Con imágenes que han cruzado el mundo y una cobertura mediática muy poco contrastada de las fuentes gubernamentales, la crisis política que enfrenta el país andino es un acontecimiento de difícil aproximación.
Hugo Moldiz, analista, abogado, periodista, ex ministro de gobierno durante el tercer periodo de Evo Morales, e integrante del Grupo de Reflexión para América Latina y el Caribe, desglosó las claves de la revuelta popular que vive Bolivia en rechazo al alza del costo de la vida y las políticas neoliberales impuestas por el gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
“En enero de este año el decreto 5503 tuvo que ser abrogado, la lucha popular logró tumbar ese decreto que tenía como elemento central el establecimiento de un nuevo modelo económico”.
Moldiz además releva que la Central Obrera Boliviana cobra protagonismo bajo la conducción de Mario Argollo, el secretario general de dicha organización, quien ha encabezado las protestas y que se hizo muy conocido por pedir la renuncia del presidente Paz hace algunos días. Actualmente, Argollo está con una orden de aprehensión de la justicia boliviana, por la violencia ocurrida en las manifestaciones.
Gasolina y el intento de mercantilizar la tierra
El analista boliviano relata la situación que vive el país con los hidrocarburos que el gobierno ha dejado de subvencionar, “es caro, además de eso es de pésima calidad, daña vehículos y no hay suficiente gasolina”. La llamada gasolina basura, se vende al triple del costo que se compraba en el gobierno de Luis Arce lo que ha conllevado malestar de los transportistas y la ciudadanía en general.
El otro factor que levantó a los campesinos de la Paz, fue la ley 1720, que fue pedida por la agroindustria que Moldiz explica son “el sector hegemónico de la burguesía boliviana”, ley que también ha sido retraída durante los últimos días.
El ex ministro asegura, “la no consideración de tiempos políticos va poniendo cada vez en más problemas al gobierno de Paz Pereira y va emergiendo una lucha popular con diferentes agendas, que es ahí donde está la debilidad que no creo que vaya ser resuelta rápidamente”.
Revueltas diferentes pero en el mismo momento
Hugo Moldiz, enumeró las diferentes organizaciones sociales y de trabajadores y trabajadoras que empujan su propia agenda y negocian de manera dividida en contra del gobierno. Campesinos de la Paz, Central Obrera Boliviana, los Maestros urbanos y rurales, los cooperativistas mineros, los transportistas y finalmente la región del Chapare que mantiene también su propia agenda.
“El hecho que se encuentren en el tiempo puede dar una falsa sensación de una enorme potencialidad de la movilización, pero están cada quien por su lado, aunque pueden terminar convergiendo, va depender mucho eso de cómo se actúe desde la política”.
Los bloqueos, la crisis y la eventual salida por derecha
Hugo Moldiz, comentaba que para este miércoles, se contabilizaban 45 bloqueos en el país, sin embargo, la mayoría de ellos concentrados en el departamento de La Paz.
Durante este jueves los medios internacionales hablan de 47 bloqueos en las más de tres semanas de protestas contra el gobierno, en un ambiente de crispación evidente, en dónde se han hecho público un quiebre total entre el presidente Paz Pereira y el vicepresidente Edmand Lara, que ha sido acusado por el ejecutivo de instigar las movilizaciones en contra de su propio gobierno, versión que Lara niega.
Ante la dispersión y disputas internas entre los movimientos sociales y organizaciones de trabajadores, Moldiz prevé que la salida será por la derecha eventualmente, generando una diferencia vital de este momento político con 1979, cuando los movimientos sociales indigenistas y obreros tumbaron la dictadura militar Alberto Natusch Busch
“Dada la derrota estratégica que se ha sufrido en las elecciones, producto de la división interna, de la imposibilidad de unirse, de la temprana electoralización a la que se condujo al campo popular en todos los niveles -donde todo tenemos nuestra cuota de responsabilidad- me temo mucho que la salida sea por la derecha”, sentencia Moldiz.
El ex ministro boliviano, asegura que la izquierda en unas elecciones sería derrotada nuevamente en segunda vuelta.
El analista boliviano finalmente señaló que quedaba la pregunta abierta de, si la revuelta social logrará acercar las posiciones de la izquierda y sacarla de las disputas internas, terminando así con el proceso de 2019, o la ciudadanía se inclinaría finalmente por una vía derecha más extrema.

