Bárbara Figueroa: “El saldo de estos casi 6 meses de gobierno es, si uno quisiera ser amable, negativo; si no, lapidario”
La secretaria general del Partido Comunista analizó el revés que sufrió La Moneda en el Tribunal Constitucional por la reposición de servicios básicos, el rumbo que ha tomado la agenda de seguridad del Ejecutivo y la fragilidad que ha mostrado el gobierno de José Antonio Kast en el plano internacional a propósito del episodio con Argentina por el Estrecho de Magallanes.
Bárbara Figueroa, se refirió al fallo del TC que esta semana rechazó, por nueve votos contra uno, el requerimiento presentado por el gobierno para impugnar el artículo de la megarreforma que obliga a las empresas de electricidad, agua y gas a reponer el servicio en zonas declaradas en catástrofe, aun cuando los usuarios mantengan deudas pendientes.
“Este último pronunciamiento del Tribunal Constitucional ya no tiene que ver con los requerimientos presentados por la oposición, sino con el propio gobierno para defender la protección de las empresas privadas de quienes están en deuda con una empresa para que no le repongan el servicio. Eso, que era la última materia de abordaje en el TC, falló de manera contundente por el derecho de las familias, por el derecho de las personas a que sea repuesto, en el marco del desafío y de una situación de catástrofe natural, los servicios básicos, independiente de si tienen deuda o no”, señaló Figueroa.
Para la dirigenta comunista, el fallo no debe leerse como un episodio aislado ni como un simple ejercicio de “rigor” jurídico: “Creo que es una buena señal, creo que es saludable, no creo que esto haya que leerlo con ningún tono que sea el rigor y una norma”. Y agregó que la resolución del TC reafirma la validez de recurrir a todas las herramientas institucionales disponibles: “Se demuestra lo justo y correcto que es utilizar todas las herramientas e instrumentos con los que cuenta la legislación chilena para poder proteger a las familias trabajadoras, en el marco de un proyecto que fue muy regresivo contra las familias trabajadoras, que fue muy agresivo contra los municipios y que solo favoreció o pretendía favorecer a los más ricos de este país”.
“Un debate que poco y nada tiene que ver con seguridad”
Figueroa también apuntó contra la reforma constitucional en materia de seguridad que impulsa el Ejecutivo, que ha generado cuestionamientos transversales, incluso dentro del propio oficialismo, por la creación de un nuevo estado de excepción que permitiría al Presidente restringir derechos por períodos de hasta 240 días sin control del Congreso.
A juicio de la dirigente comunista, el patrón se repite: un proyecto que ingresa al debate legislativo bajo una bandera y termina siendo utilizado para otros fines. “Estamos frente a un debate hoy día que poco y nada tiene que ver con seguridad. Tenemos el mismo modelo de la megarreforma: teníamos un proyecto que ingresó al Congreso so pretexto de hacerse cargo de los procesos de reconstrucción y, no obstante eso, finalmente lo que termina metiendo dentro del debate legislativo es una reforma tributaria”, sostuvo.
“Hoy día vemos un poco lo mismo: so pretexto de hacerse cargo de la agenda en materia de seguridad, termina enfrascada en un debate que no tiene nada que ver con la protección y la garantía de seguridad para las familias trabajadoras, sino que más bien se transforma en un debate sobre si hoy día el Presidente de la República tiene que tener o no más atribuciones”, remarcó Figueroa.
Fragilidad internacional: el caso del Estrecho de Magallanes
La dirigenta comunista también se refirió al impasse diplomático con Argentina, luego de que el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Valverde, incluyera a Magallanes dentro de sus declaraciones sobre soberanía en el extremo austral, lo que llevó a la Cancillería chilena a anunciar una nota de protesta, mientras Buenos Aires salió a reafirmar que la soberanía chilena sobre el Estrecho está zanjada por los tratados de 1881 y 1984.
Figueroa criticó la respuesta del Ejecutivo por considerarla tibia: “Salió una nota de protesta, al menos no con una puesta en escena que ponga toda la firmeza para defender la soberanía. En un contexto como este, efectivamente el debate o las acciones que puedan desarrollar otros Estados comienzan a tomar relevancia, porque te ponen en una situación de alta complejidad”.
“Un gobierno que venía a poner orden, a imponer seguridad, a dar certezas, hoy día es frágil en todos los ámbitos y le genera mucha inseguridad al propio país”, afirmó.
La secretaria general del PC vinculó esa fragilidad con la cercanía del gobierno de Kast con la administración de Javier Milei y con Washington: “A nivel de la política internacional, con su alineación o ponerse dentro del marco del debate que impone Estados Unidos, entonces toma posición, y eso hace que nos veamos vulnerables y que nos expongamos a nivel internacional a este tipo de situaciones, como las que se generó en el sur de nuestro país”.
Un balance “negativo, por no decir lapidario”
Al cierre, Figueroa trazó un balance de los primeros meses de la administración Kast, cruzando la agenda de seguridad con el debate sobre reformas laborales —entre ellas la modificación de la jornada de 40 horas, que ha sido cuestionada por la CUT y por partidos de oposición—: “Tenemos una agenda de seguridad que no tiene nada de seguridad y que está generando más incertidumbre en la población, y además un debate sobre reformas laborales que ponen cuesta arriba la posibilidad de contar con trabajo decente en el país”.
“Entonces uno comienza a vincular, en casi 6 meses de ejercicio del cargo, todos los elementos que se están configurando en este gobierno, y lo cierto es que el saldo es, si uno quisiera ser amable, al menos negativo, por no decir lapidario”, concluyó la secretaria general del Partido Comunista.