Llega por primera vez el Día de los Patrimonios en Verano, una invitación a reconocer y celebrar esas prácticas veraniegas que nos identifican: el descanso, las vacaciones, los viajes, la mochila preparada, los encuentros en barrios, plazas y casas de familiares o amigos.
Este sábado 31 de enero, el verano se manifiesta en nuestros juegos clásicos, nuestra comida, nuestra música y nuestros paisajes. Porque recorrer, compartir, jugar y descansar guatita al sol también es patrimonio.
El evento organizado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a lo largo de los años, se ha posicionado como uno de los eventos culturales y patrimoniales más importantes de nuestro país, convocando anualmente a miles de personas a participar de forma gratuita en una amplia oferta de actividades patrimoniales.
Este día se ha pensado en respuesta al impacto significativo que esta celebración ha tenido en la ciudadanía y considerando el contexto estival y turístico que potencia a las comunas durante los meses de enero y febrero.




