Diego Vidal, economista e investigador del Observatorio de Políticas Económicas OPES, plantea que la ley de 40 horas no es una exclusividad. En los países de la OCDE, según un informe de 2024, las personas ocupadas trabajan 37 horas promedio, mientras que en Chile se trabajan 42,2. Por tanto, esta reforma es “un proceso de convergencia hacia los estándares internacionales de tiempo, de trabajo trabajo decente”, plantea el especialista.
También señala como necesario despejar las caricaturas generales que existen en torno a los efectos que la política de empleo podría ejercer sobre el mercado laboral:




