Experiencias de la prensa clandestina en Chile: El potente conversatorio de los trabajadores de los medios contra la dictadura

En el auditorio del Museo de la Memoria, Matucana 501, se realizó el primer conversatorio público que buscaba rescatar las voces e historias de compatriotas que hicieron posible la producción y circulación de la prensa antidictatorial, de Partidos proscritos y abiertamente de izquierda durante la dictadura civil-militar. 

Periodistas, diseñadores y diseñadoras, tipógrafos y dibujantes que dieron vida a boletines, revistas y periódicos El Siglo, Unidad Antifascista, La Rebelión, El Rebelde, La Firme y el Boletín Codepu, expusieron como se lograron a pesar de tener mucho en contra, producir y distribuir la prensa de manera clandestina por gran parte del país.

Con una nutrida asistencia de familiares, amigos y estudiantes de las escuelas de periodismo de la Universidad de Santiago y la Universidad de Chile, se vivieron más de dos horas de conversación que por lo notable de sus anécdotas, dejó con gusto a poco a sus asistentes. 

La pionera de esta instancia, Rossana Dresdner periodista, otrora reportera de la revista Rebelión, órgano oficial de las Juventudes Comunistas de Chile, manifestó que “siempre había existido prensa clandestina durante gobiernos autoritarios”, la diferencia según Dresdner es que en nuestro país no se ha reivindicado significativamente. 

“Ha habido mucho rescate de la prensa opositora pero que no era clandestina, como la revista APSI, Cauce, Análisis jugaron un rol fundamental, pero de esta parte de la historia de romper el cerco informativo de la dictadura no ha habido un rescate y yo creo que por eso esto ha sido un éxito”, señalaba Dresdner. 

Entre los expositores estuvo Luis Meza, conocido como “El Vietnamita”, especialista en fotomecánica de la Escuela de Artes Gráficas, quien luego de su paso por los campos de prisioneros Estadio Nacional y Chacabuco, integró la Comisión Nacional de Propaganda del PC, imprimiendo publicaciones clandestinas desde 1974 hasta 1989. 

También estuvo presente, Jorge Muller, apodado como “El Gringo”, prensista tipográfo de larga trayectoria y Marcel Garcés, periodista de larga trayectoria que trabajó en Radio Nuevo Mundo, El Siglo y se mantuvo como director de la revista Unidad Antifascista desde fines del año 73’ hasta el retorno de la democracia. 

Garcés comentó, “la prensa era una necesidad organizativa, por supuesto levantar el ánimo de la gente y tenía una cuestión psicológica, de decirle a la gente que estábamos, decirle a la gente cuál era la verdad de la dictadura”. 

“La prensa revolucionaria tenía que ser organizadora, educadora, formadora de la militancia, cumplía esa tarea y Unidad Antifascista, tenía además el objetivo estratégico de procurar a traves de la información, de la verdad informativa, procurar la unidad de todas las fuerzas democraticas del país”. 

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