Ad portas del cambio de mando presidencial por el ultraconservador, José Antonio Kast, el dirigente y diputado electo del Partido Comunista, Marcos Barraza, planteó los riesgos que enfrentará la ciudadanía con el nuevo gobierno.
“Las señales que ha dado el presidente electo van en la dirección contraria de la garantía de derechos sociales en la promoción y respeto de los DD.HH en general”.
Partiendo por cuestionar el calificativo de ser un gobierno de emergencia, Barraza señaló que allí hay una manera de justificar el no cumplimiento de promesas de campaña:
Por otro lado, criticó la decisión de Kast de haber suspendido las bilaterales señalando que la pretensión final era generar dudas sobre los contenidos del traspaso:
“Busca justificar su reversión en decisiones importantes y justificar la idea de que Chile se cae a pedazos”, situación que no es real, dijo, dadas las cifras de crecimiento que -aunque modestas- son mayores a las de Piñera; como tampoco es cierto que si el gasto fiscal ha sido mayor que la entrada de ingresos, se derive a una crisis económica.
“Se deja ver prematuramente el rostro contrario a los derechos humanos”, puntualizó también sobre la opinión favorable del mandatario electo hacia el proyecto de ley que posibilita cumplimiento alternativo para criminales de lesa humanidad y para delincuentes de alta peligrosidad.
“Los criminales (de lesa humanidad) que cometieron crímenes horrendos cumplen condenas en condiciones excepcionales: no han colaborado con la justicia y no hay arrepentimiento”, acotó sobre los estándares que instruye el sistema jurídico internacional.
“La extrema derecha está mostrando rápidamente sus cartas en materia que son contrarias al interés público y al bien común”.
Nuevas correlaciones
Por otro lado, junto con el cambio de mando, la Cámara inicia un nuevo ciclo de representación que incluye la elección de una nueva presidencia en la mesa central y en las comisiones de trabajo.
“Creo que es clave tener como idea política central que la presidencia y la mesa no sean conducidas por la extrema derecha”, dijo el diputado del PC.
“Eso obliga a la fuerzas progresistas a tener diálogo con el Partido de la Gente”, planteó:
“Es clave construir una agenda de propósitos comunes no hay que dar por perdida una correlaciones de fuerzas se puede construir y bien vale el esfuerzo de enfrentar a la extrema derecha”, sostuvo el parlamentario.


