Desastre socioambiental: “Lo podríamos llegar a ver con más frecuencia y en más territorios” señala experta de Greenpeace

En una nueva semana de lluvias intensas y tormentas eléctricas, la experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace Chile Silvana Espinosa, puntualizó aspectos clave sobre lo que se entiende por desastre socioambiental. 

Un hecho referencial ha sido el aluvión que afectó hace una semana a la comuna de Las Condes, a partir del cual se puede dimensionar cuánto pueden llegar a concatenarse los hechos naturales -donde un incendio puede ser un factor de una futura remoción en masa-, pero también cuánto la desigualdad puede anteponerse a una mayor capacidad de respuesta ante los desastres ambientales.

En ese marco, Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace Chile destacó el estudio de las doctoras Keyla Alencar da Silva y Drielly Fonseca, académicas de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), quienes investigaron la relación de  incendios forestales y las remociones en masa en 42 cuencas hidrográficas en el país.

“A partir del estudio también se señala que al ocurrir un incendio forestal el desastre no termina cuando se apaga el suelo”, indica la especialista, sino que le sigue una serie de fenómenos como la desestabilización de una ladera con degradación del suelo, pérdida de raíces y pérdida de biodiversidad. El estudio también permite comprender cómo estas secuelas puede generar en el tiempo otros desastres que pueden intensificarse con los eventos meteorológicos extremos:

“Hay una construcción social del riesgo y es algo que podríamos llegar a ver con más frecuencia y en más territorios”, precisa sobre los desastres ambientales: “Estamos llegando atrasados con la necesidad de poder adaptarnos”.

Los desastres socioambientales, explica, son situaciones que nacen a partir de una amenaza natural pero que termina afectando a personas o comunidades. Asimismo, el desastre socioambiental ocurre cuando la actividad humana incrementa el daño a las personas o impacta los ecosistemas, como es el caso de las capas vegetales que se quemaron en el incendio de 2025 en las laderas de la cuenca del Maipo y que generó el aluvión en la comuna de Las Condes.

“El Estado por sobre todo tiene una gran responsabilidad de cómo el mercado ha ido movilizando las construcciones en lugares de riesgos “, agrega, dando ejemplo de otras casos como la construcción sobre humedales, pese a las advertencias de entidades expertas, ONGs u organizaciones ambientales territoriales, las cuales “muchas veces son altamente ignoradas. Entonces, ahí hay una serie de decisiones políticas públicas que son irresponsables y que nosotros como ciudadanía tenemos que estar cada vez más preparados para poner atención, poder denunciar estas situaciones y poder tomar decisiones distintas”.

Bío Bío, Coquimbo y Las Condes

Por otra parte, la integrante de Greenpeace señala que en el estudio se seleccionaron diez cuencas prioritarias para profundizar el estudio, estando varias de ellas en en la Región del Bío Bío, también impactada por varios megaincendios en menos de 10 años y donde este invierno varias zonas han sido impactadas por lluvias torrenciales, como ha sido el caso de Penco o Lota.

“La verdad es que vemos particularmente un país, un Estado que funciona reactivamente, no solo en la región del Bío Bío sino a nivel nacional. No es una historia nueva”, acota. 

En esa línea, se refirió a la importancia de resaltar el carácter social y político del riesgo medioambiental y que en estos meses se ha intensificado con la política poco ecuánime del gobierno que solo demoró horas en decretar zona de catástrofe en Las Condes -una de las comunas acomodadas del país-, mientras que en Coquimbo demoró días, resalta Silvana Espinosa:

“Este no es un llamado al dramatismo, muy por el contrato: es un llamado a la acción. Tenemos un congreso que necesitamos que nos entregue las leyes para destrabar los reglamentos y las medidas concretas como el manejo de la vegetaciones o el material que se vuelve combustible”:

“Constantemente estamos tratando de ir levantando estos datos que permiten visibilizar todas las problemáticas que existen en nuestro país. Ese es un compromiso que tenemos con la justicia ambiental de Chile y esta es una de esas oportunidades de conversar de cuáles son las medidas -lamentablemente, hasta el momento, reactivas que tienen las instituciones-. Sin embargo, lo que queremos seguir denunciando es que necesitamos medidas concretas que lleguen a tiempo porque hoy estamos llegando tarde”, indicó la experta.