Ante las masivas denuncias de violaciĂłn de derechos humanos que han sido conocidas y reportadas por la ciudadanĂa en las Ăşltimas semanas, en el contexto de crisis social que vive nuestro paĂs.
Ante las declaraciones pĂşblicas de autoridades del gobierno y de las Fuerzas Armadas, de Orden y de Seguridad PĂşblica, que buscan ocultar y/o minimizar los graves hechos de violencia ejercidos por parte de agentes del Estado.
Constatando, con preocupaciĂłn, que la institucionalidad de protecciĂłn de los derechos humanos se encuentra sobrepasada y que no se han tomado las medidas necesarias para garantizar que cuente con los recursos humanos y materiales suficientes para ejercer su misiĂłn.
La AgrupaciĂłn Nacional de Empleados Fiscales – ANEF – y las Asociaciones de Funcionarias/os PĂşblicas/os abajo firmantes, representativas de las instituciones del Estado que cumplen funciones y responsabilidades directas en la promociĂłn y protecciĂłn de los derechos humanos, en nuestra condiciĂłn de representantes sindicales, hemos decidido organizarnos y constituir el Frente de Trabajadores/as Estatales para la ProtecciĂłn de los Derechos Humanos, como espacio de diálogo y trabajo colaborativo, que nos permita relevar conjuntamente las problemáticas estructurales, asĂ como las falencias en la gestiĂłn de coyuntura que afectan a nuestros servicios y que hoy limitan el pleno cumplimiento de las obligaciones del Estado de Chile de proteger a las personas que habitan nuestro paĂs, frente a los abusos de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad PĂşblica.
Afirmamos que nuestro paĂs vive la peor crisis de violaciĂłn masiva e indiscriminada de derechos humanos desde el tĂ©rmino de la dictadura cĂvico-militar. Y, en este contexto, expresamos nuestro tajante rechazo y máxima preocupaciĂłn por las declaraciones de autoridades del gobierno y de las Fuerzas Armadas, y las de Orden y Seguridad PĂşblica que minimizan, relativizan o niegan la gravedad de la situaciĂłn.
Denunciamos estas actuaciones, que provienen desde el propio Estado, que invisibilizan y respaldan los graves hechos de violencia estatal ocurridos en contra del conjunto de la población, y particularmente los que han afectado a los sectores más vulnerados de nuestras sociedad, como lo son las mujeres, niños, niñas y adolescentes, personas pertenecientes al pueblo mapuche, personas migrantes, entre otros.
Alertamos que las conductas de estas autoridades lindan peligrosamente con el incumplimiento de las obligaciones legales y constitucionales que recaen sobre ellas, que debieran ser las primeras en tomar acciones para detener estas prácticas inaceptables y garantizar el que sean investigadas, sancionadas y, sus vĂctimas, reparadas. De lo contrario, nuestra sociedad corre el riesgo de permitir no sĂłlo su continuidad y normalizaciĂłn, sino que se construya un camino de completa impunidad, repitiendo uno de los capĂtulos más oscuros de la historia reciente de nuestro paĂs, como lo fue la dictadura cĂvico-militar.
Nuestra decisiĂłn es organizarnos y movilizarnos para alzar la voz y exigir a nuestras autoridades una actuaciĂłn activa y a la altura de lo que internacionalmente se exige aplicar ante hechos de vulneraciĂłn de derechos humanos, asĂ como tambiĂ©n denunciar las falencias institucionales de las que hemos sido testigos durante estas semanas de movilizaciĂłn social, porque entendemos que aquel es nuestro deber como funcionarios/as pĂşblicos/as al servicio de la ciudadanĂa.
Hemos identificado barreras que se vinculan directamente con la falta de canales confiables de informaciĂłn y denuncia; publicaciĂłn de cifras sensibles cuya rigurosidad metodolĂłgica se desconoce; dificultades para entregar orientaciĂłn, informaciĂłn y defensa jurĂdica a vĂctimas que además tienen calidad de imputadas; retrasos y dificultades para la plena aplicaciĂłn de convenciones y protocolos internacionales de derechos humanos; ausencia de coordinaciĂłn interinstitucional y canales más expeditos para facilitar posibles denuncias; entre otras.
De acuerdo a las cifras entregadas pĂşblicamente por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, desde el 17 de octubre hasta el 1 de noviembre, se registran 4.316 personas detenidas en comisarĂas, 1.574 personas heridas en hospitales, grupo dentro del cual se registran 157 registran heridas oculares y 5 con pĂ©rdida ocular. Asimismo, se han presentado 18 acciones judiciales por violencia sexual, cuyas vĂctimas han sido en su mayorĂa mujeres y personas LGBTI.
Las cifras señaladas son altamente preocupantes, más cuando diversos organismos como la DefensorĂa Penal PĂşblica, han expuesto cifras propias significativamente mayores, y nos obligan a mantenernos alerta para impedir que violaciones a los derechos humanos sigan ocurriendo. Compartimos la necesidad de máxima responsabilidad de todos los actores que difundan y publiquen informaciĂłn en la materia, pero esta exigencia no debe ser usada como medio para invisibilizar la gravedad de la situaciĂłn que vive la poblaciĂłn.
En este contexto, y asumiendo plenamente su gravedad y complejidad, el Frente de Trabajadores/as Estatales para la ProtecciĂłn de los Derechos Humanos, hace el siguiente llamado a la ciudadanĂa, pero con particular urgencia a las autoridades responsables:
1. Expresamos nuestro respaldo a la denuncias que se han realizado y hacemos un urgente llamado a la poblaciĂłn para que toda persona cuyos derechos humanos han sido vulnerados, en el contexto de la movilizaciĂłn social, formalice la denuncia, a fin que los hechos sean debidamente investigados.
2. Proponemos al Instituto Nacional de Derechos Humanos a requerir al gobierno se traslade en comisiĂłn de servicio a los/as funcionarios/as pĂşblicos/as de otras reparticiones que estĂ©n dispuestos a ser voluntarios/as en las tareas del INDH y cuenten con las competencias tĂ©cnicas y profesionales para apoyar sus tareas en esta situaciĂłn de crisis. Asimismo, proponemos que se amplĂen estas medidas a los/as profesionales abogados/as voluntarios/as que se ofrezcan para la presentaciĂłn de querellas y seguimiento de los procesos que implican.
3. Instamos al Ministerio PĂşblico a tomar las medidas institucionales pertinentes para incentivar la realizaciĂłn de denuncias, acercando este procedimiento a la poblaciĂłn, como por ejemplo a los lugares de primera llegada de las vĂctimas, como lo son los hospitales, consultorios, y comisarĂas. En el caso de las dependencias de Carabineros, resulta indispensable que los fiscales actuantes no sĂłlo procesen las denuncias entregadas por dicha instituciĂłn, sino que establezcan procedimientos que garanticen el derecho de cada persona a denunciar las vulneraciones de derechos a las que pudiera haber sido sometida.
4. Instamos asimismo a la DefensorĂa Penal PĂşblica a tomar medidas institucionales para instruir en la misma direcciĂłn reciĂ©n mencionada, respecto del rol institucional que les corresponde en la provisiĂłn de la defensa penal, garantizando que efectivamente se realicen y se continĂşe con el procedimiento de seguimiento de las denuncias de las personas que representan cuando estas se han puesto en conocimiento del juez de garantĂa.
5. Requerimos al Servicio MĂ©dico Legal para que active de forma plena los Protocolos de Minnesota y de Estambul, particularmente respecto de las instalaciĂłn de supervisiĂłn imparcial y de acceso a la prensa para fortalecer la confianza de la ciudadanĂa en sus actuaciones. Asimismo, resulta indispensable el fortalecimiento del equipo que realiza este tipo de peritajes, y que se garantice la celeridad de las atenciones.
6. Exigimos a las autoridades del Ministerio y Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de GĂ©nero, las Sras. Isabel Plá y MarĂa Carolina Plaza respectivamente, asĂ como a la del Instituto Nacional de la Juventud, el Sr. Mirko Salfate, que terminen con el silencio que han mantenido y actĂşen en concordancia con su mandato institucional y tomen medidas activas para proteger a las vĂctimas de violaciĂłn de derechos humanos.
7. Finalmente, en el marco de la discusión del Presupuesto Nacional para el año 2020, demandamos a los/as parlamentarios/as que incorporen partidas presupuestarias que fortalezcan la institucionalidad de derechos humanos, particularmente, como una lección de la crisis de derechos humanos que estamos viviendo, proponemos que se instauren partidas presupuestarias especiales asignadas al Instituto Nacional de Derechos Humanos, que permitan a esa institución gatillar recursos adicionales para enfrentar situaciones de crisis cuyo uso sea resorte exclusivo y autónomo de dicha institución y no dependan de la definición del Ejecutivo.
Asimismo, resulta indispensable que se garanticen los recursos necesarios para los largos procesos de denuncia, investigación, sanción y reparación que vendrán por delante.
Finalmente, las organizaciones firmantes hacemos un llamado a todos/as los/as funcionarios/as del Estado a movilizarse y trabajar conjuntamente para que estos hechos no sigan produciĂ©ndose y reafirmemos nuestra convicciĂłn de ser participantes activos de la lucha social por reivindicar nuestros derechos, y los de las mayorĂas de nuestro paĂs, que hoy se han levantado como banderas de la MovilizaciĂłn Ciudadana.
Frente de Trabajadores/as Estatales para la ProtecciĂłn de los Derechos Humanos
AgrupaciĂłn Nacional de Empleados Fiscales, ANEF
AsociaciĂłn Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la SubsecretarĂa de Derechos Humanos, ANFUDDHH
AsociaciĂłn de Funcionarias y Funcionarios del Instituto Nacional de Derechos Humanos, AFFINDH
AsociaciĂłn de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos del INDH, ANDEDH
Asociación Nacional de Funcionarios/as del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, ANFUSEM
Asociación de Funcionarios/as del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, ANFUMEGG
AsociaciĂłn Nacional de Funcionarios del Instituto Nacional de la Juventud, AFINJUV
AsociaciĂłn Nacional de Funcionarios del Ministerio PĂşblico, ANFUMIP
AsociaciĂłn de Funcionarios de la FiscalĂa Centro Norte, AFFREMCEN
Asociación Nacional de Funcionarios del Servicio Médico Legal, ANFMSL
AsociaciĂłn Nacional de Funcionarios de la DefensorĂa Penal PĂşblica, AFUDEP