IDEA Internacional presenta informe global que advierte estancamiento y deterioro sostenido de la democracia
Este lunes 5 de octubre, la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, en conjunto con IDEA Internacional y la Facultad de Gobierno, realizaron la presentación oficial del Informe sobre el Estado Global de la Democracia 2026: Democracia en una Era de Conflicto. La ceremonia se desarrolló en la Casa Central del plantel público con el fin de examinar la situación actual de las instituciones democráticas a escala global y regional.
Durante la apertura, la Rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala, expresó que “las universidades somos, por definición, comunidades diversas, en las que conviven distintas disciplinas, generaciones, experiencias y maneras de comprender el mundo. Nuestra tarea no consiste en eliminar esas diferencias, sino en generar condiciones para que puedan expresarse y confrontarse mediante argumentos, evidencia y diálogo. Esta responsabilidad, además, trasciende los límites de nuestra propia comunidad. Una universidad pública debe contribuir a la calidad de la deliberación democrática del país, producir conocimiento riguroso sobre los problemas que enfrentamos, ponerlo a la disposición de la sociedad y ofrecer espacios plurales en los que sea posible debatir asuntos complejos con libertad y con mucho respeto. En tiempos de polarización y desconfianza, esa función adquiere aún una mayor importancia”.
Por su parte, Alejandra Sepúlveda, gerenta del Proyecto para América Latina y el Caribe de IDEA Internacional, subrayó la trascendencia de articular esfuerzos con la academia para transformar la investigación en herramientas prácticas. “Desde IDEA Internacional esperamos que este informe sea una herramienta útil para comprender las tendencias, reconocer los avances e identificar las brechas y sostener conversaciones públicas informadas y articuladas”, indicó.
Asimismo, la representante enfatizó que el panorama global actual exige una revisión exhaustiva frente al estancamiento de los regímenes democráticos. “El panorama global es preocupante. El informe que hoy presentamos nos invita a mirar esa tarea de frente, y retrata democracias estancadas o en retroceso. Los mayores retrocesos se concentran en materia de derechos, representación y Estado de derecho, afectando libertades, la justicia, parlamentos e independencia judicial”.
Ricardo Mena, oficial de Programas para Chile y el Cono Sur de IDEA Internacional, expuso los principales hallazgos del estudio, advirtiendo que la gobernanza global enfrenta un panorama de alta complejidad y erosión de confianza. “Hoy nos convoca la necesidad de asumir una nueva y compleja realidad, los conflictos armados y las tensiones sistémicas alcanzan hoy registros máximos a nivel global”, señaló.
Desde la perspectiva de la cooperación internacional, Mena destacó el riguroso despliegue metodológico que respalda la medición global. “La arquitectura de este instrumento se articula sobre los principios fundamentales de la democracia, que tienen relación con el control popular y la igualdad política, y que está respaldado por 154 indicadores que evalúan 174 países, nutriéndose de 22 bases de datos independientes a nivel global. Esto constituye, en consecuencia, una de las radiografías más exhaustivas y más rigurosas que se pueden encontrar, con múltiples perspectivas incorporadas sobre la calidad democrática”, indicó.
A nivel nacional, el informe ubica a Chile en el sexto puesto a nivel global en materia de representación. Al respecto, Mena advirtió que estas cifras favorables no deben llevar a la institución ni al país a incurrir en un exceso de confianza frente al escenario actual. “Lo que expresamos en este informe es que, las garantías democráticas y las instituciones electorales de Chile son extraordinariamente sólidas, objetivas y ejemplares. Y es esto lo que hay que fortalecer y cuidar”.
La conclusión central de esta edición apunta a un predominio sostenido del estancamiento y el retroceso global, afectando gravemente áreas críticas como la libertad de expresión, la independencia judicial, la credibilidad institucional y la libertad de prensa a nivel global.
Panel de diálogo y reflexión sobre los desafíos institucionales
La segunda parte de la jornada contempló un panel de conversación orientado a profundizar en los factores detrás de la erosión democrática regional. El espacio fue moderado por la académica de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Isabel Castillo.
La instancia contó con la exposición de María Cristina Escudero, profesora de la misma unidad académica y consejera del Servicio Electoral de Chile (SERVEL), quien abordó el estado de las instituciones en el país y relevó tanto el prestigio internacional del organismo como las amenazas que enfrenta. “Nosotros en Chile estamos orgullosos de nuestro Servicio Electoral, el cual cuenta con una alta valoración ciudadana, por lo que estamos dentro de los tres primeros lugares en América, y en el mundo”. Sin embargo, advirtió que esto “no quiere decir que no tengamos los mismos desafíos que se tienen en el resto de los países latinoamericanos y en el mundo, sobre el uso de inteligencias artificiales en las campañas electorales, noticias falsas, los ataques al servicio electoral, así también el compromiso estatal con la autonomía de los servicios electorales”, indicó.
En su análisis sobre las profundas consecuencias del deterioro institucional, la profesora Escudero advirtió sobre el peligro de la desconfianza institucional y la convivencia democrática. “La acumulación de desconfianzas institucionales deriva en un problema grave de legitimidad, consecuencia directa de la deslegitimación de un sistema político es que la ciudadanía deja de obedecer las reglas, lo que incrementa la propensión a la violencia y al conflicto social”, señaló.
Gloria de la Fuente, académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, analizó la complejidad de los escenarios regionales adversos, advirtiendo que la corrupción, las fallas en el acceso a la justicia y la integridad personal deterioran profundamente la legitimidad del sistema. “Hay que tener una intolerancia clara respecto de las formas de corrupción. Si hay algo que genera un flagelo desde el punto de vista de la confianza es la existencia de corrupción y microcorrupciones, y hay que ser más eficaces en esa materia”, relevó.
Al referirse al impacto de las redes sociales en la calidad de la discusión política, advirtió sobre la degradación de la labor en el Congreso y el deterioro político. “La labor parlamentaria no puede ser reemplazada por la política del like o por quien grita más fuerte. Lo que vemos hoy en día y parte del deterioro del sistema político, precisamente es que estamos sometidos a una suerte de esclavitud de las redes sociales que confunden la transparencia con una suerte de exhibicionismo político”, señaló.
Por su parte, Hugo Frühling, profesor de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, centró su análisis en las dinámicas de violencia actual, reflexionando críticamente no sólo sobre el origen de los conflictos, sino también sobre la calidad y pertinencia de la respuesta estatal frente a ellos.
Al abordar las capacidades institucionales necesarias para enfrentar la inseguridad y proteger el Estado de derecho, el académico enfatizó en la urgencia de blindar la política y fiscalizar el financiamiento público. “La primera es establecer un cordón sanitario del proceso político con respecto al crimen organizado. Eso significa, al menos, un monitoreo sumamente detallado, complejo y necesario respecto de las finanzas de las campañas electorales y también en particular de la inversión financiera y el gasto de gobiernos municipales y regionales”.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo crítico que representa para la seguridad pública la penetración de redes delictivas en las altas esferas de las instituciones del Estado. “Cuando ello no se hace y se empieza a difuminar o a difundir la corrupción a nivel de la élite que representa al Estado, no va a haber nadie que pueda enfrentar al crimen organizado”, enfatizó.
Finalmente, Manuel Antonio Garretón, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales y académico de la Universidad de Chile, reflexionó en torno al momento actual, invitando a repensar las categorías sociopolíticas tradicionales ante las profundas transformaciones culturales y tecnológicas que experimenta la sociedad. “Todo mi planteamiento puede decir que hay que resignificar lo que es la democracia. Ya no podemos dar los mismos significados a los mismos elementos. La democracia hoy es para un contingente enorme, pero con un significativo vacío”, retrató el académico.
Al abordar la ausencia de acuerdos estructurales en el país, el sociólogo advirtió que la falta de consensos básicos exige reconstruir el tejido político actual. Sin embargo, señaló que Chile enfrenta una profunda división histórica, donde la agenda y las opciones políticas nacionales continúan condicionadas por la dictadura. “Frente a cualquier decisión crucial, nos encontramos con la derecha de un lado y con el mundo democrático del otro. No habrá posibilidades reales de reconstruir el país mientras mantengamos esta fractura”, relevó.
La realización de este encuentro en la Universidad de Chile, relevó y reafirmó su compromiso en la urgencia de mantener espacios activos de análisis riguroso frente al estancamiento y los retrocesos institucionales que afectan a la democracia a nivel global y regional.
La presentación del Informe del Estado Global de la Democracia 2026 consolidó un espacio de confluencia entre la academia, organismos internacionales y la ciudadanía, evidenciando que el diagnóstico oportuno de problemáticas a nivel global, tales como, el acceso a la justicia, la seguridad y la vigencia del Estado de derecho, resulta indispensable para afrontar los desafíos políticos del presente y resguardar la deliberación ciudadana informada.
Puedes revisar nuevamente la transmisión de esta actividad en el siguiente enlace del canal de Youtube de la Universidad de Chile.







