Flavio Salazar cuestiona recortes en ciencia y educación: “Es un retroceso que amenaza lo esencial de una estrategia de desarrollo”
- El vicepresidente del Senado y profesor titular de la Universidad de Chile, Flavio Salazar, cuestionó los recortes presupuestarios que afectan a la ciencia, tecnología, educación superior y formación de investigadores, advirtiendo que sus efectos no se limitarán al actual ejercicio presupuestario, sino que comprometerán las capacidades científicas y tecnológicas del país en el largo plazo.
En entrevista con Radio Nuevo Mundo, Flavio Salazar manifestó su preocupación por el impacto de las reducciones presupuestarias en el sistema público, particularmente en las universidades estatales y en las áreas de ciencia y tecnología. A su juicio, las medidas implican un debilitamiento de capacidades que han sido construidas durante décadas.
“Lo que uno puede observar hasta el momento es un fuerte impacto en recortes que afectan el sistema público principalmente”, señaló Salazar, quien apuntó a reducciones en el financiamiento de las universidades estatales, educación, cultura y especialmente, ciencia y tecnología.
El exministro de Ciencia sostuvo que el recorte en esta última área alcanza alrededor de un 10%, afectando tanto el equipamiento como la formación de científicos. En ese sentido, cuestionó la visión que reduce la importancia de la ciencia a sus efectos inmediatos sobre la productividad.
“Yo creo que hay una incomprensión o una comprensión equivocada del rol de la ciencia, se le asocia principalmente a temas de corto plazo y de productividad, pero no a la capacidad de formación de capacidades de largo plazo”.
Salazar recordó que Chile mantiene históricamente bajos niveles de inversión en ciencia y tecnología en comparación con países desarrollados. Según explicó, el país destina entre un 0,35% y un 0,38% de su producto interno a esta área, mientras que el promedio de los países desarrollados de la OCDE supera el 2,5%.
En este escenario, advirtió que los nuevos recortes se producen precisamente cuando tecnologías como la inteligencia artificial y la biotecnología están transformando distintas áreas de la sociedad y la economía.
“Nosotros estamos reduciendo al mismo tiempo nuestras propias capacidades científicas, lo que hace que quedemos totalmente desnudos de poder participar o de poder entender o de poder contribuir a este desarrollo”, afirmó.
Recortes afectarían capacidades construidas durante décadas
Uno de los principales puntos planteados por Salazar tiene relación con los efectos que los recortes pueden generar sobre los equipos de investigación. Explicó que buena parte del financiamiento científico funciona mediante proyectos concursables, pero que los equipos humanos que los ejecutan requieren continuidad.
Cuando se interrumpe el financiamiento, sostuvo, investigadores, técnicos y estudiantes pueden quedar sin recursos y los equipos terminan dispersándose. Incluso si los fondos se recuperan posteriormente, reconstruir esas capacidades requiere comenzar nuevamente.
A esto sumó la reducción de recursos destinados a equipamiento tecnológico, señalando que estos fondos permiten adquirir instrumentos de alto costo y uso colectivo necesarios para desarrollar investigación de punta.
Según Salazar, también existe una disminución importante en fondos destinados a proyectos FONDEF, que permiten llevar resultados de investigación hacia aplicaciones concretas como nuevos medicamentos, dispositivos o software.
“Si se producen reducciones y cortes en el financiamiento, entonces equipos completos quedan sin proyectos y no pueden pagar al personal, no pueden pagar a los estudiantes, no pueden pagar el funcionamiento, y aunque después, un año después o dos años después, se vuelvan a reponer esos fondos, es imposible recomponer los equipos que ya se destruyeron”.
El académico advirtió que esta situación puede afectar la competitividad del país y su capacidad para generar conocimiento propio, especialmente frente al desarrollo acelerado de nuevas tecnologías.
Críticas a recortes en universidades estatales
Salazar también cuestionó la distribución de los recortes en educación superior y afirmó que existiría una afectación particularmente importante sobre las universidades estatales.
En ese marco, mencionó el caso de la Universidad de Chile, institución que, según señaló, no solo desarrolla labores de formación e investigación, sino que también cumple funciones vinculadas con la cultura, la salud y el conocimiento sísmico, entre otras áreas.
“Yo veo ahí una intención ideológica. Probablemente te van a decir que no, pero es difícil explicarlo de otra forma porque justamente la mayoría de los recortes van hacia las universidades del Estado”, sostuvo.
A su juicio, el problema no radica únicamente en el monto de los recursos reducidos, sino también en cómo se distribuyen estos recortes.
“Es un recorte que afecta por un lado al sistema público y por ende a la mayoría de los ciudadanos del país”, afirmó.
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la formación de nuevas generaciones de científicos. Salazar explicó que una disminución de becas para programas de doctorado o magíster no necesariamente genera consecuencias inmediatas, pero sí puede producir un déficit de investigadores en los próximos años.
“Si nosotros hoy día, durante este año, no hay becas, por ejemplo, o hay menos becas para doctorarse o magister, significa que en cinco años más vamos a tener muchos menos doctores que los que necesitamos para ir reponiendo y recambiando el sistema de ciencia y tecnología”, señaló.
En esa línea, planteó que las políticas de ciencia y tecnología requieren continuidad más allá de los ciclos electorales y de los gobiernos de turno.
“Por eso, uno plantea que la ciencia, la tecnología, el conocimiento tienen que tener políticas de Estado, no de gobierno”.
Salazar manifestó su esperanza de que la discusión parlamentaria permita modificar parte de las propuestas presupuestarias y llamó a universidades, centros de investigación, comunidades y jóvenes a participar del debate.
Advirtió que, de aprobarse el presupuesto en los términos actuales, el impacto sobre la ciencia y tecnología podría ser especialmente significativo.
“Me parece que el impacto sería de los peores que hemos visto las últimas décadas para la ciencia y la tecnología porque va a debilitar totalmente las capacidades”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el debilitamiento de las capacidades científicas puede aumentar la dependencia tecnológica del país frente al desarrollo internacional, particularmente en áreas como inteligencia artificial y biomedicina.
“Si nosotros no tenemos personas en el país capaces de traducir eso, capturar esa tecnología, entonces vamos a quedar como un país totalmente dependiente”, concluyó