El diplomático vinculó la identidad de familias chileno-palestinas con un proceso de “radicalización” y sugirió un giro en la histórica posición de Chile en la ONU frente a Israel y Palestina, entre otros pasajes cuestionados por el organismo diplomático.
La Embajada del Estado de Palestina en Chile manifestó su profunda preocupación por una serie de declaraciones del embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik, realizadas durante una entrevista en televisión israelí. El organismo diplomático confía en que el Gobierno de Chile brindará las aclaraciones necesarias.
En la declaración, la Embajada sostuvo que “resulta especialmente preocupante la indiferencia del embajador ante el mapa exhibido durante la entrevista”, que representaba la totalidad del Territorio Palestino Ocupado —Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y la Franja de Gaza— como parte de Israel, junto con el Golán sirio ocupado, cuya anexión fue declarada nula por el Consejo de Seguridad de la ONU. Según el comunicado, se trata de “un hecho que el embajador debía conocer al comparecer ante ese mapa sin objetarlo”, ya que la imagen “contradice el reconocimiento de Chile al Estado de Palestina y el derecho internacional sobre territorios ocupados”.
Otro de los pasajes cuestionados de la entrevista se refiere a los chilenos de origen palestino cristiano, cuyas familias provienen de Belén, Beit Jala y Beit Sahour. De acuerdo con la Embajada, tanto el conductor David Harris como el propio embajador Zaliasnik “identificaron a estas familias con Palestina en un proceso de ‘radicalización'”: Harris afirmó que “cuatro generaciones después, se radicalizaron hasta volverse propalestinos”, mientras el embajador agregó que, antes de que algunos sectores de la comunidad se radicalizaran, “empezaron a usar su identidad políticamente, como hacen muchos grupos ahora”. Para la Embajada, “esa caracterización es profundamente objetable”, pues “ser propalestino no es radicalización, sino identificarse con el país de origen de la propia familia y expresar esa identidad políticamente”.
El comunicado agrega que esa misma retórica “adquiere un carácter aún más grave” cuando el embajador la asocia con la relación de las instituciones de la comunidad palestina con el Estado de Palestina y con las visitas oficiales del presidente Mahmoud Abbas, en el marco de una explicación sobre el aumento del antisemitismo en Chile. La Embajada calificó esa asociación de “injustificada” y afirmó que la “rechaza categóricamente”, precisando que “apoyar a Palestina no es antisemitismo”, que “criticar las políticas o acciones del Gobierno de Israel no constituye, en sí mismo, antisemitismo” y que “abogar por la autodeterminación palestina no es un discurso de odio”.
La declaración también cuestiona los dichos del embajador sobre la magnitud de la población palestina en Chile, luego de que comparara las estimaciones con las cifras del “ministerio de salud dirigido por Hamás” y alegara que “juegan con los números”. Para la Embajada, calificar así las cifras “trivializa la pérdida de vidas palestinas” y desestima la evidencia documentada por la ONU, organismos humanitarios y de derechos humanos e instituciones médicas independientes sobre las muertes y la destrucción en Gaza.
El organismo diplomático manifestó, además, su preocupación por lo que describió como un intento de asociar la defensa de la autodeterminación palestina con la negación de la autodeterminación judía, presentándolo como “antisemitismo contemporáneo”. Al respecto, la Embajada remarcó que “el Estado de Israel existe y ha sido formalmente reconocido por el liderazgo palestino”, mientras que “al pueblo palestino se le sigue negando su derecho a la autodeterminación y a un Estado independiente y soberano”.
Un punto adicional de la declaración apunta a los dichos del embajador sobre la posición histórica de Chile en la ONU: consultado sobre un eventual cambio en el patrón de votación chileno en temas de Israel y Palestina, Zaliasnik señaló que el país estaba desplazando “lentamente” votos desde posiciones a favor hacia abstenciones, y que esperaba una posición “más razonable”. Para la Embajada, esto —sumado al cambio efectivo en el patrón de votación— “nos lleva a concluir que se ha producido un cambio en la posición de Chile”, una modificación que, a su juicio, “debería comunicarse por los canales oficiales, y no inferirse de declaraciones en un programa de televisión extranjero”.
La Embajada del Estado de Palestina expresó, además, su plena solidaridad con la comunidad palestina en Chile frente a lo que calificó de declaraciones “graves y ofensivas” del embajador Zaliasnik, y afirmó que dicha comunidad “es parte integral de la sociedad chilena y merece el mismo respeto y dignidad que todos sus ciudadanos”.
Finalmente, el organismo diplomático destacó el valor que atribuye a su “larga amistad” con la República de Chile y a su “compromiso histórico con el derecho internacional, la paz justa y duradera y los derechos inalienables del pueblo palestino”, y reiteró que plantea estas preocupaciones “confiando en que el Gobierno de Chile brindará las aclaraciones necesarias, preservando el respeto y el diálogo que han caracterizado” los vínculos entre ambos países.
Revisa a continuación la declaración oficial de la embajada: