Con indolencia del gobierno nos recortan la salud pública desde un escritorio en La Moneda
Por Gloria Rodríguez, concejala de Pedro Aguirre Cerda y presidenta de la Comisión de Salud del Concejo Municipal
Hace algunas semanas estuvimos en Metro Pedro Aguirre Cerda conversando con vecinas y vecinos sobre los recortes en salud. No fuimos a hacer una actividad simbólica ni una foto para redes sociales. Fuimos a escuchar una preocupación real, que en nuestra comuna se siente todos los días: la salud pública no es una línea de Excel ni una cifra perdida en el presupuesto nacional. Es la hora que una vecina espera en el CESFAM, el medicamento que un adulto mayor retira cada mes, la atención de salud mental que no se puede seguir postergando, el control de una enfermedad crónica, la urgencia del SAPU o del SAR cuando una familia ya no puede esperar.
Hay que decirlo con claridad: los recortes en salud no son neutros. Tienen consecuencias concretas. Y esas consecuencias no las pagan quienes toman decisiones desde una oficina en La Moneda. Las pagan las comunas populares, las familias trabajadoras, las personas mayores, las mujeres cuidadoras, los niños, niñas y adolescentes, y también los equipos de salud que sostienen el sistema muchas veces con más compromiso que recursos.
El Gobierno reconoció en mayo un ajuste de 2,5% al presupuesto del Ministerio de Salud, equivalente a cerca de 413 mil millones de pesos, mediante el Decreto 333 de Hacienda. Se ha dicho que este ajuste no afectaría prestaciones directas ni medicamentos. Pero para quienes conocemos la realidad de la atención primaria, esa explicación no basta. Porque cuando se aprieta el presupuesto, cuando los recursos llegan tarde o cuando se habla de “eficiencia” sin mirar la realidad de los territorios, lo que se pone en riesgo es la capacidad cotidiana de atender bien y a tiempo, es la vida de las y los vecinos.
La Comisión de Salud del Senado rechazó unánimemente este recorte y citó al ministro de Hacienda para exigir explicaciones. El ministro defendió la medida como un ajuste de eficiencia. Pero, en Pedro Aguirre Cerda sabemos que la salud municipal ya funciona al límite. No estamos hablando de un sistema sobrado de recursos. Estamos hablando de una red que todos los días atiende a miles de personas en CESFAM, SAPU, SAR, COSAM, CECOSF, Farmacia Popular y otros dispositivos fundamentales para nuestra comunidad.
Nuestra comuna tiene 104.462 habitantes según el Censo 2024, pero la población inscrita y validada en atención primaria llega a 109.729 personas. Es decir, nuestra red de salud municipal atiende incluso a más personas que las que viven formalmente en Pedro Aguirre Cerda. Eso habla de continuidad, de confianza, de historia y también de una enorme presión sobre nuestros equipos y establecimientos.
Aquí el punto del per cápita es central. La atención primaria municipal se financia en gran medida a través de un aporte que el Estado transfiere por cada persona inscrita y validada en la red de salud. En el caso de Pedro Aguirre Cerda, ese financiamiento se vuelve especialmente sensible porque sostenemos una demanda sanitaria mayor que la población censal de la comuna. Por eso, cuando ese aporte se atrasa, se reduce o queda sujeto a incertidumbre, el problema no es contable: golpea directamente la capacidad del municipio para sostener la atención diaria en los CESFAM, asegurar medicamentos, mantener programas, financiar equipos y responder a la demanda real de nuestras vecinas y vecinos.
En palabras simples: si el per cápita no llega completo y a tiempo, la comuna termina pagando el costo de una decisión tomada desde el nivel central. Y ese costo no lo asume una planilla presupuestaria; lo asume una vecina que espera una hora, una persona mayor que depende de sus controles o un equipo de salud que debe hacer más con menos.
Por eso, desde la Comisión de Salud del Concejo Municipal, no podemos aceptar respuestas generales. No basta con decir que “no se afectarán las prestaciones”. Necesitamos información clara, comuna por comuna, establecimiento por establecimiento, programa por programa. La salud pública no puede depender de una promesa administrativa. Tiene que tener garantías reales, financiamiento suficiente y respeto por quienes la sostienen día a día.
Los propios trabajadores y trabajadoras de la salud municipal lo han dicho con fuerza. La CONFUSAM se movilizó frente a La Moneda para exigir el pago de la deuda del per cápita que se arrastra con los municipios y para demandar el fin de los recortes a la atención primaria. También han advertido la incertidumbre sobre la continuidad de decenas de programas de salud desde 2027. A esa preocupación se han sumado gremios y organizaciones del sector: Esto es una alerta concreta sobre el presente y el futuro de la salud pública.
Como concejala de Pedro Aguirre Cerda y presidenta de la Comisión de Salud, mi posición es clara: la salud no puede tratarse como un gasto que se ajusta cuando faltan recursos. La salud es un derecho social, una conquista del pueblo y una responsabilidad del Estado. Y en una comuna como la nuestra, donde tantas familias dependen de la red pública para vivir con dignidad, cualquier recorte debe ser enfrentado con firmeza.
Defender la salud pública no es solo defender un presupuesto. Es defender el derecho de una vecina a ser atendida sin esperar meses. Es defender a una persona mayor que necesita sus medicamentos. Es defender a una madre que busca atención para su hijo. Es defender a los equipos de salud que trabajan con vocación, pero que no pueden seguir cargando sobre sus espaldas las deudas y decisiones del nivel central.
Por otro lado, entendemos que esta discusión debe darse de cara a la comunidad. El jueves 30 de julio, entre las 16:00 y las 17:30 horas, en la sede de la Junta de Vecinos Universidad de Chile, U.V. N°10, ubicada en Félix Weingartner 1989, participaremos junto al alcalde Luis Astudillo y la diputada Lorena Pizarro en un conversatorio abierto sobre cómo afectan los recortes a la salud pública en Pedro Aguirre Cerda, convocado por el Centro Cultural Carolina Méndez.
Invitamos a vecinas, vecinos, organizaciones sociales, trabajadoras y trabajadores de la salud a ser parte de esta conversación. Porque la salud pública se defiende con información, con organización y con comunidad. Y porque desde Pedro Aguirre Cerda vamos a seguir diciendo fuerte y claro: la salud del pueblo no se recorta desde lejos. Se defiende desde el barrio, desde los consultorios, desde el Concejo Municipal y desde cada espacio donde haya una vecina o un vecino dispuesto a levantar la voz.