Raúl Brasca: “La microficción es una forma de sobrevivir en el medio de todas las calamidades que nos pasan”
“Creo que el auge de la microficción se debe a que posee una estética muy adecuada para expresar la modernidad, ejercitar una especie de complicidad con el texto y usar la ironía, que es una forma de sobrevivir en el medio de todas las calamidades que nos pasan”. Señalaba el destacado escritor Raúl Brasca, para definir este género emergente en la literatura de la región, en una entrevista en la revsita “La Primera Piedra” de la Universidad de Buenos Aires, UBA.
Raúl Brasca, connotado escritor argentino, Premio Iberoamericano, es una de las grandes figuras que nos visitarán en el Segundo Encuentro Latinoamericano de Minificción, en septiembre, con sede central en el Campus Beauchef de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, en Santiago y en Valparaíso. El evento es organizado por la Corporación Letras de Chile y es un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, Convocatoria 2026.
El destacado escritor argentino será uno de los protagonistas invitados a participar en las distintas sesiones, encuentros y mesas redondas de esta cita internacional.
Raúl Brasca es autor de cuentos, microficciones y ensayos. En 1989 fundó, con otros cuatro escritores, la revista Maniático Textual que estuvo en quioscos y librerías argentinas hasta 1994. Compiló quince antologías, once de ellas de microficciones, algunas en colaboración con Luis Chitarroni. Su obra ficcional y ensayística fue publicada en antologías, revistas y suplementos literarios de Argentina, Alemania, Brasil, Colombia, España, Honduras, Italia, México, Perú, Portugal, Serbia, Suiza, USA y Venezuela. Ha sido distinguido con los premios del Fondo Nacional de las Artes y de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. La Universidad de Carabobo (Venezuela) le confirió la Orden de Alejo Zuluoga, entre otras distinciones. Un jurado internacional le concedió en 2017 el “Premio Iberoamericano de Minificción Juan José Arreola” que organiza la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y el Seminario de Cultura Mexicana, el más importante en el género.
Para muestra un botón
“El lector de microficción –explica el Brasca- espera un desafío y entabla una especie de competencia con el texto que implica darse cuenta de algo, que no es lo mismo que decir que la microficción tiene un final sorpresivo, porque no hay cosa menos sorpresiva que un final anunciado. El sentido que se le puede dar no suele ser único, generalmente es un texto polisémico, lo que no quiere decir que puede ser hecho de cualquier modo, porque el autor orienta esa producción de sentido en el lector. Por eso, la última línea de microficción no es el final, sólo habilita o induce posibilidades de finales. En la microficción, el final está en realidad fuera del texto”.
Sus obras hablan de su talento y creatividad. Su agudeza y sorpresa. Y por su brevedad, por cierto.
Vuelo
La mariposa enamorada del fuego se consumió entre las llamas. El fuego remontó vuelo.
Última elección
a Juan Sabia
El pez resuelto al suicidio evita veloz la red en la que moriría con sus compañeros, pasa de largo frente al anzuelo del pescador rutinario que hojea una revista, y traga sin dudar el de un chico que recordará mientras viva los espasmos terribles de su asfixia.
Una perla
a Victoria Brasca
-Describe la perla por la que arriesgarías tu vida allá en lo hondo -le pedí al joven buceador de pulmones de acero.
-No sé cómo es esa perla -me dijo-, pero puedo describirte la muchacha a quien se la regalaría.