Juventudes Comunistas marcharon con sindicatos de la construcción en paro nacional defendiendo el presupuesto de educación y las 40 horas

En el marco del masivo paro nacional convocado por la Confech, al que se sumó la CUT y el Colegio de Profesores, además de diversas organizaciones del movimiento estudiantil, y expresiones del mundo sindical. Las Juventudes Comunistas encabezadas por su presidenta Catalina Lufín y su secretario general Gonzalo García, marcharon junto a los sindicatos de la construcción agrupados en la Coordinadora de Trabajadores Unidos.

Al grito de, “con el martillo y la hoz, la Jota y la construcción” avanzaron por la Alameda hasta la altura de la Universidad Católica, lugar donde fueron fuertemente reprimidos con bombas lacrimógenas y carros lanzaaguas. Pese a no poder concluir el recorrido en términos de convocatoria ciudadana el balance fue positivo para los organizadores, estimando una cifra de asistentes cercana a los 20 mil.

La presidenta de las Juventudes Comunistas, Catalina Lufín explicó los motivos de la adhesión a la movilización: “Entendemos que los recortes que ha protagonizado el mal gobierno de José Antonio Kast, afectan a las familias en su conjunto, donde hay jóvenes, donde hay madres, padres que adolecen el alza del costo de la vida y también cuando el Estado no puede prestar ayuda a sus familias”.

“Los trabajadores y los estudiantes han sido una alianza histórica a lo largo del movimiento social porque somos parte de lo mismo, y particularmente hoy en el marco de los recortes, son las familias las que van a tener que poner lo que no va a poner el Estado”.

En tanto Miguel Nazal miembro del comité ejecutivo de la coordinadora por las 40 horas y del sindicato CTU, comentó, “marchamos porque este presupuesto lo único que hace es precarizar a la clase trabajadora y a los pobladores, quitándoles los derechos de educación, de salud y de vivienda”.

Además, el dirigente sindical hizo un hincapié en, “también marchamos porque el gobierno tiene entre sus agendas el desmantelamiento del proyecto de las 40 horas, por eso nuestro lienzo decía, <<ni un peso menos, ni una hora más>> porque lo que quiere hacer el gobierno es hacer trabajar a los trabajadores más de 53 horas”.

Ambos dirigentes condenaron la represión vivida, Lufín señaló que era inaceptable, justamente porque el recorrido de la manifestación estaba autorizado, y realizó un llamado a “las organizaciones sociales, a los estudiantes, a las familias trabajadoras a que sigan con atención el debate presupuestario”, apuntando a la reforma de los súper ricos y el bencinazo.