No le corten las manos digitales a nuestros niños
Señor Director:
NO LES CORTEN LAS MANOS DIGITALES A NUESTROS NIÑOS
Hay decisiones políticas que pueden discutirse en cifras. Hay otras que retratan las prioridades de un país.
Dejar sin financiamiento para 2027 las Becas TIC de Junaeb, que entregan computadores y conectividad a estudiantes, es una de ellas.
Estamos hablando de una política que durante 17 años permitió acercar la tecnología a miles de niños y que solamente durante 2026 benefició a 96.100 estudiantes.
Por eso quiero decirlo con toda claridad:
quitarle a un niño vulnerable su posibilidad de acceder a un computador y a internet es prácticamente cortarle las manos digitales con las que deberá desenvolverse en el mundo del futuro.
¿Cómo le explicamos a un estudiante que debe investigar, estudiar, preparar trabajos, utilizar plataformas digitales y aprender nuevas tecnologías, pero que el Estado decidió quitar del presupuesto precisamente la herramienta que le permitía hacerlo?
¿Desde qué escritorio se decide que un computador dejó de ser necesario para un niño vulnerable?
Porque mientras algunos estudiantes llegan a sus casas y tienen notebook, tablet, fibra óptica y tecnología disponible, existen otros que hacen sus tareas desde el teléfono de su madre, comparten un aparato entre varios hermanos o simplemente no tienen conexión.
Eso tiene un nombre: desigualdad.
Y cuando una política pública destinada precisamente a reducir esa brecha desaparece, tenemos el derecho de preguntar si estamos avanzando o retrocediendo en derechos sociales.
Pero aquí no basta con responsabilizar solamente al Gobierno.
El Presupuesto 2027 debe pasar por el Congreso Nacional.
Por eso hago un emplazamiento público y directo a cada diputada y diputado de nuestros distritos:
PRONÚNCIENSE.
Queremos saber qué opinan.
Queremos saber qué van a hacer.
Queremos saber si van a defender la reposición de estos recursos o si consideran aceptable que miles de niños comiencen 2027 sin esta herramienta.
No queremos declaraciones ambiguas ni silencios cómodos.
Queremos conocer públicamente la posición de quienes fueron elegidos para representar a nuestras comunas.
Y este llamado también debe llegar a nuestros territorios.
Alcaldes, alcaldesas, concejales y concejalas, particularmente aquellos que respaldan políticamente al actual Gobierno: pronúnciense también.
¿Están de acuerdo con esta decisión?
¿Consideran correcto que las familias vulnerables de sus propias comunas pierdan este beneficio?
¿Van a defender a sus vecinos o van a guardar silencio por pertenecer al mismo sector político del Gobierno?
Porque cuando una autoridad es elegida, su primera responsabilidad debe ser con las personas que representa, no con la comodidad de su sector político.
Y aquí también debemos levantar la voz quienes somos dirigentes sociales, profesores, estudiantes, padres, madres, apoderados y comunidades educativas.
Esta pelea no puede ser solamente de los niños afectados.
Tiene que ser una causa ciudadana.
Porque no estamos defendiendo un computador.
Estamos defendiendo el derecho de un niño pobre a tener herramientas similares a las que tiene un niño cuya familia puede comprarlas.
Estamos defendiendo educación.
Estamos defendiendo oportunidades.
Estamos defendiendo inclusión digital.
Estamos defendiendo futuro.
Si el programa tiene deficiencias, que las corrijan.
Si existen irregularidades, que las fiscalicen.
Si necesita modernizarse, que lo modernicen.
Pero no pretendan solucionar los problemas de una política pública quitándole el computador al niño.
Y hay algo todavía más preocupante.
Chile debe poner mucha atención cuando comienza a aceptar como algo normal la pérdida de beneficios y herramientas sociales construidas durante años.
Porque los derechos sociales cuestan décadas construirlos, pero pueden desaparecer con una sola línea del Presupuesto.
Hoy es el computador. ¿Mañana qué será?
Por eso emplazo públicamente a nuestros parlamentarios y autoridades comunales:
salgan del silencio.
Díganle a sus vecinos qué posición tienen.
Díganles a los padres y apoderados si van a defender esta herramienta.
Y díganles especialmente a los niños de séptimo básico qué alternativa concreta tendrán en 2027.
Porque la brecha digital no desaparece eliminando una partida presupuestaria.
La pobreza tampoco.
Y la desigualdad mucho menos.
El Congreso todavía tiene la palabra.
La ciudadanía también.
No permitamos que sean nuevamente los niños y las familias que menos tienen quienes terminen pagando el costo de los ajustes.
Un computador puede parecer solamente una máquina.
En las manos de un niño vulnerable puede ser una ventana al mundo, una herramienta para educarse y una oportunidad para cambiar su futuro.
No se la cierren.
Juan Vera Carrasco
Dirigente social