Este 8 de junio llega nuevamente al país una de las bandas más trascendentes del pop inglés de los 90s.
A pocos días del concierto de Pulp en el Movistar Arena , la banda que mejor supo retratar las complejidades de la estructura de clases celebra más de 30 años de uno de sus trabajos más emblemáticos, y presentará las canciones de su más reciente publicación “More” (2025). A continuación revisamos uno de los perfiles más interesantes del fenómeno del Britpop de los años 90 y su llamativo frontman que se obsesionaba con una idea idílica de la identidad británica. Como letrista, líder y vocalista, Jarvis Cocker, escribió desde las trincheras de la frustración real, y en 1995 lanza junto a su banda uno de los álbumes más representativos de la época: Different Class , una mordaz radiografía social que sigue sonando vigente.
Era una época dorada del britpop, y mientras Oasis retrataba un orgullo obrero festivo, de estadios y fútbol, y Blur profundizaba en la vida de la clase media británica desde una distancia cínica, las voces principales del pop capitalizaron su crítica. Imposible no mencionar a los Manic Street Preachers, que desde Gales, abordaron la lucha de clases con toques punk y melancólicos, describiendo la alienación pura. En esa línea se enmarcó también Pulp, cuyo enfoque fue distinto pues describieron una radiografía psicológica y emocional de la estructura de clases.

Es imposible analizar este tema sin ir al corazón de su obra maestra: “Common People”, con su letra ataca directamente el turismo de clase: la tendencia de las élites de romantizar la pobreza como si fuera una experiencia estética o una fase rebelde y pasajera. El rico puede jugar a ser “gente común”, pero si todo sale mal, siempre tendrá la opción de llamar a papá para que lo rescate.
La justicia social en Pulp no se busca a través de los canales políticos tradicionales, sino mediante la intimidad y el sabotaje personal. En canciones turbias como “I Spy”, la narrativa se vuelve un thriller de espionaje social. El hombre de clase trabajadora se infiltra en los salones perfectos de la burguesía y seduce a la mujer de clase alta no por amor, sino como un acto de venganza.
Himnos como “Mis-Shapes” demuestran que la conciencia de clase también funciona como una subcultura defensiva. Frente a los “normales” —la clase media-alta con el futuro asegurado por herencia—, Pulp levanta un estandarte para los jóvenes con empleos precarios pero mentes brillantes. El mensaje es claro: el poder de la clase trabajadora reside en el intelecto y el número. Son más, son más listos y están esperando su momento.
Pulp siempre se negó a idealizar a la clase obrera como héroes puros o mártires de postal. Hoy llegan con uno de los shows internacionales esperados del 2026, y con un álbum que bajo el nombre de “More”, promete más, como dicta el lema de la gira que los trae este 8 de junio al Movistar Arena.

Entradas disponibles en: https://www.puntoticket.com/pulp




