- Especialista en Química y Farmacia explica las diferencias entre los test de screening y los análisis confirmatorios, además de los factores que pueden generar falsos positivos.
Los resultados contradictorios en exámenes de detección de drogas realizados a autoridades y exautoridades públicas han instalado dudas sobre la confiabilidad de estas pruebas y los procedimientos utilizados para confirmar sus resultados. La discusión se intensificó durante los últimos días luego de que algunos resultados positivos fueran posteriormente cuestionados tras conocerse análisis de contramuestras con resultados negativos.
Más allá de la contingencia, comprender cómo funcionan estos exámenes permite dimensionar qué significa realmente un resultado positivo. El jefe de carrera de Química y Farmacia de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Arnoldo Miranda, explica que, si bien los test son confiables cuando se realizan correctamente y se asegura una adecuada toma y conservación de la muestra, es necesario diferenciar entre las pruebas de screening y las confirmatorias.
“Las de screening nos permiten sospechar que existe o existió consumo, sin embargo, las confirmatorias, que son más específicas, robustas y realizadas empleando otras metodologías de análisis, permiten aclarar dicha sospecha”, señala.
Falsos positivos y medicamentos
Una de las principales razones por las que un resultado inicial puede requerir confirmación es la posibilidad de un falso positivo, es decir, cuando el test indica la presencia de una droga o sustancia química, aunque la persona no haya consumido dicha sustancia.
El especialista explica que esto puede ocurrir dependiendo del método utilizado. En particular, algunos inmunoensayos pueden reaccionar frente a sustancias que poseen características químicas similares a aquellas que se busca detectar. Estos métodos son utilizados con frecuencia debido a su rapidez y practicidad.
La interferencia también puede producirse con determinados medicamentos. Por ejemplo, en pruebas destinadas a detectar anfetaminas o metanfetamina, fármacos como el bupropión, utilizado entre otros fines para el manejo del tabaquismo; la pseudoefedrina, presente en algunos preparados antigripales; y la fentermina, empleada para bajar de peso, podrían arrojar un resultado positivo debido a ciertas similitudes químicas.
Esto, sin embargo, depende de la sustancia que se busca detectar. En el caso de la cocaína, los test tienden a presentar menos falsos positivos debido a las características particulares de la sustancia y de su metabolito, que es habitualmente el compuesto que se analiza.
Un positivo no significa necesariamente consumo actual
Otro elemento que debe considerarse es el tipo de muestra utilizada. Los análisis pueden realizarse a partir de orina, pelo, saliva o sangre, y cada una permite detectar sustancias o metabolitos durante diferentes períodos.
Por ello, un resultado positivo no debe interpretarse automáticamente como evidencia de consumo actual ni como señal de que una persona se encuentra bajo los efectos de una droga. “Dependiendo de todos estos factores, se pudiese concluir que el consumo es actual, reciente o de hace un mayor tiempo”, precisa.
¿Por qué confirmar un resultado?
La diferencia entre un resultado de screening y uno confirmatorio adquiere especial importancia cuando existen consecuencias laborales, administrativas o legales. Mientras el primero constituye una señal que debe ser evaluada, el segundo permite corroborar con mayor certeza la presencia de la sustancia.
“Las pruebas confirmatorias permiten corroborar mediante el empleo de metodologías de análisis de mayor precisión, especificidad y sensibilidad la presencia de una sustancia en cuestión, reduciendo la posibilidad de errores por interferencias en la muestra”, explica.
En definitiva, la confiabilidad de un test de drogas no depende únicamente del resultado obtenido, sino también de la metodología empleada, las condiciones en que se tomó y conservó la muestra y la posterior confirmación del hallazgo cuando sea necesario. En escenarios donde estos resultados pueden tener consecuencias relevantes para una persona, contar con procedimientos adecuados permite entregar mayor certeza y evitar que una presunción sea interpretada como una conclusión definitiva.




