eficaz de los derechos humanos y de la Carta de las Naciones Unidas”.
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