Químicos farmacéuticos de Farmacias Ahumada denuncian graves vulneraciones laborales y de pago
Ad portas de nueva negociación colectiva, el Sindicato de Profesionales de Farmacias Ahumada (Sinprofasa) que agrupa a más del 95% de las y los químicos farmacéuticos de la cadena a nivel nacional, denunció una serie de incumplimientos laborales por parte de la empresa, en el contexto previo al inicio de una nueva negociación colectiva.
Entre las principales irregularidades, el gremio acusa la existencia de deudas derivadas de cambios unilaterales en los criterios de pago de horas de reemplazo, lo que —según indican— vulnera directamente lo establecido en el contrato colectivo vigente.
Desde la organización señalan que, tras la adquisición de la compañía por parte de empresarios nacionales, se han instalado prácticas que desconocen derechos adquiridos, incluyendo la negativa al pago de horas extraordinarias y de reemplazo. Esta situación impacta directamente en el ejercicio profesional de los químicos farmacéuticos, cuya presencia es obligatoria durante todo el horario de funcionamiento de las farmacias, conforme al Código Sanitario.
Para la presidenta de Sinprofasa, Viviana Castañeda, el escenario es preocupante: “Lo que estamos viviendo no es un hecho aislado, sino una práctica que se ha vuelto reiterada. Hay un desconocimiento sistemático del contrato colectivo y una negativa constante a establecer un diálogo efectivo con el sindicato”.
La dirigenta agregó que, pese a este escenario, existe disposición al entendimiento: “A nosotros nos interesa que a la empresa le vaya bien, porque eso se traduce en más empleo y mejores oportunidades para nuestro gremio. Pero ese desarrollo no puede construirse a costa de precarizar nuestras condiciones laborales”.
Asimismo, desde Sinprofasa cuestionan la coherencia entre el discurso público de la empresa y la realidad interna: “Se promueve una imagen de cercanía con los pacientes, pero quienes sostenemos esa atención —los químicos farmacéuticos— no estamos siendo tratados con el respeto ni las condiciones que corresponden”.
El sindicato también denunció presiones hacia sus afiliados para aceptar un nuevo bono que no forma parte del contrato colectivo vigente, lo que podría constituir una práctica antisindical.
Retrasos en cuotas sindicales
Otro punto crítico expuesto por la organización es el retraso en el pago de las cuotas sindicales por parte de la empresa, pese a que estos montos son descontados mensualmente a los trabajadores.
“Estamos frente a situaciones impresentables. No solo no se están cumpliendo obligaciones contractuales, sino que además se están reteniendo recursos que pertenecen al sindicato. Esto afecta directamente nuestra capacidad de funcionamiento y defensa de los trabajadores”, sostuvo Castañeda.
Finalmente, la dirigenta emplazó a la empresa a transparentar su situación indicando que “aquí hay dos posibilidades: o estamos frente a prácticas antisindicales, o existe un problema financiero que la empresa no ha sincerado. En cualquiera de los casos, se requiere claridad y responsabilidad”.