Mujeres dominan matrícula técnico-profesional, pero menos del 30% elige carreras STEM
El crecimiento de la participación de mujeres marca un cambio histórico en la formación técnica, aunque la elección de especialidades vinculadas a tecnología e industria continúa siendo el principal desafío para avanzar en equidad.
Por primera vez, las mujeres representan más de la mitad de la matrícula de la educación superior técnico-profesional en Chile. Sin embargo, este avance convive con una importante paradoja: en las especialidades vinculadas a ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), su participación continúa por debajo del 30%. En el marco del Mes de la Formación Técnico- Profesional (TP), esta realidad vuelve a poner en evidencia uno de los principales desafíos para el desarrollo del talento y la competitividad del país.
Las cifras del Ministerio de Educación (Mineduc) y del Servicio de Información de Educación Superior (SIES) muestran que la participación femenina alcanza el 45,9% en la Enseñanza Media Técnico-Profesional y el 50,4% en la Educación Superior TP. No obstante, esta distribución deja de ser equilibrada cuando se observan las especialidades STEM, donde la presencia de mujeres sigue siendo significativamente menor.
La brecha persiste en las áreas STEM
Pese al equilibrio alcanzado en la matrícula general, especialistas advierten que la principal brecha continúa concentrándose en las áreas STEM. De acuerdo con un análisis del Centro de Desarrollo Humano de Fundación Chile, en los liceos técnico-profesionales menos del 30% de la matrícula en especialidades ligadas a tecnología e industria corresponde a mujeres.
Aunque la educación superior muestra señales de avance —como el incremento al 32% de participación femenina en carreras STEM universitarias y un aumento de 7,5% en las postulaciones seleccionadas de egresadas de liceos TP—, la segregación en la enseñanza secundaria sigue condicionando las trayectorias formativas y limitando el desarrollo del potencial técnico del país.
Formación técnica con impacto territorial
La creciente participación femenina no solo refleja una apertura gradual hacia espacios históricamente masculinizados, sino también el reconocimiento de la formación técnico- profesional como una alternativa de alta empleabilidad, rápida inserción laboral y fuerte aporte al desarrollo de las regiones.
Desde la Región del Biobío, la Directora del Instituto Tecnológico de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Claudia Mora Méndez, destacó que avanzar hacia una mayor equidad requiere un esfuerzo conjunto entre distintos actores.
"Ninguna institución puede, por sí sola, revertir tasas de desocupación de dos dígitos ni cerrar la brecha de género en el empleo. Se requiere el compromiso articulado del sector público, la empresa privada y la academia. Treinta años de historia demuestran que cuando la formación TP se construye con y desde el territorio, se convierte en lo que siempre debió ser: el motor silencioso del desarrollo regional", afirmó.
El desafío que viene
Actualmente, la formación técnico-profesional concentra más del 40% de la matrícula de primer año de la educación superior en Chile, consolidándose como un pilar para la reconversión laboral, el desarrollo sostenible y la generación de oportunidades.
En este Mes de la Formación Técnico-Profesional, el desafío ya no es solo mantener la paridad alcanzada, sino avanzar hacia una participación más equilibrada en todas las especialidades. Derribar los sesgos que aún influyen en las decisiones vocacionales será clave para que más mujeres se incorporen a áreas estratégicas para la innovación, la productividad y el desarrollo del país.