Juan A. Lagos por cumbre anti antifacsista: “Es una nueva escalada contra la soberanía de los pueblos”.

El analista político y miembro de la comisión política del Partido Comunista de Chile, sostuvo que la cumbre organizada por Estados Unidos, para destruir a los movimientos antifascistas y de izquierda en el mundo, “es de una extraordinaria gravedad” y que constituye “una escalada contra la soberanía de los pueblos”. 

A dicha cumbre, acudieron más de 60 representantes de gobiernos de diferentes países del mundo, incluyendo Chile, Perú, Argentina y Paraguay. Marco Rubio, secretario de estado de Estados Unidos presidió la ceremonia inaugural, con un discurso en donde instó a perseguir con fuerza a movimientos de izquierda argumentando un resurgimiento del terrorismo político. 

El dirigente comunista asegura que, “hay que pasar a la ofensiva, en la denuncia y en la acción”, y en ese sentido valoró a organizaciones que desarrollan acciones concretas para enfrentar el imperialismo, el autoritarismo y el genocidio llevado a cabo por Israel en la palestina ocupada. 

Frank Tressler, secretario de política exterior de la cancillería chilena, fue el funcionario designado por Chile para acudir a la cumbre organizada por Estados Unidos, Juan A. Lagos hace un llamado de alerta para todo el país, no solo para quienes se autoidentifican como de izquierda. 

“Cuidado, porque tienen fuerza, porque tienen recursos, porque tienen aliadas y aliados en Chile, muy violentas y violentos, con fuerza y son gobierno”, sentenció el dirigente PC. 

Frente de mal tiempo 

Un temporal azota Chile, desde las regiones de Los Ríos hasta Coquimbo, 3 personas fallecidas, cientos de damnificados y más de 480 mil clientes sin suministro eléctrico. 

Juan A. Lagos hizo hincapié en este último dato, teniendo en cuenta que las empresas transmisoras de energía, ya han sido sancionadas porque cada vez que se produce un fenómeno de estas características se interrumpe el suministro eléctrico en grandes sectores del país. 

Aprobación de la megarreforma en el Senado 

En la madrugada del día jueves, se aprobó en el Senado la Megarreforma que beneficia al 1% más rico del país, con artículos como la invariabilidad tributaria, la indemnización a proyectos que no mantengan RCA, la repatriación de capitales sin pago de impuestos y la rebaja del impuesto a las grandes empresas. 

Juan A. Lagos, comenta que está política fue implementada en dictadura, sin embargo, ya en el pasado no funcionó. 

En medio de una asonada internacional para asfixiar a los movimientos de izquierda, Juan A. Lagos llamó a pasar a la ofensiva en la denuncia y la acción. 




Lo que hay tras cada noticia 17 de Julio 2026




El Salvador: El costo humano del régimen de excepción podría constituir crímenes de lesa humanidad

Lo que comenzó como una medida temporal para supuestamente combatir la violencia ejercida por las pandillas se ha convertido en un sistema permanente que promueve y justifica detenciones arbitrarias masivas, suspensión de garantías y graves violaciones de derechos humanos que podría constituir crímenes de lesa humanidad. Así lo concluye Amnistía Internacional en su nuevo informe “Seguridad” sin derechos: El impacto de las detenciones arbitrarias masivas y la negación del debido proceso en la posible comisión de crímenes de lesa humanidad en El Salvador.

Cuatro años después de la instauración del régimen de excepción, más de 90.000 personas han sido detenidas, al menos 470 han muerto bajo custodia estatal y miles de familias continúan buscando respuestas sobre el paradero, la salud o la situación jurídica de sus seres queridos. El informe documenta cómo la excepcionalidad se transformó progresivamente en una política permanente de seguridad basada en la suspensión prolongada de derechos y el debilitamiento sistemático del Estado de derecho.

“La seguridad no puede construirse sobre la arbitrariedad, la tortura, las desapariciones forzadas y la anulación del debido proceso”, dijo Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional. “El Estado tiene la obligación de proteger a la población frente a la violencia criminal y de investigar y sancionar los delitos cometidos por las pandillas, pero esa obligación no autoriza la comisión de graves violaciones de derechos humanos”.

La investigación se basa en seis visitas de documentación realizadas entre mayo de 2022 y enero de 2025, 109 entrevistas con víctimas, familiares, abogados, defensores públicos, abogados defensores particulares, y agentes activos y retirados de la Policía Nacional Civil (PNC), así como el análisis de requerimientos fiscales, resoluciones judiciales, decretos legislativos y el examen directo de más de 80 casos individuales.

El informe revela cómo agentes activos y retirados de la PNC describieron un sistema de cuotas de detención, instrucciones verbales sin respaldo documental y presión institucional para fabricar actas que dieran apariencia de legalidad a arrestos arbitrarios. También registra el uso de bases de datos desactualizadas y criterios de perfilamiento territorial y socioeconómico por parte de las autoridades salvadoreñas para justificar capturas arbitrarias masivas.

“En numerosos casos, nadie revisa si las capturas son legales o no. Nosotros solo llevamos a la gente, la Fiscalía recibe el paquete y ya. No hay juez que vea nada en ese momento […]. Cuando los llevan a los juzgados, ya pasaron los quince días, y los jueces solo leen la lista y confirman todo. Nadie pregunta si hubo golpes o si había orden de captura”, relató un agente de la PNC entrevistado por Amnistía Internacional.

Esta situación se agrava por otro de los hallazgos centrales del informe: la adopción de reformas procesales incompatibles con estándares internacionales de derechos humanos que han transformado progresivamente al sistema penal y judicial salvadoreño. En numerosos casos documentados, los tribunales han dejado de ejercer una función efectiva de control sobre las actuaciones de policías, fiscales y otras autoridades estatales, y han pasado a operar como instancias que validan detenciones arbitrarias y sostienen privaciones graves de libertad aun en ausencia de evidencias verificables o de una evaluación individualizada suficiente.

“En muchos casos, ya no importa si existe evidencia o no. Basta con que la policía diga que alguien ‘parece pandillero’ para que el sistema lo procese”, relató un abogado defensor entrevistado por Amnistía Internacional. “Estamos viendo procesos donde no se individualizan conductas, no se describen hechos concretos y la detención se vuelve prácticamente automática”.

Amnistía Internacional concluye que los patrones documentados; detenciones arbitrarias masivas, torturas, desapariciones forzadas y muertes bajo custodia estatal; podrían configurar crímenes de lesa humanidad conforme al artículo 7 del Estatuto de Roma, al existir fundamentos razonables para considerar que estos actos habrían sido cometidos como parte de un ataque generalizado y sistemático dirigido contra la población civil, en un contexto institucional que ha facilitado su comisión.

La organización identificó nuevamente un fuerte componente discriminatorio en la implementación del régimen de excepción. La mayoría de las víctimas documentadas provienen de comunidades históricamente empobrecidas y estigmatizadas, muchas de las cuales ya habían sido previamente afectadas por la violencia de las pandillas. La investigación muestra que factores como el lugar de residencia, la apariencia física, la condición socioeconómica o denuncias anónimas no verificadas han sido utilizados recurrentemente para justificar capturas y sostener acusaciones penales.

El informe documenta además cómo, durante las audiencias judiciales, los argumentos de arraigo presentados por las defensas; como empleo formal, vínculos familiares, estudios, residencia fija o participación comunitaria; frecuentemente son descartados sin una valoración individualizada suficiente. Según Amnistía Internacional, esto ha contribuido a convertir la detención provisional en una medida prácticamente automática y no excepcional.

Aunque el gobierno salvadoreño presenta el régimen de excepción como una política exitosa de seguridad, Amnistía Internacional advirtió que el costo humano ha recaído principalmente sobre personas sin condena firme, detenidas sin orden judicial, sin investigación individualizada y, en muchos casos, sin pruebas verificables en su contra.

“Esta investigación evidencia que las autoridades salvadoreñas han permitido que su política de seguridad derive en violaciones sistemáticas y generalizadas de derechos humanos que podrían configurar crímenes de lesa humanidad, afectando también a miles de personas bajo las cuales no se tiene indicios robustos de que habrían cometido delitos”. señaló Ana Piquer. “Los hallazgos de este informe no buscan impedir que las autoridades investiguen a personas sospechosas de cometer delitos o a estructuras criminales, sino a asegurar que ello se haga en el marco de un debido proceso”.

“Amnistía Internacional exige que quienes no cometieron delitos —y la evidencia muestra que podrían ser miles— no sigan pagando con su libertad, su salud o incluso su vida las cuotas de una política diseñada para producir cifras, no justicia. Esto no es equivalente a pedir la liberación indiscriminada de personas, sino asegurar que quienes se mantengan privados de libertad estén bajo investigaciones creíbles y juicios justos por su posible participación en delitos.”.

El informe registra muertes bajo custodia estatal, patrones de tortura y otros malos tratos, incluyendo golpizas, incomunicación prolongada, negación sistemática de atención médica y condiciones de detención incompatibles con la dignidad humana.

Asimismo, Amnistía Internacional documentó patrones de desaparición forzada tanto en la fase inicial de la detención como durante la privación de libertad. En numerosos casos las autoridades ocultaron durante días o semanas el paradero de personas detenidas, negándose a proporcionar a sus familiares información sobre su ubicación o condición física. En otros las personas permanecieron privadas de libertad pese a la existencia de resoluciones judiciales firmes que ordenaban su liberación y que no fueron ejecutadas por las autoridades penitenciarias. Familiares entrevistados describieron sus búsquedas desesperadas en centros penales, morgues y tribunales sin obtener información oficial sobre el paradero de sus seres queridos, manteniéndolos temporalmente fuera de la protección de la ley.

El informe concluye que estos abusos no constituyen hechos aislados, sino que han sido facilitados por una profunda transformación institucional iniciada desde 2021, incluyendo la destitución de magistrados de la Sala de lo Constitucional y del Fiscal General, reformas legales que debilitaron el debido proceso y una creciente militarización de la seguridad pública.

“El Salvador tenía y tiene el deber de proteger a la población frente a la violencia criminal. Pero ningún Estado puede combatir efectivamente la violencia reproduciendo los mismos patrones de miedo, discriminación, abuso e impunidad que dice combatir”, concluyó Ana Piquer. “La experiencia salvadoreña demuestra el enorme riesgo de normalizar modelos de seguridad que prometen resultados inmediatos bajo un enfoque meramente represivo, sin considerar las salvaguardas del debido proceso ni respeto a los derechos humanos”.

Amnistía Internacional insta al Estado salvadoreño a adoptar un plan verificable que ponga fin al régimen de excepción, restablecer plenamente las garantías del debido proceso, investigar de manera independiente las violaciones documentadas y, cuando existan pruebas suficientes, procesar a las personas presuntamente responsables de crímenes conforme al derecho internacional, incluidos crímenes de lesa humanidad. Asimismo, exhorta al Estado a garantizar el acceso irrestricto de mecanismos internacionales de derechos humanos a centros de detención y procesos judiciales relacionados con el régimen de excepción. Finalmente, llama a la comunidad internacional a reforzar el monitoreo independiente y los mecanismos internacionales de rendición de cuentas frente a la situación de derechos humanos en El Salvador.




Serie documental muestra cuatro paisajes del norte de Chile recorriendo senderos ancestrales

Un viaje por antiguos senderos y escenarios de cuatro espacios culturales ancestrales del norte de Chile, aborda el documental “Amt’añ thaki” en su nombre aymara y que significa “Senderos de la Memoria”. Esta es una propuesta audiovisual que en cuatro capítulos propone un recorrido por las antiguas huellas o senderos de los habitantes originarios de ese territorio, marcado por la impronta del desierto de Atacama.

“Es una expresión super interesante del mundo aymara”, comenta Gonzalo Pímentel, presidente de la Fundación Desierto de Atacama, acerca del concepto “thaki” que significa sendero: “Está en casi todos los aspectos de la vida”, agrega.

“La memoria, el mismo título, significa que también tiene su propio sendero. Para  conectar con tu memoria antigua, tenías que recorrer los senderos de tus antepasados para conectar con tu territorio, con tu memoria, con tus divinidades, con tus dioses, etc. porque aglutina, engloba muchísimos aspectos de la vida social de estas sociedades”. 

La serie documental se compone de 4 capítulos, cada uno dedicado a un espacio cultural en especial: “Puna”, “Oasis”, “Pampa” y “Costa”. Durante este mes fueron liberados los dos primeros, mientras que “Pampa” y “Costa” estarán disponibles para el público el 5 y el 12 de agosto, respectivamente.

“Hemos propuesto un recorrido más bien altitudinal, más bien este-oeste, que conecta desde el mar hasta la cordillera. Especialmente, en un país como el nuestro orientado en el otro sentido”, precisa Gonzalo Pimentel sobre la lógica andina que resalta la composición documental.

La inauguración de la primera pieza ocurrió a inicios de julio en el Liceo Likan Antai de San Pedro de Atacama, con la presencia de estudiantes que visionaron “Puna”. “Estuvo muy emocionante escuchar sus intervenciones, cómo se emocionaban y cómo reconocían en las personas mayores esa antigua sabiduría que se está perdiendo y cada vez más aceleradamente”:

Esta semana, el miércoles 15 de julio fue el turno de “Oasis”: “Está referido especialmetne a Calama. Es el que más me gusta a mí, personalmente. Creo que refleja muy bien esta situacion de Calama como oasis, pero también como ciudad minera”:

“Queremos relevar esta voz local. Cuando tú los escuchas, lo que ves es que están todos cuidando su entorno, su territorio, su familia, en todos los aspectos. No lo ven como algo separable que, por un lado, puedas expoliar o saquear, o por otro lado, no hacerte cargo”.

“El desierto siempre se ha visto como un lugar a quitarle, a expoliar de alguna manera, pero pocas veces se ha visto como un lugar de cuidado, de diversidad cultural, de diversidad histórica y social. Entonces, más bien, nuestro énfasis está en eso”.

El director de la obra es el cineasta y fotógrafo colombiano, Jorge Panchaga, y a quien fue confiada la realización de la serie. “Realmente estamos muy contentos con su labor. Su trabajo, creemos, no pudo haber salido mejor. La idea es poder elaborar más adelante una película más amplia y que esto sea una introducción a  un trabajo mayor”, adelanta Pimentel.

Ficha artística
Título: Amt’ añ Thaki: Senderos de la Memoria

Formato: Serie web documental de 4 episodios

Episodios: Puna, Oasis, Pampa, Costa.

Duración estimada: 15 minutos por episodio

Año de producción: 2026

País: Chile – Colombia

Territorio / Locaciones: San Pedro de Atacama, Calama, Parque Geoglifos de Chug Chug, Taltal.

Idioma: Español con subtítulos

Idea Original: Fundación Desierto de Atacama.

Dirección:Jorge Panchoaga

Producción ejecutiva: Maxi Liras

Productor asociado: Transeúntes Films

Realización: Rope Films

Financia: Gobierno Regional de Antofagasta, Fondo Nacional de Desarrollo Regional,F.N.D.R 2025 8% Línea Cultura.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=VyGvSZXolmY&feature=youtu.be 

Plataforma de difusión: www.fundaciondesiertoatacama.cl
Género: Documental




[Podcast] “Amt’añ thaki”, la serie documental que recorre senderos ancestrales del norte de Chile

Un viaje por antiguos senderos y escenarios de cuatro espacios culturales ancestrales del norte de Chile, aborda el documental “Amt’añ thaki” en su nombre aymara y que significa “Senderos de la Memoria”. Esta es una propuesta audiovisual que en cuatro capítulos propone un recorrido por las antiguas huellas o senderos de los habitantes originarios de ese territorio, marcado por la impronta del desierto de Atacama.

“Es una expresión super interesante del mundo aymara”, comenta Gonzalo Pímentel, presidente de la Fundación Desierto de Atacama, acerca del concepto “thaki” que significa sendero: “Está en casi todos los aspectos de la vida”, agrega




Con la fuerza de las y los trabajadores ANEF dice ¡No a la megarreforma!

El pasado miércoles, se desarrolló una manifestación frente al Palacio de la Moneda, convocada por ANEF, en la que se entregó un mensaje claro en contra de la Megareforma, horas antes de su aprobación en el Congreso Nacional, que consolidó beneficios para las grandes empresas y a los sectores más ricos del país.

En la acción se hizo un llamado a las y los parlamentarios a rechazar este proyecto que limitará el debate democrático y a que los costos sean pagados por los superricos y por ningún motivo, las y los trabajadores.

El vicepresidente de ANEF, Helmuth Griott, indicó en esta actividad que “estamos aquí para manifestar nuestro absoluto rechazo como trabajadores del empleo público y trabajadores en general, a un gobierno que en el fondo desprecia a los trabajadores y la función pública. Nosotros estamos aquí para oponernos a un proyecto de ley que es el buque insignia de este gobierno. Este gobierno que en el fondo lo que quiere es reconstruir el estado en contra de los trabajadores y la función pública. Esta es una herramienta más para, desde un punto de vista de clase, continuar con ese viejo propósito de hacer que los muchos trabajen para satisfacer las necesidades de unos pocos».

En tanto, el secretario general de ANEF, Carlos Insunza, relevó la necesidad de defender al estado y sus instituciones que tienen como fin atender y beneficiar a la ciudadanía y no al revés, “este proyecto de ley condena al país a un déficit fiscal permanente, condena al país a la permanente restricción fiscal de los servicios públicos y por tanto de los derechos de las mayorías de nuestro pueblo. Quienes somos trabajadores del Estado, bien sabemos que las restricciones fiscales ya vigentes impiden una provisión adecuada y que lo que viene solo tiene el destino de ser peor. Estamos ante una reforma tributaria regresiva que va a trasladar más de 4.500 millones de dólares anuales a los bolsillos del 1% más rico de la población (…) Estamos ante una reforma tributaria que condena a Chile a un ciclo de restricción fiscal  y de recesión como lo estamos viviendo hoy día bajo la política del gobierno del presidente Kast y del ministro Quiroz” .

En la movilización la dirigencia hizo un claro llamado al Senado a rechazar los componentes regresivos de este proyecto de ley, a rechazar la reducción tributaria para los más ricos, a rechazar la reducción en materia de contribuciones que va a desfinanciar a los municipios, a rechazar los componentes que hoy ponen el riesgo el futuro de las mayorías del pueblo.

Ni un paso atrás: ningún retroceso en derechos sociales porque el crecimiento y desarrollo de Chile requieren un Estado fuerte y activo.




Trabajadores de la salud rechazan proyecto «Escucha su Corazón»: “Es un retroceso para los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”

El pasado 25 de junio, parlamentarios y parlamentarias de derecha presentaron ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados el proyecto de ley que «Modifica el Código Sanitario para establecer el deber del médico de informar a la mujer sobre la actividad cardíaca embrionaria o fetal, y de ofrecerle la oportunidad de escucharla, en forma previa a la interrupción del embarazo» (boletín N.º 18.419-11).

La iniciativa legal intercala un nuevo inciso en el artículo 119 del Código Sanitario y básicamente señala que: Establece el deber del médico de informar a la mujer sobre la actividad cardíaca embrionaria o fetal y de ofrecerle la oportunidad de escucharla, en forma previa a la interrupción del embarazo.

Para Camila Fuentevilla Maturana, presidenta de la Confederación Democrática de Profesionales Universitarios de la Salud (CONFEDEPRUS), el proyecto forma parte de una agenda conservadora de la ultraderecha que busca hacer retroceder los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las disidencias sexogenéricas en Chile.

“Estas iniciativas quieren impedir o dificultar el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo. A su vez, este tipo de intervención es profundamente revictimizante y, por supuesto, vulnera los derechos de quienes deben acceder a esta prestación: mujeres, niñas y disidencias, que merecen una atención respetuosa y de calidad, basada en la evidencia científica y con perspectiva de salud pública, no en cuestiones valóricas”, afirmó Fuentevilla.

Asimismo, la dirigenta sindical condenó la creación de escenarios destinados a forzar a las mujeres a continuar con un embarazo, exponiéndolas a riesgos físicos y psíquicos. “Por lo tanto, como trabajadores de la salud pública, rechazamos este proyecto de ley y seguiremos defendiendo el derecho a la salud, a la autonomía y a la libertad reproductiva”, concluyó.




Gonzalo Durán por medidas laborales de Kast: “Es bastante peligroso para la clase trabajadora”

El académico de la Universidad de Chile y economista de la Fundación Sol, Gonzalo Durán Sanhueza, analizó algunas de las medidas que busca aplicar el gobierno de ultraderecha en materia laboral, clasificándolas como un peligro para la clase trabajadora. 

El economista comenta que, el cambio de jornada laboral más la eliminación de la indemnización por años de servicio, otorgaría una facilidad a las empresas para tener trabajadores por más horas, pagando menores salarios y tampoco una indemnización por despedirlos. 

“Lo que están modificando es el cómo se calculan, pero si se aprueba esta norma que elimina la indemnización, entonces las empresas podrían despedir una vez que estuviste varias semanas trabajando 52 horas”, expone Durán. 

En cuanto a la indemnización laboral, el economista de la Fundación Sol, detalla que se busca reemplazar el sistema actual que compensa por años de servicio con tope de 11 años que proviene del empleador, a una indemnización que se cubre con un 1,8% de la cotización, es decir del sueldo de cada persona que trabaja, lo que se traduce en, “un ahorro sustantivo” para las empresas. 

“En el caso de una persona que gana un millón de pesos, si está dos años bajo el escenario actual se iría con 2 millones, en cambio bajo lo que dice la propuesta, con una cotización de 1,8%  acumularía cerca de un monto de 432 mil pesos”, asegura Durán. 

La conclusión que saca el investigador es que las empresas no tendrían incentivos en mantener a trabajadores por más años. 

Por otra parte, Gonzalo Durán también crítica la conformación de la mesa de “reactivación laboral”, que explica porque las medidas defienden los intereses de un solo sector. Conocida como la “comisión Bravo” por los dichos del economista David Bravo Urrutia, quien aseguró que la gente era “un cacho”. 

“El gobierno está siguiendo los intereses de la CPC en el fondo” 

Otra de las medidas incluídas en el informe redactado por la ‘comisión Bravo’, establece ampliar las causales del despido por necesidades de la empresa y crear una comisión interministerial entre Trabajo y Justicia para evitar judicializaciones por despidos. 

Gonzalo Durán comenta que aquello es, “es una aspiración que es clásica que viene desde hace muchos años por parte del empresariado”, lo que a juicio del académico, “confirma que el gobierno está siguiendo los intereses de la CPC”. 

En cuanto al debate del salario mínimo, el académico de la Universidad de Chile sostiene que, “las investigaciones internacionales”, tanto en Inglaterra como incluso en Estados Unidos, dan cuenta de que al aumentar los sueldos, aumentan también los empleos. 

“Muchas veces ese sueldo mínimo lo que genera es básicamente potenciar el espacio de la demanda agregada, es decir se consume más”, explica Durán. 

Gonzalo Durán culminó comentando las últimas cifras de ingresos de la encuesta suplementaria del INE: “Nos dice que la mitad de los trabajadores en Chile, ganan menos de 680 mil pesos líquidos como ingreso en la ocupación principal al mes, eso ya lo responde todo”, remata Durán.  




Lo que hay tras cada noticia 16 de Julio 2026




Crononutrición laboral: por qué no da lo mismo comer a cualquier hora

Por Francisco Caballero Ortega. Médico miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET)

Mientras gran parte de la población duerme, miles de personas continúan trabajando. Personal de salud, conductores del transporte público y de carga, guardias de seguridad, trabajadores de faenas mineras, industrias, servicios de emergencia, aeropuertos, centros logísticos, comercio y plantas productivas deben mantener sus labores durante la noche o enfrentar jornadas extensas y turnos rotativos.

En esos espacios, la escena suele repetirse: café para mantenerse despierto, algún snack frente a una pantalla o una comida rápida cuando el ritmo laboral lo permite. A primera vista, podría parecer una suma de decisiones personales. Sin embargo, muchas veces es el propio lugar de trabajo el que determina qué se puede comer, a qué hora y en cuánto tiempo.

La crononutrición ha incorporado una pregunta relevante para la salud laboral: no solo importa qué se come, sino también cuándo se hace. El organismo posee un reloj biológico central y otros relojes periféricos presentes en órganos como el hígado, el páncreas, los músculos y el tejido adiposo. Estos sistemas regulan procesos como la secreción de insulina, el uso de energía y la respuesta a la glucosa.

Durante la noche, el cuerpo se prepara biológicamente para descansar y mantener un periodo de ayuno. Por esa razón, una misma comida puede ser procesada de manera distinta según el horario en que se consuma. La sensibilidad a la insulina y la tolerancia a la glucosa son menores durante la noche. Así, un trabajador puede elegir alimentos considerados saludables y, aun así, presentar una respuesta metabólica menos favorable debido al momento en que come.

Cuando esta desorganización se mantiene durante meses o años, como ocurre en turnos nocturnos permanentes o rotativos, puede aumentar el riesgo de resistencia a la insulina, obesidad abdominal, hipertensión, alteraciones del colesterol, diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular. La falta de sueño y la fatiga también pueden intensificar estos efectos y elevar la somnolencia durante la jornada, con consecuencias para la concentración, la seguridad y la prevención de accidentes.

La respuesta no consiste en pedirles a quienes trabajan de noche que dejen de comer. Tampoco se trata de imponer horarios rígidos que desconozcan las exigencias de hospitales, industrias, faenas, servicios de emergencia o sistemas de transporte. El desafío es organizar el trabajo de una manera compatible, dentro de lo posible, con la fisiología humana.

Una investigación realizada con bomberos que cumplían turnos de 24 horas mostró que concentrar la alimentación dentro de una ventana aproximada de diez horas era una estrategia viable. En quienes presentaban mayor riesgo cardiometabólico se observaron mejoras en algunos indicadores de salud. La experiencia resulta relevante porque demuestra que estas medidas no dependen exclusivamente de la voluntad individual: requieren coordinación, disponibilidad de alimentos y condiciones reales para respetar los tiempos de comida.

En muchas organizaciones, el casino funciona únicamente durante el día, las alternativas nocturnas se reducen a máquinas expendedoras y colaciones en medio de pausas tan breves que obligan a comer rápidamente. En esas condiciones, recomendar una dieta equilibrada resulta insuficiente. La posibilidad de elegir está limitada por un entorno que favorece el consumo frecuente de productos altos en azúcar, grasas o sodio.

La prevención debería considerar comida balanceada durante todo el ciclo de turnos, preparaciones adecuadas para el horario nocturno, agua disponible, pausas protegidas y tiempo suficiente para comer con tranquilidad. También sería pertinente evaluar el riesgo cardiovascular de quienes trabajan de noche e incorporar educación sobre sueño, alimentación y ritmos circadianos.

No se trata de transformar a la empresa en fiscal de lo que cada trabajador pone en su plato. Se trata de reconocer que los horarios de alimentación, al igual que la iluminación, el ruido, la ergonomía o la extensión de la jornada, pueden actuar como factores protectores o de riesgo.

Una organización que funciona las 24 horas no debería preocuparse únicamente de que la operación nunca se detenga. También debe preguntarse en qué condiciones humanas se sostiene esa continuidad. La productividad es necesaria, pero no puede construirse a costa de trabajadores obligados permanentemente a comer, dormir y recuperarse en horarios para los cuales el organismo no está preparado.

Cuidar a quienes trabajan de noche implica dejar de diseñar los turnos pensando solo en la producción. Significa comprender que detrás de cada proceso continuo hay personas cuya salud también necesita horarios, pausas y condiciones dignas para sostenerse.