Como una semana compleja calificó la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes, los hechos sucedidos días atrás, luego que Héctor Aladino Cárdenas Venegas, alias el Poroto, conocido narcotraficante de la comuna, fuera asesinado a balazos.
“Para nuestra comuna este tipo de hechos revive un miedo natural que tienen las familias a la hora de llevar su vida”, comenta sobre la serie de restricciones que se imponen para los habitantes de Lo Espejo y sus servicios bajo este panorama de crimen organizado.
Frente al debate sobre cómo se hace retroceder al crimen organizado, la alcaldesa Reyes indicó que es fundamental la investigación que aportan las policías, pero también están las políticas que el Estado tiene que aplicar a nivel territorial como es el control de armas y el marcar una mayor presencia:
Actualmente, uno de los barrios de Lo Espejo está bajo la intervención del gobierno central, pero paradójicamente no corresponde al sector donde ocurrieron los hechos, como también son varios otros los barrios que también la requieren. Al respecto, la edil indicó que hay otras herramientas como las que proporciona la Subdere para este abanico de medidas y que hoy no están siendo asignadas para la comuna:
El Programa de Mejoramiento Urbano y Equipamiento Comunal (PMU) de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) funciona como una herramienta contra el crimen organizado a través de la recuperación del espacio público. En el actual gobierno son varias las comunas que no han sido contempladas para la entrega de aquel, quedando desprovistas de una estrategia clave para limitar la expansión territorial del crimen organizado.
“No es unir la pobreza con la delincuencia”, puntualizó Reyes respecto a la validación social de estas mafias que se acrecenta cuando hay carencia de políticas de intervención, pero contraponiendo la resiliencia de la mayoría de los habitantes de la comuna que persisten en alcanzar un mejor estándar de vida, pese a sus escasos recursos económicos:
La profundidad del problema social requiere una estrategia diversificada de intervención, plantea: “Si el Estado pretendía generar ahorros de recursos no puede hacerlo a través de los fondos con los que las comunas terminamos haciendo recuperación de espacios. Es la forma de hacer también retroceder el uso de los espacios públicos que son caldo de cultivo para el crimen organizado”.
La otra cara de Lo Espejo
A su vez, la alcaldesa resalta cómo han logrado “ir levantando y reivindicando el nombre de Lo Espejo”, una de las comunas con mayor vulnerabilidad social en la Región Metropolitana, pero que posee una histórica experiencia de tejido social y una identidad asociada al levantamiento y la creación de poblaciones en el país con una larga trayectoria de vida de barrio.
“Es un lugar con un tremendo potencial, tremenda riqueza, tremendo desarrollo de talentos”, precisa:
A esa experiencia se suman muchas de las iniciativas de la administración de Reyes, como ha sido la creación de un preuniversitario, la formación de capacidades para el empleo, la acogida de organizaciones culturales, así como el proyecto de la Plaza para la Primera Infancia que se emplazará en un terreno recuperado de la población José María Caro y donde Héctor Cárdenas mantenía un club deportivo ilegal. El recinto fue intervenido y demolido por la alcaldesa, situación que la llevó a ser amenazada de muerte por el narcotraficante.
“Son lugares que si bien han tenido hartas complejidades, todavía existe la pujante nuestras vecinas y vecinos de ir sacando adelante espacios y poblaciones que es lo que al final del día nos parece más relevante para que la gente pueda vivir mejor”, expresó la jefa comunal.




