Bárbara Figueroa cuestiona incorporación de Chile al Escudo de las Américas: “Estamos entrando en un terreno muy peligroso”
La secretaria general del Partido Comunista (PC), Bárbara Figueroa, cuestionó la incorporación de Chile al denominado Escudo de las Américas, instancia impulsada en torno al gobierno de Estados Unidos, y sostuvo que la decisión representa una señal de alineamiento ideológico con la administración de Donald Trump.
Figueroa afirmó que la incorporación de Chile era previsible a partir de las señales que, a su juicio, había entregado previamente el gobierno en materia de política exterior. “Era una señal más de sumisión, de congraciarse, de supeditarse, de dar señales de una suerte de compromiso, en el sentido más simbólico y más ideológico, con el gobierno de Estados Unidos”, sostuvo.
La dirigente comunista agregó que, bajo el argumento del combate al narcotráfico y al narcoterrorismo, se estaría configurando “un espacio de articulación ideológica de países y de Estados” y calificó como “inédito” el proceso de constitución de un bloque ideológico en torno a Donald Trump.
En paralelo, Figueroa cuestionó la falta de información respecto de los alcances concretos de la participación chilena. Afirmó que se desconoce “cuál es el alcance de esta coordinación”, incluyendo eventuales recursos comprometidos por el Estado, sus límites, principios, acciones conjuntas y si implicará una membresía formal. “Desconocemos todos esos elementos. Estamos ciegos hoy día”, señaló.
La secretaria general del PC sostuvo además que la decisión supone, a su juicio, una definición política que no habría sido discutida previamente. “Hay una disposición clara, con mucha convicción, un compromiso ideológico nítido de estar del lado de donde se sitúe Donald Trump”, afirmó, agregando que se estaría comprometiendo al país “detrás de una política que nunca se ha discutido y sobre la cual no se nos ha pedido pronunciamiento”
Advertencia por soberanía y seguridad
Figueroa también expresó preocupación por las posibles consecuencias de esta coordinación para la soberanía nacional. “Estamos entrando en un terreno muy peligroso. Muy peligroso para la soberanía de nuestro país, muy peligroso para la soberanía sobre nuestros recursos naturales”, manifestó.
Asimismo, sostuvo que la participación en este tipo de iniciativas podría abrir espacios de intervención bajo el argumento del combate al crimen organizado. “Lo cierto es que hoy día vamos a poder ser intervenidos por la vía del supuesto combate al crimen organizado. Eso nos expone y nos deja en una zona de peligro, nos deja en una zona roja”, afirmó.
Bloqueo contra Cuba
En sus declaraciones, Figueroa también abordó la situación de Cuba y cuestionó el bloqueo impuesto por Estados Unidos, poniendo énfasis en sus efectos sobre la población. “Es no poder generar energía, es no poder sostener la vida, es no poder generar controles para las embarazadas, es no poder sacar a la gente del cáncer”, señaló.
La dirigente comunista sostuvo que el impacto de estas medidas debe analizarse desde una perspectiva humanitaria y destacó el desarrollo cubano en áreas como la biotecnología y la formación de profesionales de la salud.
Cuestionamientos a los agentes antievasión
Por otra parte, Figueroa criticó el anuncio del gobierno respecto de los agentes antievasión y sostuvo que esta medida no permitiría abordar la crisis de empleo. “La crisis de empleabilidad no la vamos a resolver con este tipo de situaciones”, afirmó, cuestionando que se anuncien nuevos agentes fiscalizadores mientras, según sostuvo, se cierran programas y se despide a trabajadores del Estado.
La secretaria general del PC puso como ejemplo el cierre de programas vinculados a Prodemu y advirtió sobre sus efectos tanto para los trabajadores como para las comunidades beneficiarias. “La crisis de empleabilidad el Estado no la está conteniendo. El Estado la está provocando, la está profundizando”, señaló.
Finalmente, Figueroa sostuvo que el cierre de estos programas no solo afecta a quienes pierden sus puestos de trabajo, sino también a las personas que eran beneficiarias de dichas iniciativas. “No es solamente el trabajador que queda sin pega, sino que es un programa que finaliza y que, por lo tanto, también deja a una población desvalida, vulnerable y abandonada”, afirmó.