La secretaria del Partido Comunista, Bárbara Figueroa, se refirió a la intensa batería de decretos y leyes express con la que ha iniciado sus dos primeras semanas el gobierno del ultraderechista José Antonio Kast.
“Hemos puesto especial atención en las medidas que pueden golpear a las familias trabajadoras”, dijo respecto a la rebaja a las grandes empresas y el alza de la bencina intrínsecamente vinculada al cuadro internacional.
Luego del incremento global del precio del petróleo el gobierno indicó que no aplicaría políticas subsidiarias por lo que decidió terminar con el mecanismo estabilización Mepco, aludiendo a una escasez fiscal:
“No sabemos si realmente es un problema de las arcas fiscales”, cuestionó Figueroa: “la información que entrega el gobierno es muy distinta a lo que señaló el gobierno anterior y muy distinta de lo que fue el debate presupuestario”.
Asimismo, hizo crítica al actual gobierno por anteponer los intereses de otra nación sobre los del país, situación que quedó expresa, dijo, con la participación de Kast en los Shield of the Americas previo a su asunción como Presidente de Chile.
“Si yo no quiero comprometer los intereses de todas los chilenos y chilenas, entonces no valido a uno de los principales responsables de que se esté viviendo este conflicto en Medio Oriente y que repercute en las familias chilenas con el alza de combustibles”.
“Sí había otra alternativa”, afirmó Figueroa, “pero en términos ideológicos hicieron opción como acto relevante a Trump, principal responsable que hoy suba el precio de la bencina”.
Con esta política del gobierno, el alza del costo de la vida va a afectar a la gran mayoría de la población, indicó, junto con visualizar un complejo panorama para la negociación del sueldo mínimo y para otras instituciones clave como son las municipalidades:
“Las familias no están en el centro de este gobierno”, sentenció la secretaria del PC.
Una señal muy delicada
Acerca de la candidatura de la ex presidenta Michelle Bachelet como secretaria general de Naciones Unidas, postulación a la que el gobierno de Chile renunció, Figueroa planteó que este retiro no responde solo a una cuestión ideológica sino a “cómo quieres entender las relaciones en el mundo”.
Apuntando la larga trayectoria de la ex presidenta en Naciones Unidas como Comisionada para los Derechos Humanos y fundadora de ONU Mujeres, así como el reconocimiento de América Latina como una región de Paz, la secretaria de la colectividad de izquierda profundizó en su contraste respecto a la decisión del ejecutivo:
“Lo que ha hecho Chile al retirar su apoyo de alguna manera es decir “no tenemos, no nos acompleja ser serviles al más fuerte” y esa es una señal muy delicada en términos de la diplomacia internacional”.
“Si la guerra se extiende por este tipo de decisiones, también somos corresponsables”, sostuvo Bárbara Figueroa.




