La primera encíclica del Papa León XIV, Magnificat Humanitas, está dando que hablar. La referencia en la carta a regular la inteligencia artificial, junto con el llamado a reflexionar acerca de quiénes disponen sobre esta tecnología, no ha dejado indiferentes a epicentros como Silicon Valley ni a empresas como Palantir o Anthropic.
Para Joaquim Giannotti, director del Núcleo de Ciencias Sociales y Artes de la Universidad Mayor, la publicación de esta encíclica fue un acto político extremadamente relevante, “en particular, si reflexionamos sobre el hecho de que es el Papa quien se pone al frente del desarrollo de esa tecnología para pensar mejor la dirección de su desarrollo”, plantea.




