Senadora Pascual: “Veremos si el 1,5% de aumento del Presupuesto 2027 es real o meramente nominal”

La parlamentaria cuestionó que el Ejecutivo no aclare si el alza es real o nominal, criticó el tono de la cadena nacional y respaldó a Michelle Bachelet tras el retiro del patrocinio a su candidatura a la ONU.

La senadora Claudia Pascual expresó sus reparos al anuncio del Presupuesto 2027 hecho por el Gobierno en cadena nacional. Según planteó, el aumento general de 1,5% no se explicó con claridad y, a su juicio, no representa más recursos para el Estado.

Un alza “meramente nominal”

La senadora afirmó que el Ejecutivo no precisó si el incremento es real o nominal. Recordó que el ministro Quirós señaló en declaraciones de prensa que la cifra no se calcula sobre el presupuesto aprobado para 2026, sino sobre lo que se proyecta ejecutar este año, que ya incorpora el recorte general de 3% aplicado al inicio de la administración.

“Ese 1,5% de aumento que dice el gobierno no es un aumento real, sino que meramente nominal, porque efectivamente igual vamos a tener menos recursos en general en todas las carteras”, sostuvo.

Como ejemplo, mencionó el Ministerio de Salud, cuyo presupuesto subiría 4,7%, aunque tampoco se aclara si esa cifra es real o nominal, ni si considera la reducción de este año.

Chile no despega

Pascual calificó el presupuesto de “muy modesto” y acusó al Ministerio de Hacienda de traspasar a las familias los costos de la crisis internacional y del precio del petróleo, mediante la eliminación del MEPCO y un “gran bencinazo”. Agregó que esto ocurre junto con una reducción de impuestos a los más ricos y a las grandes empresas, recortes al presupuesto de la nación y la promesa de mayor endeudamiento.

La senadora precisó que el proyecto aún no se libera por completo, pero espera que esté disponible para su análisis hoy o mañana. Recordó que el mensaje en cadena es comunicacional, mientras que el proyecto detalla “partida por partida, glosa por glosa”.

Sobre el contenido del mensaje, dijo que le pareció que tuvo “mucha explicación y mucha pelea todavía en relación al gobierno anterior”. En su opinión hubo “mucha opinología en la cadena, más que datos concretos y duros”.

Respaldo a Bachelet

Pascual recordó además que la exmandataria planteó que, si incomoda por defender estos principios, es “un honor” haber sido vetada. “Ella es una mujer luchadora y bastante tiradora para arriba, optimista”, agregando que es “una figura unitaria”, que seguirá desarrollando su actividad política y opinando respecto al futuro de Chile.

Consultada por las declaraciones de la expresidenta Michelle Bachelet en el contexto de una jornada de reconocimiento en La Pintana, Pascual destacó su “coherencia y consecuencia de vida”. Señaló que quien pensara que se deprimiría o se retiraría se equivocó. Según la senadora, Bachelet seguirá trabajando por la justicia social, la democracia, los derechos de las mujeres, los derechos humanos y el multilateralismo, y aportará a construir unidades más amplias.

Agenda de seguridad: Gendarmería y secreto bancario

La parlamentaria señaló que quedan proyectos pendientes en seguridad, como el que crea un departamento especial de Gendarmería. Este permitiría una mejor segmentación penitenciaria, separando a los líderes del crimen organizado del resto de la población penal, con cuerpos especializados e incentivos económicos para resistir la corrupción y el cohecho.

También criticó que al Gobierno “no le interesa” el levantamiento del secreto bancario, que considera fundamental para “perseguir la ruta del dinero”. Indicó que directivos y trabajadores de la UAF han dicho que es necesario, porque las herramientas administrativas y la autorización judicial resultan limitadas frente a la rapidez con que se mueven los recursos.

La senadora Pascual dejó en claro que la oposición esperará el texto completo del proyecto para un análisis más detallado, partida por partida, y que seguirá exigiendo al Gobierno precisión sobre las cifras del Presupuesto 2027. En paralelo, insistió en que la agenda de seguridad, en particular la segmentación penitenciaria y el acceso a la información financiera para seguir la ruta del dinero, debe mantenerse en el centro del debate legislativo.




¿Cómo decide un país qué armas necesita? Las claves detrás de la defensa chilena

La eventual renovación de la flota de combate abre una discusión más amplia sobre presupuesto, amenazas, planificación de largo plazo y las capacidades que Chile necesita sostener.

Comprar el sistema de armas más avanzado disponible no significa necesariamente que sea el que un país necesita. Presupuesto, territorio, población, compromisos internacionales, amenazas y capacidad para sostener una inversión durante décadas forman parte de las variables que intervienen cuando un Estado define sus capacidades de defensa.
Esa discusión volvió a adquirir actualidad ante la eventual renovación de la flota de combate de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), especialmente por el futuro reemplazo de los F-5 Tiger III, que cumplen cinco décadas de servicio. Entre las alternativas mencionadas públicamente aparece el F- 35 Lightning II, un avión de quinta generación, aunque hasta ahora no existe una decisión oficial de compra y la FACh ha señalado que evalúa distintas opciones.

Para el Dr. Manuel Gutiérrez, académico de la carrera de Licenciatura en Historia de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y Magíster en Seguridad y Defensa, la discusión debe analizarse más allá de las características técnicas de una aeronave y considerar primero cuáles son las necesidades estratégicas que el país busca resolver.

La “dimensión de país”

“Nuestro país tiene desde hace muchas décadas un principio básico en el área de defensa. Nuestras Fuerzas Armadas deben estar equipadas y preparadas según nuestra ‘dimensión de país’: economía, demografía, compromisos internacionales, vías de comunicación, etc.”, explica el Dr. Gutiérrez.

Desde esta perspectiva, la incorporación de nuevas capacidades no depende únicamente de disponer de una tecnología más avanzada, sino de cómo esta se relaciona con las necesidades, recursos y compromisos que Chile debe sostener en el tiempo.

“A diferencia de otros países del continente, tenemos una política de defensa bastante madura y responsable. No aspiramos a aventuras geopolíticas improvisadas”, sostiene el académico. La pregunta, entonces, no es solamente cuál es el sistema más moderno disponible, sino qué capacidad necesita realmente el país y qué inversión puede mantener de manera coherente con sus propias condiciones.

Tecnología versus prioridades

En ese marco, una eventual incorporación de aviones de quinta generación debe evaluarse junto  con otras necesidades de las Fuerzas Armadas.

“Significa un alto costo de inversión y mantención. No estoy seguro de si ese material sea hoy prioridad de compras para la defensa de Chile. Existe, por ejemplo, la obligación de reemplazar dos submarinos para la Armada y ese es un desembolso muy importante. Además, otra necesidad importante es la modernización y adaptación de los F-16 para la Fuerza Aérea”, señala Gutiérrez.

La renovación de material militar implica además una planificación de largo plazo. En el caso de los F-5, la FACh ha señalado que su reemplazo se proyecta hacia la próxima década y que la elección de una nueva plataforma debe considerar aspectos de mantenimiento, integración, sostenibilidad e implementación, además de sus capacidades operativas.

Para el académico, una de las preguntas centrales es si existirán los recursos y el respaldo político necesarios para sostener una capacidad de este tipo en el tiempo.

“Hay que ver si se contará con la voluntad política y los recursos necesarios a través del tiempo para mantener actualizados y bien mantenidos estos aviones. Hoy en día no está clara esta posición por parte del mundo político”, afirma.

A ello agrega el escenario internacional en el que se produciría una eventual adquisición. “En un mundo en guerra, es muy difícil y costoso adquirir estos aviones. Creo que nuestras necesidades de defensa hoy en día no ameritan esta compra y, por otro lado, hay que ver las necesidades que tiene Estados Unidos en vender material bélico y a quién se lo vende. No depende solo de Chile”.

Renovación no significa carrera armamentistaEl escenario regional es otro de los factores que suele aparecer en este tipo de debates. Argentina ha comenzado a recuperar capacidades aéreas mediante la incorporación de F-16, mientras Perú avanza en procesos de renovación de material militar. Sin embargo, el Dr. Manuel Gutiérrez descarta que estos movimientos constituyan por sí mismos una carrera armamentista.

“No hay carrera armamentista en Sudamérica. La mayoría está reemplazando su material bélico según planificaciones diseñadas con años de anticipación. Nadie se encuentra en condiciones presupuestarias de aumentar las dimensiones de sus Fuerzas Armadas”, señala.

El académico de la UCSC menciona como ejemplo que Argentina postergó durante años distintas adquisiciones, mientras Perú enfrenta la necesidad de reemplazar parte de su matriz tecnológica de origen soviético, actualmente obsoleta.

“Todos dependen, además, de las importaciones tecnológicas militares de las grandes potencias, que hoy tienen preocupaciones muy distintas comparadas a un par de años atrás”, agrega.

Desde su perspectiva, tampoco corresponde interpretar una eventual modernización chilena como respuesta a una disputa por el Estrecho de Magallanes. “No existe carrera por el Estrecho de Magallanes, ya que es ciento por ciento chileno, tal cual lo han declarado autoridades argentinas, norteamericanas y británicas”, sostiene.

La discusión sobre el reemplazo de los F-5 permite, de esta manera, observar un proceso más amplio que la elección de una aeronave. Definir capacidades de defensa supone ponderar amenazas, recursos, otras necesidades de las Fuerzas Armadas y la posibilidad de sostener las inversiones durante décadas.

Más que preguntarse únicamente cuál es el sistema más avanzado disponible, la decisión pasa por determinar qué necesita realmente Chile, para qué lo necesita y qué capacidad puede mantener de manera coherente con su propia “dimensión de país”.




1 de octubre: Jóvenes músicos presentarán concierto sinfónico gratuito en La Florida

El concierto de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile se realizará en el Teatro Municipal de la comuna mencionada, el jueves 01 de octubre a las 19:00 horas. Entradas disponibles vía PortalTickets.

La Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, FOJI, invita al concierto “Grandes Compositores”, de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana (OSEM) dirigida por el maestro Jaime Cofré. La cita es el jueves 01 de octubre a las 19:00 horas, en el Teatro Municipal de La Florida.

Tal y como dice su nombre, el programa que se presentará rinde homenaje a importantes músicos de la historia. Esta presentación es muy importante para los 70 jóvenes que componen el elenco, ya que representa un desafío artístico y una experiencia formativa enriquecedora.

La primera obra es el Festival Académico de Johannes Brahms, una obra famosa que le fue encargada a propósito de un grado honoris causa que le otorgó una universidad. Como agradecimiento, él compuso esta pieza. “Se basó en los temas propios de los estudiantes de la época: canciones populares de carga lúdica, cosa que no se acostumbraba escuchar de este compositor”, dijo Jaime Cofré, director de la OSEM.

La segunda interpretación del concierto es del compositor inglés Gustav Holst, la Suite Japonesa. La creó al conocer en Londres a un bailarín japonés, quien le manifestó la necesidad de una música orquestal. Le cantó melodías populares japonesas y el compositor las escribió y las usó para desarrollar las piezas. “Es una obra muy bonita, donde se mezcla el lenguaje occidental con el oriental muy claramente y que ha sido todo un descubrimiento para los muchachos”, agregó el maestro.

Se culminará el concierto con la famosa Sinfonía N° 5 de Ludwig van Beethoven, una obra que está cargada de mitos. “Se habla de que son los golpes del destino que llama a la puerta y que tiene un desarrollo narrativo muy particular, muy similar a lo que uno conoce como el viaje del héroe, y que nos traslada desde un oscuro do menor a un do mayor luminoso en su cuarto movimiento. Es una obra muy demandante, muy exigente, que es de permanente interpretación por parte de las más grandes orquestas del mundo y estamos muy felices de poder hacerla junto a la OSEM”, dijo.

¿Cómo asistir al concierto?

La presentación se realizará en el Teatro Municipal de La Florida, ubicado en Real Pontevedra 6665, La Florida. La entrada es gratuita, con previa obtención de entradas a través de PortalTickets. Las personas que cuenten con credencial de la Red Chile Cuida, contarán con acceso preferencial el día del concierto previa inscripción aquí.

FOJI cuenta con financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Sobre FOJI

La Fundación Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI) se dedica  -hace ya 25 años-, a promover el desarrollo social, cultural y educacional del país, brindando oportunidades para que los niños, niñas y jóvenes de todo Chile accedan a una mejor calidad de vida a través de la práctica musical de sus elencos, acercando la música de concierto a todas las personas, sin distinción.

Desde su modelo formativo, FOJI busca contribuir al desarrollo integral de los becados/as mediante el fomento de la práctica musical de sus elencos y enseñanza dentro de un marco de respeto y compromiso social, entregando una experiencia formativa caracterizada por ser activa y colaborativa, con acceso social y territorial, que procura las condiciones óptimas para el logro de los objetivos formativos.

Más información en www.foji.cl




Octubre llega al Centro de Extensión Artística y Cultural con música chilena y grandes obras

El Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile presenta durante octubre una programación que aborda distintos estilos, formatos y épocas, con la participación de destacados artistas invitados.

Serán siete programas en la Gran Sala Sinfónica Nacional, todos a las 19:30 horas, que irán desde la música chilena al repertorio sinfónico-coral, pasando por obras latinoamericanas y europeas, la música contemporánea, de cámara y piano.

Un homenaje a Violeta Parra

La agenda del mes comenzará el viernes 2 y sábado 3 de octubre con Canto para una semilla, obra de Luis Advis compuesta a partir de las décimas autobiográficas de Violeta Parra. La obra será presentada por la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y el Coro Sinfónico Universidad de Chile -que dirige Juan Pablo Villarroel-, bajo la batuta de la maestra cubana Yeny Delgado. El concierto contará además con Isabel Parra en la narración y con la autora y compositora Tita Parra en la introducción musical, junto a Claudia Pereira como voz solista, Manuel Meriño en voz, guitarra y dirección musical, y Felipe Vidal en charango y tiple. La obra se estructura en ocho partes: Los parientes, La infancia, El amor, El compromiso, La denuncia, La esperanza, La muerte y Epílogo o Canción final, este último construido a partir de versos de Gracias a la vida.

Escrita a fines de 1971, la obra nació de la admiración de Advis por Violeta Parra. Según el propio compositor, su creación no buscaba constituirse en una biografía ni en una exaltación de la artista, sino mostrar la proyección de su personalidad y el símbolo que representa para su tiempo. Para estas presentaciones se utilizarán los arreglos realizados por el propio Advis, específicamente para orquesta sinfónica.

Sonidos chilenos en Ciclo de cámara

El miércoles 7 de octubre será el turno de “Aires chilenos”, quinto concierto del Ciclo de Música de Cámara, a cargo del Sexteto Lautaro.

Fundado en 2026 por músicos de la sección de vientos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, el conjunto surge con el propósito de mantener viva la interpretación del repertorio nacional de música de cámara para vientos y piano. En esta ocasión estará integrado por Felipe Méndez en flauta traversa, Roberto Morales en oboe, Nicolás Guerrero en clarinete (invitado) Ricardo Aguilera en corno, Efraín Vidal en fagot, y Valeria Chacón Piñeiro en piano (invitada).

El programa contempla obras de Enrique Soro, Julio Hernaiz, Jean Daniel Barahona, Jimmy C. Beas Olea y Luis Advis, incluyendo el estreno mundial del Sexteto para vientos y piano n.º 1, op. 1, de Beas Olea, abordando así creaciones vinculadas al patrimonio musical chileno, como obras contemporáneas que incorporan referencias a la tradición, el folclor y el jazz.

Estreno de Andrés Maupoint y la Novena de Bruckner

El viernes 9 y sábado 10 de octubre será el turno de “Resplandor melódico”, concierto que marcará el regreso del maestro chileno Maximiano Valdés, director de destacada trayectoria internacional, quien volverá al podio de la Sinfónica Nacional de Chile luego de haber dirigido el concierto inaugural de la Gran Sala Sinfónica Nacional, en julio de 2025.

El programa partirá con el estreno absoluto del Concierto para piano y orquesta n.º 2 “Aquiles y Pentesilea”, del compositor chileno Andrés Maupoint, que tendrá como protagonista a Luis Alberto Latorre, solista en piano de la Orquesta Sinfónica Nacional.

La obra, compuesta en 2025, se basa en una pieza previa para piano solo del propio Maupoint, inspirada en la historia de guerra y amor entre Aquiles y Pentesilea.

Para Latorre, este estreno tiene un sentido que va más allá del escenario: “Encuentro que es fundamental y fantástico que la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile tenga la oportunidad de ser parte de este estreno y, con ello, apoyar y difundir obras chilenas”.

Sobre la composición, el pianista explica que, aunque no tiene movimientos establecidos, puede entenderse en dos grandes partes. En la primera, “hay un diálogo entre el piano y la orquesta, donde esta última toca una especie de marcha, un poco maquinal, junto a una serie de cadencias, algunas bastante explosivas y elocuentes, en el piano”. Agrega que en ese pasaje se aprecia una importante herencia de Liszt y Messiaen, junto a un trabajo pianístico de gran riqueza de color.

Tras diversos momentos, algunos de gran misticismo, el concierto llega a una sección final que el intérprete describe como “mucho más tranquila, bastante onírica, una especie de sueño o ensoñación entre el piano y la orquesta, con algunas notas que se atribuyen a ciertos instrumentos, como los clarinetes bajos, que empiezan a florecer”.

La segunda parte, en tanto, contará con la Sinfonía n.º 9 en re menor, WAB 109, de Anton Bruckner. Heredero de la tradición de Wagner, el compositor austríaco es uno de los mayores representantes del repertorio sinfónico germánico de fines del siglo XIX. Su influencia fue decisiva en autores como Gustav Mahler, quien se convirtió en uno de sus principales defensores y promotores tras su muerte. Hombre de profunda fe católica, Bruckner dedicó esta sinfonía a “Dios Todopoderoso”, según indican los musicólogos Paul Hawkshaw y Timothy L. Jackson. Esa religiosidad, marcada por el recogimiento y por un diálogo constante con la tempestad y la angustia, atraviesa toda la obra.

La maestra Edith Fischer cierra el IX Ciclo de Piano con preludios

La programación continuará el miércoles 14 de octubre con “Preludios”, el quinto y último concierto del IX Ciclo de Piano, el que será protagonizada por la destacada pianista chilena Edith Fischer, quien ha desarrollado una prolífica trayectoria internacional como solista, intérprete de música de cámara y pedagoga.

El recital reunirá tres aproximaciones a este género: la Suite Inglesa n.º 3 en sol menor, BWV 808, de Johann Sebastian Bach; los Ocho preludios para piano, de Frank Martin; y los Preludios para piano, op. 28, de Frédéric Chopin.

El repertorio propone así un recorrido que va desde el barroco de Bach, pasando por las búsquedas armónicas y expresivas de Martin hasta llegar a la renovación del género llevada a cabo por Chopin.

Nuevo concierto familiar

El viernes 16 y sábado 17 de octubre será el turno de un nuevo concierto familiar con “Carnaval musical”. La actividad, recomendada para público de 12 a 14 años, es coordinada por el Área de Educación y Mediación del CEAC.

Allí, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, dirigida por el maestro suizo Nicolas Rauss, compartirá escenario con el actor Diego Chamorro, bajo la dramaturgia y dirección escénica de Juan Francisco Sánchez, con vestuario de Carolina Vergara. En tanto, el repertorio incluye las obras La procesión del rocío, de Joaquín Turina; Capricho español, de Nikolai Rimski-Kórsakov; Carnaval romano, de Hector Berlioz; y Šárka, de Bedřich Smetana.

La propuesta busca acercar la música sinfónica a nuevos públicos mediante una experiencia que incorpora diferentes manifestaciones artísticas, mientras que el concepto de carnaval propone un movimiento colectivo que se desarrolla tanto a través de las obras como de la puesta en escena.

Mozart y Mahler en “Lo sagrado y lo monumental”

La última actividad del mes por parte de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile será el programa titulado “Lo sagrado y lo monumental”, que tendrá funciones el viernes 23 y sábado 24 de octubre.

El programa lo dirigirá el maestro sueco Ola Rudner y partirá con la Misa breve, KV. 275, de Mozart, que contará con la participación de la Camerata Vocal Universidad de Chile, junto a los solistas Fanny Becerra, soprano; Valeria Vega, mezzosoprano; Francisco Espinoza, tenor; y David Gáez, barítono.

Tras ello, la orquesta dará vida a la Sinfonía n.º 1 en re mayor “Titán” de Gustav Mahler, quien a fines del siglo XIX se convirtió en uno de los últimos grandes exponentes de la tradición de Haydn, Mozart, Beethoven, Brahms y Bruckner. Su Primera Sinfonía ya instala el lenguaje que marcaría su producción a futuro, caracterizada por movimientos de largo aliento, en los que confluyen la tradición germánica, la música klezmer y las sonoridades judías de sus orígenes bohemios.

La Orquesta Clásica Usach debuta en la Gran Sala Sinfónica Nacional

El miércoles 28 de octubre, la Orquesta Clásica Universidad de Santiago de Chile llegará por primera vez a la Gran Sala Sinfónica Nacional, bajo la dirección del maestro Nicolas Rauss, con un programa dedicado al repertorio sinfónico de Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven.

La primera parte estará dedicada a la Sinfonía n.° 99 en mi bemol mayor, Hob. I:99, de Haydn, una de las sinfonías que el compositor escribió para sus presentaciones en Londres durante la década de 1790.

En la segunda parte se interpretará el Triple Concierto para violín, violonchelo y piano en do mayor, op. 56, de Beethoven, obra que tendrá como solistas a Oriana Silva en violín, María Gabriela Olivares en violonchelo y Liza Chung en piano.

Las entradas para todas las actividades del CEAC se encuentran disponibles a través del sistema Ticketplus (ceacuchile.ticketplus.cl), además de las boleterías de la Gran Sala Sinfónica Nacional y del Teatro Universidad de Chile, con valores desde los $5.000 y descuentos para estudiantes, personas mayores, funcionarios de la Universidad de Chile, socios Coopeuch, Vecino Providencia, Patrimonio Cultural y Mundo ACHS. Asimismo, el concierto de la Orquesta Clásica Usach contará con descuentos especiales para la comunidad educativa de esa casa de estudios (disponibles en boleterías).




Lo que hay tras cada noticia 01 de Octubre 2026




Envejecer con derechos: del discurso a la acción

Mari Alarcón Riveros – Directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC)

Octubre nos invita a mirar la vejez y a su vez a preguntarnos qué sociedad estamos construyendo para quienes hoy son personas mayores y para quienes lo seremos mañana. El 1 de octubre, establecido por Naciones Unidas como el Día Internacional de las Personas de Edad, no debiera ser solamente una fecha de reconocimiento, sino una oportunidad para reafirmar que envejecer es un derecho y que las personas mayores son sujetos de derechos, protagonistas y actores sociales.

Este desafío cuenta con un marco internacional fundamental: la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, ratificada por Chile en 2017. La Convención establece principios como la dignidad, autonomía, independencia, igualdad, no discriminación, participación e inclusión, y reconoce expresamente la prohibición de la discriminación por edad en la vejez.

En Chile, este compromiso adquiere una nueva dimensión con la Ley N.º 21.822, Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, publicada en junio de 2026 y cuya vigencia comenzará el 1 de junio de 2027. La normativa establece un marco integral para proteger y garantizar los derechos de las personas mayores, incorporando ámbitos como autonomía, salud, participación, educación, trabajo, conectividad, acceso a la justicia y una vida libre de violencia. 

Este Mes de las Personas Mayores debiera interpelarnos: ¿estamos preparados para transformar estos principios en prácticas cotidianas? El reto no corresponde únicamente al Estado, involucra a las familias, comunidades, instituciones educativas, servicios de salud, municipios, medios de comunicación y a cada uno de nosotros.

Reconocer derechos implica abandonar el edadismo (discriminación por edad), escuchar las voces de las personas mayores y garantizar que puedan decidir, participar y vivir con dignidad.

Para el sistema sanitario, el desafío es concreto: dejar de mirar la vejez únicamente desde la enfermedad y comenzar a mirar a la persona mayor desde sus derechos. Implica enfrentar el edadismo, evitar el paternalismo, adaptar la comunicación, favorecer la autonomía y fortalecer una atención primaria centrada en la persona. 

Una sociedad que protege los derechos en la vejez no solo cuida a sus personas mayores: construye mejores condiciones para todas las edades.




Diputada Hassler valora aprobación de oficio con preguntas dirigidas a Judith Marín ante la falta de respuesta de la Ministra en la Comisión

“Incluso si a alguna diputada le molesta, vamos a seguir cumpliendo nuestro rol de preguntar y poner los temas sobre la mesa”, señaló la parlamentaria.

La diputada Irací Hassler valoró la aprobación unánime, por parte de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género, de un oficio dirigido a la Ministra de la Mujer y la Equidad de Género donde se solicita respuesta a una serie de consultas formuladas durante las sesiones de los días 5 de agosto y 9 de septiembre en que Judith Marín asistió a la instancia pero no dio respuesta.

La solicitud fue presentada por la diputada Carolina Cucumides, quien pidió “el acuerdo de esta comisión para oficiar al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, a fin de que pueda entregar respuesta a algunas inquietudes e interrogantes planteadas en esta comisión en las ocasiones en que la ministra vino a exponer sobre la agenda legislativa del Gobierno y aspectos relativos a cuestiones presupuestarias y que por diferentes razones no dio respuesta”.

Agregó que “incluso se reiteró la solicitud de respuesta y nos expresó que prefería respondernos por escrito. Es por eso que les pido la unanimidad para enviar este nuevo oficio y así tener la información que las mujeres de Chile se merecen”.

A su vez, la diputada Hassler destacó el respaldo unánime de las integrantes de la Comisión y mencionó que el objetivo es obtener respuestas “no es porqur la ministra responda a las diputadas” sino que “es necesario que la ministra responda a las mujeres de Chile”.

“Quiero valorar el acuerdo y la disposición de todas las diputadas para que la ministra pueda contestar todas las preguntas que se han hecho en esta Comisión y que hasta ahora no han tenido respuesta”, declaró y agregó que “si no se pudo hacer en Comisión, que sea por escrito”.

Al concluir su intervención, la diputada Hassler subrayó: “Incluso si a alguna diputada le molesta, vamos a seguir cumpliendo nuestro rol de preguntar y poner los temas sobre la mesa”.

Las preguntas del oficio están relacionadas con 11 materias: agenda legislativa y coordinación con la Comisión; equidad salarial, sociedad conyugal y participación política; empleo femenino, conciliación y Programa 4 a 7; implementación de la Ley Integral y Plan Nacional de Acción contra la Violencia; Sistema Integrado de Información y Coordinación Institucional; atribuciones, capacitación y protección de inspectores municipales; monitoreo telemático e incumplimiento de medidas de protección; violencia y hostigamiento digital; derechos sexuales y reproductivos, natalidad y salud de las mujeres, y otras materias legislativas de protección.




Estudio Uchile muestra cómo la vegetación bien mantenida aumenta la seguridad percibida en el espacio público

Una investigación liderada por Pablo Navarrete-Hernández, académico del Instituto de la Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, y publicada en Nature Cities, comparó tres estrategias de intervención urbana en un experimento con 2.028 participantes en Chile. La incorporación progresiva de vegetación bien mantenida produjo el mayor aumento de seguridad percibida, aunque el estudio advierte que el diseño físico por sí solo no elimina las brechas que afectan a las mujeres.

¿Conviene eliminar todos los grafitis, abrir más ventanas hacia la calle o incorporar vegetación? ¿Cuánto hay que invertir para lograr el mayor impacto posible? Estas son preguntas habituales en la gestión municipal y de organismos públicos que buscan mejorar la seguridad de calles, plazas y otros espacios urbanos, pero que no siempre cuentan con evidencia empírica para decidir.

Un estudio liderado por el Dr. Pablo Navarrete-Hernández, académico del Instituto de la Vivienda (INVI) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile y especialista en ciencia conductual urbana, entrega nuevas respuestas. Publicada en Nature Cities, la investigación comparó distintas intensidades de tres estrategias de diseño urbano y evaluó su efecto sobre la seguridad percibida.

El artículo, titulado Urban design interventions reduce fear of crime in public spaces in gender-sensitive ways, fue desarrollado junto con Tom Schlesser y Davide Luca, investigadores de la Universidad de Cambridge y de la London School of Economics and Political Science. “En seguridad urbana no basta con preguntar si una intervención funciona. Para tomar buenas decisiones públicas necesitamos saber qué alternativa funciona mejor, cuánto conviene intervenir y para quién produce beneficios”, explica Navarrete-Hernández.

El equipo realizó un experimento aleatorio con 2.028 participantes en Chile, que generaron 18.150 evaluaciones de seguridad ante simulaciones fotográficas de calles locales, plazas, pasos bajo nivel y escaleras públicas.

En cada espacio se comparó una situación inicial deteriorada con tres tipos de transformación:

  • Soluciones basadas en la naturaleza: incorporación progresiva de vegetación cuidada y ordenada en la infraestructura urbana.
  • “Ojos en la calle”: incorporación de ventanas en muros ciegos para reforzar la percepción de vigilancia informal.
  • Recuperación de muros: eliminación progresiva de grafitis y tags mediante pintura neutra, como respuesta al deterioro asociado a la teoría de las “ventanas rotas”.

Las intervenciones se aplicaron en cuatro intensidades —12,5%, 25%, 37,5% y 50% del área de la imagen—, lo que permitió estudiar no solo su efecto promedio, sino también cómo cambiaba la respuesta al aumentar la “dosis” de cada estrategia.

Las tres alternativas mejoraron significativamente la seguridad percibida. Sin embargo, la incorporación de naturaleza produjo el mayor efecto: un aumento promedio de 22,5% respecto de la situación inicial. La apertura de ventanas alcanzó un incremento de 14% y la recuperación de muros, de 13,6%. La diferencia entre estas dos estrategias convencionales no fue estadísticamente significativa, mientras que las soluciones basadas en la naturaleza fueron la alternativa más efectiva.

Un efecto progresivo que distingue a la infraestructura verde

El hallazgo más relevante para la política urbana no está solo en el promedio. Las tres intervenciones siguieron trayectorias diferentes a medida que aumentó su intensidad.

En la estrategia de “ojos en la calle”, incorporar ventanas produjo mejoras importantes desde niveles bajos, pero agregar más ventanas entregó beneficios marginales y, en el nivel máximo, la seguridad percibida incluso disminuyó. En la recuperación de muros, el principal salto ocurrió al eliminar aproximadamente el 25% de los grafitis; después de ese punto, el efecto se estabilizó. Estos resultados cuestionan la idea de que una política de eliminación total o “tolerancia cero” necesariamente produce una mejora proporcional.

Con la vegetación ocurrió algo distinto. La relación entre la cantidad de naturaleza incorporada y la seguridad percibida fue casi lineal: dentro del rango evaluado, la percepción de seguridad siguió aumentando progresivamente a medida que crecía la presencia de vegetación. Incluso al pasar de 37,5% a 50% —la mayor intensidad analizada— se observó una mejora adicional estadísticamente significativa.

Esto significa que no es correcto resumir el estudio diciendo simplemente que todas las intervenciones presentan rendimientos decrecientes. Ese patrón describe con claridad las estrategias convencionales, pero las soluciones basadas en la naturaleza mostraron un efecto acumulativo y no mostraron evidencia de haber alcanzado una meseta dentro del rango estudiado. “La vegetación urbana bien diseñada no debiera entenderse como un elemento meramente ornamental. Nuestros resultados muestran que puede formar parte de la infraestructura de seguridad de una ciudad y que sus beneficios aumentan a medida que su presencia adquiere mayor peso en el espacio”, señala Navarrete-Hernández.

Los autores plantean como hipótesis que la exposición a elementos naturales puede reducir la activación fisiológica asociada al estrés y favorecer una respuesta de calma, contribuyendo así a disminuir el temor. El experimento no midió directamente este mecanismo fisiológico, por lo que deberá ser examinado en nuevas investigaciones.

El resultado requiere una precisión importante. La intervención evaluada incorporó vegetación bien mantenida, recortada y visible durante el día, sin crear lugares de ocultamiento. Por lo tanto, el estudio no permite concluir que toda forma de vegetación aumente la seguridad percibida.

Arbustos excesivamente densos, árboles con copas bajas, espacios verdes deteriorados o una iluminación deficiente pueden obstaculizar la visibilidad y podrían producir el efecto contrario, especialmente durante la noche. La recomendación para las instituciones públicas no es simplemente “agregar verde”, sino integrar naturaleza mediante criterios de diseño, mantenimiento, visibilidad e iluminación.

Esta distinción es relevante para la planificación municipal. Si la infraestructura verde se incorpora desde el diseño y cuenta con mantenimiento sostenido, puede contribuir a objetivos de seguridad percibida y, al mismo tiempo, articularse con políticas de adaptación climática, salud urbana y calidad del espacio público. Esos beneficios complementarios no fueron medidos directamente en este experimento, pero han sido ampliamente respaldados por la evidencia científica. Esto refuerza la necesidad de usar las soluciones basadas en la naturaleza como infraestructura urbana central y no como decoración posterior en los proyectos de infraestructura.

Cuatro implicancias para la política pública

Los resultados permiten extraer cuatro orientaciones para gobiernos locales, ministerios y equipos de planificación:

  1. Priorizar intervenciones según evidencia. Frente a espacios deteriorados comparables a los analizados, la vegetación bien mantenida produjo un aumento de la seguridad percibida mayor que abrir ventanas o eliminar grafitis.
  2. Ajustar la intensidad al tipo de intervención. Eliminar completamente una señal de deterioro o multiplicar elementos de vigilancia visual no garantiza beneficios proporcionales. Cada estrategia tiene una curva de respuesta distinta.
  3. Evaluar antes de construir. Las simulaciones fotográficas y los experimentos aleatorios permiten comparar alternativas y niveles de inversión antes de comprometer recursos en obras permanentes.
  4. Incorporar la perspectiva de género desde el diagnóstico. Mejorar el entorno físico es necesario, pero no sustituye políticas frente al acoso, la violencia sexual y otras formas de violencia que condicionan la experiencia de las mujeres en el espacio público.

El aporte del estudio consiste en identificar cómo distintas intervenciones e intensidades modifican causalmente la seguridad percibida en las condiciones experimentales analizadas, ofreciendo una base para que futuras evaluaciones integren costos, factibilidad, mantenimiento y resultados observados en terreno.

Un impacto diferente en mujeres y hombres

Otro resultado central fue que las transformaciones físicas no tuvieron el mismo efecto en mujeres y hombres. En los espacios sin intervenir no se encontró una diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos. Sin embargo, una vez aplicadas las intervenciones, el aumento de la seguridad percibida fue sistemáticamente mayor entre los hombres, en las tres estrategias estudiadas.

La brecha fue especialmente marcada en las soluciones basadas en la naturaleza. Esto no significa que la vegetación no beneficiara a las mujeres: en ellas también se observaron mejoras significativas, particularmente en los niveles más altos. El punto es que el aumento fue menor que entre los hombres.

Para los investigadores, este patrón indica que la percepción de inseguridad de las mujeres no depende únicamente de señales físicas del entorno. La evaluación de vulnerabilidad frente al acoso, la violencia sexual y otras formas de violencia de género puede imponer un límite a lo que el diseño urbano consigue por sí solo.

“No debemos interpretar estos resultados como un argumento contra la inversión física, sino como una advertencia contra las soluciones únicas. La infraestructura verde y el buen diseño pueden mejorar la experiencia del espacio público, pero una política de seguridad inclusiva debe combinarlos con medidas sociales, institucionales y de prevención de la violencia de género”, afirma Navarrete-Hernández.

Experimentar antes de invertir

Además de sus resultados, el trabajo propone una forma diferente de diseñar la política urbana. Mediante simulaciones controladas, los equipos públicos pueden comparar escenarios, identificar posibles umbrales y detectar respuestas diferenciadas entre grupos antes de ejecutar obras costosas.

La investigación se inscribe en la línea de trabajo que Navarrete-Hernández ha desarrollado sobre ciencia conductual urbana, soluciones basadas en la naturaleza, emociones y seguridad en el espacio público. Esta agenda combina experimentos aleatorios, simulación visual y análisis de cómo las personas responden a transformaciones del entorno, con el objetivo de traducir evidencia rigurosa en decisiones de diseño y política urbana.

El investigador advierte que el siguiente paso es ampliar la evaluación a otros grupos sociales y contextos urbanos, así como incorporar condiciones nocturnas e iluminación e identificar cómo las incivilidades y los delitos afectan la seguridad percibida.

La principal conclusión para quienes toman decisiones es clara: no todas las mejoras físicas producen el mismo efecto ni responden de igual manera al aumento de la inversión. En las condiciones estudiadas, las soluciones basadas en la naturaleza fueron la estrategia más potente y mostraron beneficios acumulativos; las intervenciones convencionales alcanzaron antes su punto de estabilización. Y, en todos los casos, construir espacios verdaderamente inclusivos exige preguntar no solo cuánto intervenir, sino también para quién se está diseñando.




Pérdida y desperdicio de alimentos: especialista UOH advierte su impacto en el agua, el suelo y la energía

  A propósito del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, el investigador UOH Cristian Hernández analiza su impacto ambiental y las acciones para reducirlos.

Aunque suelen usarse como sinónimos, pérdida y desperdicio de alimentos son fenómenos distintos y entender esa diferencia es clave para diseñar soluciones efectivas. Así lo plantea Cristian Hernández, investigador postdoctoral del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3) de la Universidad de O’Higgins (UOH), quien trabaja en agronomía y valorización de residuos.

Según la definición de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), la pérdida ocurre en las etapas de producción, poscosecha, almacenamiento y procesamiento, antes de la venta minorista. El desperdicio, en cambio, se produce al final de la cadena y se asocia a las decisiones de comercios, servicios de alimentación y consumidoras/es.

“Distinguir esta diferencia permite determinar en qué lugar de la cadena intervenir, qué fenómeno abordar, qué tecnología aplicar y qué indicador utilizar para medir el resultado. Las pérdidas se relacionan con prácticas de cosecha, clima, daños mecánicos, plagas y enfermedades o el manejo poscosecha, mientras que el desperdicio tiene que ver principalmente con decisiones de comercialización, planificación de compras, manipulación, preparación y consumo”, explica Hernández.

Problema difícil de medir

En un país agrícola y exportador como Chile, aún no existen datos concretos que permitan identificar qué etapa concentra las mayores pérdidas. La propia ODEPA ha señalado que su cuantificación en campo es compleja, porque depende del producto, la región, la época del año y los precios. Actualmente, la Comisión Nacional para la Prevención y Reducción de las Pérdidas y Desperdicio de Alimentos trabaja en una metodología común para calcular el Índice de Pérdidas de Alimentos (IPA).

“La evidencia disponible sí permite identificar etapas críticas, como la producción y cosecha, la poscosecha, el embalaje y almacenamiento, el procesamiento y el transporte. Además, una parte relevante de la pérdida ocurre porque el producto no cumple condiciones comerciales como tamaño, color o forma, aunque todavía tenga valor alimentario”, indica el investigador.

Agua, suelo y emisiones

En un escenario de sequía y cambio climático, el problema adquiere una dimensión mayor. Cerca del 70% del agua dulce se utiliza para producir alimentos, y alrededor del 20% de ese volumen se destina a alimentos que terminan perdidos o desperdiciados.

“Aunque no hay datos oficiales para Chile, la FAO estima que el 28% del suelo agrícola a nivel mundial se usa para producir alimentos que no se consumen. Además, estos alimentos representan cerca del 38% del consumo energético total del sistema alimentario mundial y generan entre el 8% y el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero”, advierte Hernández.

Rol de la Universidad

Las universidades son un eslabón clave en la respuesta a este desafío. Entre sus aportes destaca la generación de evidencia para cuantificar pérdidas y sus causas por región y producto; el desarrollo de tecnologías que eviten su generación, como sistemas de conservación poscosecha, envases que prolonguen la vida útil o predicción de cosecha; y la revalorización de descartes, cáscaras, semillas o pulpas para convertirlos en nuevos alimentos, ingredientes, alimentación animal o compost, según su inocuidad y composición.

“La investigación universitaria no debería concentrarse solo en qué hacer con el residuo, sino también en evitar que se genere. A eso se suma la transferencia de conocimiento a productoras/es y empresas, mediante parcelas demostrativas, capacitación y asistencia técnica, y la formación de profesionales de áreas como agronomía, ingeniería en alimentos, ingeniería ambiental y nutrición”, afirma el investigador UOH.

Hernández también propone acciones concretas para cada actor de la cadena. “Las y los productores pueden registrar cuánto se produce, cuánto queda sin cosechar y por qué, además de mejorar la cosecha y la planificación comercial. Las empresas pueden medir sus pérdidas internas, mejorar inventarios y pronósticos, redistribuir excedentes y generar alianzas con universidades para investigación, desarrollo e innovación. Y las y los consumidores pueden planificar compras y comidas, conservar correctamente los alimentos y aprovechar frutas y hortalizas imperfectas”, finaliza.




Comités de Vivienda se movilizan para exigir reposición de recursos en subsidios habitacionales en la antesala de la discusión por el presupuesto 2027

Diversos comités de viviendas agrupados en el Movimiento Solidario Vida Digna, se manifestaron hoy frente al Ministerio de Vivienda y Urbanismo para exigirle al gobierno que reingrese los recursos recortados en febrero y que aumente el dinero para la compra de terrenos y construcción de viviendas. 

Hasta las afueras del MINVU llegaron cientos de manifestantes para exigir que se aumenten los recursos para la construcción de viviendas sociales,  Lorena Amigo, dirigenta manifestó con megáfono en la mano, “hemos tenido el recorte más grande de la historia al subsidio DS49, pero para pagar favores políticos dando un subsidio a las iglesias de cinco mil millones hay dinero” 

En tanto Nathalie Abarzúa, señaló que, “uno de los puntos que nos reúne hoy en día acá es solicitar que se considere desistir de la nueva ordenanza de construcción, esto no viene a solucionar la carencia que tenemos en vivienda al contrario viene a encarecer los suelos que hoy en día ya cuestan demasiado”. 

Asimismo, la dirigenta planteó que la construcción de viviendas dignas no pasa solamente por construir miles de casas, además se deben construir colegios, centros de salud familiar, parques y lugares de esparcimiento. 

Un recorte que contradice un acuerdo y golpea a los que más lo necesitan 

Aunque el presupuesto global del Minvu creció cerca de un 13% en 2026, el número de subsidios cayó alrededor de un 15%, unos 30.000 millones menos. El golpe más duro recae sobre el DS49, el fondo destinado al 40% más vulnerable de las familias del país. 

La resolución firmada por el ministerio el 2 de febrero propone 19.587 subsidios, un 56,1% menos que en 2025 y la mitad de los 40 mil comprometidos con el Congreso para destrabar el Presupuesto. En mayo, la Resolución N°685 fijó el primer llamado con una caída del 60%, y los cupos para comités bajaron de 13.420 a solo 5.000 para todo el año. En la Región Metropolitana la reducción llega al 73,4%, lo que deja unos 590 subsidios para miles de familias que los esperan año a año.