Fernando Carmona por crecimiento de 0,2% en Imacec: ‘Tendríamos tres trimestres negativos y eso sigue siendo una recesión técnica’
El economista y director del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL), Fernando Carmona, alertó sobre el deterioro de la actividad económica y sostuvo que los últimos registros del Imacec dan cuenta de un escenario de recesión técnica. Asimismo, cuestionó la estrategia económica del Gobierno y advirtió que un Presupuesto restrictivo podría profundizar el estancamiento.
El economista y director del ICAL, Fernando Carmona, analizó las últimas cifras de actividad económica y advirtió que el desempeño del Imacec confirma un escenario particularmente complejo para la economía chilena.
A juicio del especialista, el registro de 0,2% debe analizarse en conjunto con las caídas observadas durante los meses anteriores.
“Ya habíamos caído un 1% en agosto y un 1,5% en julio. Entonces, de todas maneras, este trimestre va a ser negativo. Con eso tendríamos tres trimestres negativos de crecimiento económico. Eso sigue siendo una recesión técnica”, señaló.
Carmona apuntó además a la debilidad que experimenta el mercado laboral, advirtiendo que, de mantenerse la tendencia actual, la tasa de desocupación podría alcanzar los dos dígitos hacia finales de año.
En ese contexto, sostuvo que la menor generación de empleo y el debilitamiento de los salarios terminan repercutiendo directamente sobre la capacidad de consumo de las familias, dificultando a su vez una recuperación de la actividad económica.
Críticas a la estrategia económica del Gobierno
El director del ICAL cuestionó la estrategia impulsada por el Ejecutivo, la que, a su juicio, descansa principalmente en generar mejores condiciones para la inversión privada mediante una reducción de las regulaciones y una mayor rentabilidad para las empresas.
Según explicó, la apuesta gubernamental supone que, al reducir las trabas para invertir y disminuir la carga tributaria de las empresas, estas utilizarán esos mayores recursos para impulsar nuevas inversiones y contrataciones.
Sin embargo, Carmona sostuvo que esta lógica enfrenta un problema fundamental: las empresas invierten principalmente cuando consideran que existen condiciones económicas que les permitirán obtener retornos.
“Los empresarios solo invierten cuando el escenario económico es propicio para esa inversión, es decir, cuando perciben que la inversión que van a hacer va a tener retornos porque tienen una economía que está creciendo”, afirmó.
Para el economista, una economía estancada, con mayor desempleo y menor capacidad de consumo, reduce precisamente los incentivos que podrían llevar a las empresas a materializar las inversiones proyectadas por el Ejecutivo.
“Las posibilidades de que la inversión que proyecta el Gobierno se genere son, en realidad, bastante más bajas de lo que ellos esperan”, indicó.
Carmona añadió que, mientras un Estado puede pensar inversiones y políticas con horizontes de diez años o más, las empresas suelen exigir retornos en períodos considerablemente más cortos.
Por ello, calificó como “optimista” el escenario económico planteado por el ministro de Hacienda y el Presidente de la República.
“Lo que hemos visto en este último tiempo es que los escenarios optimistas no son los que se están cumpliendo. Sobre todo con esta debilidad en el mundo laboral, tanto por el empleo como por los salarios”, manifestó.
Un Presupuesto que “en realidad está decreciendo”
El economista también abordó el debate presupuestario y cuestionó la afirmación de que el gasto público crecerá durante el próximo año.
Carmona sostuvo que, aunque oficialmente el Presupuesto de la Nación registra una expansión de alrededor de 1,5%, una parte importante de ese incremento estaría asociada al servicio de la deuda.
“El Presupuesto de la Nación está oficialmente creciendo al 1,5%, pero cuando uno va a mirar la composición de ese Presupuesto se da cuenta de que, en realidad, lo que crece es el pago de la deuda, el servicio de la deuda”, explicó.
De acuerdo con su análisis, si se descuenta ese componente y se observa específicamente la evolución del gasto y la inversión pública, el resultado sería un Presupuesto contractivo.
“Cuando uno va a ver el gasto público y la inversión pública, eliminando ese ítem de servicio de deuda, la verdad es que este es un Presupuesto que decrece; es decir, gasta menos que el Gobierno anterior”, sostuvo.
Carmona mencionó, además, reducciones presupuestarias en gobiernos regionales y en áreas como Cultura, Ciencia y distintos programas vinculados a Salud y organizaciones sociales.
Propuestas del Partido Comunista
Para el director del ICAL, reducir el gasto y limitar la inversión pública en medio de un escenario de estancamiento económico puede terminar profundizando el ciclo negativo.
Según explicó, este tipo de medidas corresponden a lo que en economía se denomina políticas procíclicas: aquellas que, en vez de contrarrestar una desaceleración, terminan reforzándola.
“Si yo le agrego a esto un Presupuesto que además es restrictivo, lo que debiera suceder es que esto acelerara el ciclo de estancamiento económico”, señaló.
Frente a este escenario, Carmona sostuvo que la alternativa planteada desde el Partido Comunista apunta en la dirección contraria: aplicar políticas anticíclicas y utilizar el gasto y la inversión pública como herramientas para sostener la actividad.
“Cuando la economía se cae, lo que tiene que hacer el Gobierno, o el Presupuesto en este caso, es sostener la economía, aumentar su espacio de gasto público e inversión pública y, de esa manera, jugar un papel reactivador”, concluyó.