“Tiene que jugar una estrategia muy diplomática”: Académica analiza candidatura de Michelle Bachelet a la ONU

La campaña de Michelle Bachelet a la ONU vive días claves porque el Consejo de Seguridad comienza la ronda de sondeos preliminares para elegir a la nueva secretaria o secretario de Naciones Unidas que deberá asumir en enero de 2027.

En el sondeo preliminar participan los 15 países miembros, entre ellos, los 5 permanentes -China, Francia, Estados Unidos, Rusia y Reino Unido- más 10 países miembros no permanentes.

En esta etapa llamada de los straw polls, “se mide la viabilidad de las candidaturas donde se pueden mostrar ya señales de los miembros permanentes y no permanentes de querer vetar a algunas nominaciones”, precisa la académica y analista internacional de la Universidad de Talca, Alejandra Márquez.

En el caso de la candidatura de Michelle Bachelet ya se ha reunido con altas autoridades de todos los países miembros permanentes, excepto Estados Unidos. Al respecto, autoridades de ese gobierno como es su representante en Naciones Unidas, Mike Waltz,  han manifestado ciertas inquietudes sobre la candidata lo que abre una disyuntiva, señala Márquez:

“Tenemos que tener en cuenta que la candidatura o quien salga como secretario general de Naciones Unidas siempre tiene que tener en cuenta que esta candidatura o esta selección, no choque con los intereses de las grandes potencias”, puntualiza.

Con respecto a la región continental, observa que las diferentes candidaturas en competencia junto a Michelle Bachelet -como son María Fernanda Espinosa de Ecuador, Rebeca Grynspan, de Costa Rica, Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana y Rafael Grossi de Argentina- han reflejado una falta de consenso que llama la atención en cuanto a la estabilidad:

Por otro lado, acerca de la nutrida campaña internacional de la ex presidenta de Chile, resaltó la ventaja que representa respecto a las otras candidaturas su amplia trayectoria, así como los acercamientos logrados con países permanentes del Consejo en esta postulación, en particular, con países como China o Rusia:

“Entonces aquí lo que nos queda en duda es el caso de Estados Unidos”, acota la experta. “Tiene que jugar una estrategia muy diplomática, no contravenir los intereses de  Naciones Unidas y, por otro lado, tenemos claro que Donald Trump ha insistido en su política exterior de no necesariamente contar un apoyo de la comunidad internacional y no contar necesariamente entonces con el apoyo de Naciones Unidas”.

“Sin embargo, si va a establecer un fortalecimiento de Naciones Unidas, tendremos que esperar si esto sería una señal positiva o negativa para el gobierno de Trump en cuanto a lo que él piensa sobre instancias como Naciones Unidas”, señala recordando el poder de maniobra que otorga a ese país su derecho a veto. 

Lo técnico y lo político

Acerca de temas clave que giran en torno a las propuestas -como es la continuidad del máximo organismos multilateral, su financiamiento y el escenario de conflicto que pesa sobre el mundo-, la académica de la Universidad de Talca indicó que Michelle ha resaltado la eficiencia y la  eficacia con las que se debe robustecer Naciones Unidas, de modo que en el conflicto las potencias tengan un rol más activo en su resolución:

No obstante, frente a candidaturas que compiten con un relato más técnico y menos político  “esto puede ser o considerarse menor amenaza para Naciones Unidas o para las potencias que tiene derecho a veto”, precisa:

En esa línea, observó que dentro de las otras candidaturas, Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica y ex secretaria general de la UNCTAD, podría representar esa figura más técnica y menos política, y eso juega a favor de “una instancia que está muy fragmentada”, dijo acerca del Consejo de Seguridad. “En ese sentido, podría anticiparse cómo enfrentaría las crisis de modo que no intervenga con los intereses de las grandes potencias”.