Entre el 29 de mayo y el 30 de agosto, el Museo Nacional de Bellas Artes presenta “Valentina Cruz. De amor, humor y muerte”, exposición que ofrece la revisión más extensa y profunda realizada hasta la fecha sobre la producción de la artista chilena, reivindicando la vigencia de su legado como escultora y dibujante en constante experimentación.
Con más de 130 piezas, la gran mayoría perteneciente a la Colección MNBA, la muestra abarca 63 años de trabajo
ininterrumpido, realizado tanto en Chile como en el extranjero, proponiendo una lectura integral e inédita de su obra. Esta exhibición aborda la noción del dibujo como un dispositivo expandido, cuyo límite es traspasado a través de diversas técnicas que incluyen dibujos desmontables a modo de puzzles, polípticos plegables, e instalaciones en papel, y acrílico. También se incluyen ilustraciones, esculturas, collages y el registro de una icónica acción de arte, realizada en el frontis del Museo de Bellas Artes.
La exposición es organizada por el Museo Nacional de Bellas Artes y la curaduría corresponde a Daniela Berger Prado y Paula Honorato Crespo. Enmarcada en el eje Trayectorias en Foco, esta exposición forma parte de la política del MNBA orientada a reducir las brechas de género, destacando el legado de mujeres artistas de amplia trayectoria. De amor, humor y muerte releva la figura y la obra de Valentina Cruz, cuyo trabajo creativo ha sido escasamente difundido y solo parcialmente reconocido por la historiografía del arte. Asimismo, la exposición permite valorar su aporte a las artes visuales, especialmente a la reflexión sobre la contemporaneidad desde el dibujo y la escultura.
“Esta exposición es una enorme oportunidad, por una parte, para dar continuidad al trabajo con perspectiva de género que hemos decidido instalar, pero también lo es porque es una muestra que nos permite celebrar a una artista con un trabajo extraordinario y conmovedor, que tuvo la generosidad de dejar gran parte de su obra en el Museo. Con ello, esta exposición es un acto de agradecimiento y una forma de reforzar el valor que le estamos dando a la colección MNBA desde una mirada contemporánea”, explica Varinia Brodsky Zimmermann, director MNBA.
Las obras dialogan con la exposición permanente 145 años. Historias de una colección, ubicada en el segundo piso del museo, permitiendo situar el trabajo de la artista en el contexto de la producción artística del siglo XX. Valentina Cruz convierte el ejercicio del dibujo en una disciplina con derecho propio para expresar su tiempo, de este modo, lo eleva al papel jugado por la pintura y la escultura contemporáneas, en tanto campo de experimentación. En este aspecto ella es única. Esta muestra va a contribuir a que se reconozca su real magnitud en la historia del arte nacional y en la forma de apreciar el dibujo", expresa Paula Honorato Crespo, co-curadora de la exposición.
“Poder ver hoy, con la gran donación que hizo al Museo, el alcance, osadía y profundidad de su vasto cuerpo de obra es un privilegio, y será otro tanto para nuestros públicos. Cruz ha de ser reconocida como una artista extraordinaria, experimental, valiente, tanto así que le decían Valientina. Ella se arroja a los materiales y los explora y los traspasa, prueba y explora y experimenta durante toda su vida, en una vida dedicada al arte, a la escultura, dibujo y finalmente a la ilustración, con el mismo rigor con el que enseña a generaciones y generaciones”, comenta Daniela Berger Prado, co-curadora de la exposición.
Labor institucional
En esta muestra, se podrá conocer la donación realizada por Valentina Cruz, la que contribuyó significativamente al Museo Nacional de Bellas Artes a su fortalecimiento de la Colección MNBA, respecto a artistas mujeres contemporáneas, uno de los ejes estratégicos de la institución en los últimos años. La muestra también visibiliza el trabajo sostenido del museo en investigación, conservación, restauración y activación de su acervo.
Para esta exposición, la Unidad de Gestión Patrimonial del MNBA desarrolló un exhaustivo trabajo de catalogación,
conservación y restauración de las obras, las que también fueron ingresadas en la plataforma pública SURDOC.cl, del Centro de Documentación de Bienes Patrimoniales del SERPAT. En tanto que el CEDOC Angélica Pérez Germain, gestionó la documentación de los archivos de Valentina Cruz, como cuadernos, recortes de prensa, libros, fotografías y videos.
Sobre la artista
Valentina Cruz (Concepción, 1938 – Pirque, 2025) fue una escultora, dibujante e ilustradora chilena con una trayectoria de más de seis décadas. Su infancia, marcada por experiencias en Chile, Roma y Moscú durante períodos de conflicto global, influyó profundamente en su mirada crítica y comprometida.
Formada en la Escuela de Arte de la Universidad Católica, irrumpió en la escena artística en 1962 con obras experimentales que desafiaron los cánones tradicionales. Vivió dos décadas en Barcelona, donde desarrolló el dibujo y la ilustración con profundidad y osadía y, tras su regreso a Chile, se dedicó a la docencia, continuando su exploración constante de nuevas materialidades. Publicó más de 40 libros ilustrados desde 1981. A través de su obra, Valentina Cruz expandió los límites del arte y ofreció una reflexión aguda y, a menudo, irónica sobre las
transformaciones sociales de su tiempo.
Proyecto Talleres de Artistas https://www.mnba.gob.cl/talleres-de-artistas/valentina-cruz
Biografía disponible en ArtistasVisualesChilenos.cl





