[Podcast] Pobladores de Placilla en San Antonio apelan a debido proceso frente a inminente desalojo

Pobladoras y pobladores de la toma de Placilla en la comuna de San Antonio, apelan a la radicación de los terrenos que habitan en la zona alta de la comuna de la Quinta región. El espacio fue ocupado desde el año 2019 y hoy los pobladores enfrentan una nueva orden de desalojo que impone un plazo hasta febrero de 2027. 

“No podemos querer pedir a este gobierno que volvamos a lo que hacían gobiernos anteriores. Hay que pedirle a este gobierno o a cualquiera, exigirle que las políticas de vivienda se tengan que actualizar, que las personas ya no se casan, que las personas ya no están teniendo hijos, que si los sueldos no suben  no hay capacidad de ahorro. No queremos viviendas en la periferia o de mala calidad. No queremos vivir, no se puede vivir en una fila 15 años”, señala Braulio Bulnes, poblador del campamento.




Pobladores de Placilla en San Antonio apelan a debido proceso frente a inminente desalojo

Por Carolina Millalen

Pobladoras y pobladores de la toma de Placilla en la comuna de San Antonio, apelan a la radicación de los terrenos que habitan en la zona alta de la comuna de la Quinta región.

El espacio fue ocupado desde el año 2019 y hoy los pobladores enfrentan una nueva orden de desalojo que impone un plazo hasta febrero de 2027. 

Cerca de 2500 personas viven en 1042 sitios de Placilla, de acuerdo al catastro realizado a fines del año 2024 por el gobierno del ex Presidente Boric. “El campamento está siempre en movimiento, gente que se va que se viene”, describe Braulio Bulnes Farías, uno de sus habitantes. “La inmobiliaria Bellavista y la agrícola Alto Miramar se reclaman dueños de estos terrenos sin que haya existido un juicio donde puedan demostrar dicha propiedad”.

En julio, la Corte Suprema ordenó restituir los terrenos a las privadas, mientras que los pobladores levantaron una demanda declarativa de inoponibilidad de sentencia, apelando a un debido proceso donde poder ejercer una legítima defensa.

“Siempre hemos estado organizados”, acota Braulio Bulnes. “En los primeros años nos juntamos con los representantes de la inmobiliaria”. “Ellos en una primera instancia ofrecen una solución de 300 casas, nos dijeron: “Para que ustedes tengan vivienda, pero no tenemos vivienda para todos los que están en el campamento””, recuerda: 

Según el Catastro Nacional de Campamentos 2024-2025 de TECHO-Chile, la Región de Valparaíso concentra la mayor cantidad de campamentos a nivel nacional con más de 30 mil familias viviendo en este tipo de asentamientos. Meses atrás, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, señaló que son 14 los desalojos en proceso a lo largo de todo el país.

El año 2025 el Estado ejecutó un proceso de expropiación de terrenos frente al inminente desalojo ordenado por la Corte para la toma de Cerro Centinela en la misma comuna. Según lo expresado por el poblador, en ese proceso el gobierno anterior tampoco fue capaz de dar una solución para un número importante de personas que igualmente fueron desalojadas. 

La toma de Placilla ha seguido un camino regular, agrega: “Serviu tiene un programa que se llama Asentamiento Precarios donde atiende a los campamento del país. El 2022 el nuestro ingreso al catastro de campamentos lo que le permite ser atendido por el programa”, dice sobre las alternativas de relocalización, radicación o erradicación que guarda el programa.

Sin embargo, pese al proceso seguido, para el campamento aún no hay respuesta y es inminente el desalojo. “La lectura del proceso es que el gobierno anterior dejó pasar el tiempo para lavarse las manos”, arremete Braulio Arenas “porque con nosotros nunca actuaron”. 

“El ministerio tiene una baraja de opciones para dar viviendas, pero ellos se están remitiendo solamente a las que son más lucrativas para los negocios de las inmobiliarias, desechando la ley 20.234 que permite a los campamentos radicarse”.

Respecto a las gestiones que han seguido con el actual gobierno de Kast recuenta que tuvieron “una reunión con los delegados en Valparaíso, Seremis, pero ellos son bastante peor que el gobierno anterior”:

Respecto a la demanda por la radicación que persiste pese a esta orden de desalojo, indica que tiene fe en lo que jurídicamente se puede revertir con la demanda declarativa. “Tenemos fe que se está devolviendo el sentido al recurso de protección, que los jueces van a votar a favor, que el recurso no es un instrumento válido para desalojar a comunidades completas”.

Bulnes, también indica que junto a otras agrupaciones están organizando una movilización por la vivienda en San Antonio: “Creemos que es una de las comunas afectadas por esta catástrofe humanitaria de los desalojos”:

“No podemos querer pedir a este gobierno que volvamos a lo que hacían gobiernos anteriores. Hay que pedirle a este gobierno o a cualquiera, exigirle que las políticas de vivienda se tengan que actualizar, que las personas ya no se casan, que las personas ya no están teniendo hijos, que si los sueldos no suben  no hay capacidad de ahorro. No queremos viviendas en la periferia o de mala calidad. No queremos vivir, no se puede vivir en una fila 15 años”.




Flavio Salazar cuestiona recortes en ciencia y educación: “Es un retroceso que amenaza lo esencial de una estrategia de desarrollo”

  • El vicepresidente del Senado y profesor titular de la Universidad de Chile, Flavio Salazar, cuestionó los recortes presupuestarios que afectan a la ciencia, tecnología, educación superior y formación de investigadores, advirtiendo que sus efectos no se limitarán al actual ejercicio presupuestario, sino que comprometerán las capacidades científicas y tecnológicas del país en el largo plazo.

En entrevista con Radio Nuevo Mundo, Flavio Salazar manifestó su preocupación por el impacto de las reducciones presupuestarias en el sistema público, particularmente en las universidades estatales y en las áreas de ciencia y tecnología. A su juicio, las medidas implican un debilitamiento de capacidades que han sido construidas durante décadas.

“Lo que uno puede observar hasta el momento es un fuerte impacto en recortes que afectan el sistema público principalmente”, señaló Salazar, quien apuntó a reducciones en el financiamiento de las universidades estatales, educación, cultura y especialmente, ciencia y tecnología.

El exministro de Ciencia sostuvo que el recorte en esta última área alcanza alrededor de un 10%, afectando tanto el equipamiento como la formación de científicos. En ese sentido, cuestionó la visión que reduce la importancia de la ciencia a sus efectos inmediatos sobre la productividad.

“Yo creo que hay una incomprensión o una comprensión equivocada del rol de la ciencia, se le asocia principalmente a temas de corto plazo y de productividad, pero no a la capacidad de formación de capacidades de largo plazo”.

Salazar recordó que Chile mantiene históricamente bajos niveles de inversión en ciencia y tecnología en comparación con países desarrollados. Según explicó, el país destina entre un 0,35% y un 0,38% de su producto interno a esta área, mientras que el promedio de los países desarrollados de la OCDE supera el 2,5%.

En este escenario, advirtió que los nuevos recortes se producen precisamente cuando tecnologías como la inteligencia artificial y la biotecnología están transformando distintas áreas de la sociedad y la economía.

“Nosotros estamos reduciendo al mismo tiempo nuestras propias capacidades científicas, lo que hace que quedemos totalmente desnudos de poder participar o de poder entender o de poder contribuir a este desarrollo”, afirmó.

Recortes afectarían capacidades construidas durante décadas

Uno de los principales puntos planteados por Salazar tiene relación con los efectos que los recortes pueden generar sobre los equipos de investigación. Explicó que buena parte del financiamiento científico funciona mediante proyectos concursables, pero que los equipos humanos que los ejecutan requieren continuidad.

Cuando se interrumpe el financiamiento, sostuvo, investigadores, técnicos y estudiantes pueden quedar sin recursos y los equipos terminan dispersándose. Incluso si los fondos se recuperan posteriormente, reconstruir esas capacidades requiere comenzar nuevamente.

A esto sumó la reducción de recursos destinados a equipamiento tecnológico, señalando que estos fondos permiten adquirir instrumentos de alto costo y uso colectivo necesarios para desarrollar investigación de punta.

Según Salazar, también existe una disminución importante en fondos destinados a proyectos FONDEF, que permiten llevar resultados de investigación hacia aplicaciones concretas como nuevos medicamentos, dispositivos o software.

“Si se producen reducciones y cortes en el financiamiento, entonces equipos completos quedan sin proyectos y no pueden pagar al personal, no pueden pagar a los estudiantes, no pueden pagar el funcionamiento, y aunque después, un año después o dos años después, se vuelvan a reponer esos fondos, es imposible recomponer los equipos que ya se destruyeron”.

El académico advirtió que esta situación puede afectar la competitividad del país y su capacidad para generar conocimiento propio, especialmente frente al desarrollo acelerado de nuevas tecnologías.

Críticas a recortes en universidades estatales

Salazar también cuestionó la distribución de los recortes en educación superior y afirmó que existiría una afectación particularmente importante sobre las universidades estatales.

En ese marco, mencionó el caso de la Universidad de Chile, institución que, según señaló, no solo desarrolla labores de formación e investigación, sino que también cumple funciones vinculadas con la cultura, la salud y el conocimiento sísmico, entre otras áreas.

“Yo veo ahí una intención ideológica. Probablemente te van a decir que no, pero es difícil explicarlo de otra forma porque justamente la mayoría de los recortes van hacia las universidades del Estado”, sostuvo.

A su juicio, el problema no radica únicamente en el monto de los recursos reducidos, sino también en cómo se distribuyen estos recortes.

“Es un recorte que afecta por un lado al sistema público y por ende a la mayoría de los ciudadanos del país”, afirmó.

Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la formación de nuevas generaciones de científicos. Salazar explicó que una disminución de becas para programas de doctorado o magíster no necesariamente genera consecuencias inmediatas, pero sí puede producir un déficit de investigadores en los próximos años.

“Si nosotros hoy día, durante este año, no hay becas, por ejemplo, o hay menos becas para doctorarse o magister, significa que en cinco años más vamos a tener muchos menos doctores que los que necesitamos para ir reponiendo y recambiando el sistema de ciencia y tecnología”, señaló.

En esa línea, planteó que las políticas de ciencia y tecnología requieren continuidad más allá de los ciclos electorales y de los gobiernos de turno.

“Por eso, uno plantea que la ciencia, la tecnología, el conocimiento tienen que tener políticas de Estado, no de gobierno”.

Salazar manifestó su esperanza de que la discusión parlamentaria permita modificar parte de las propuestas presupuestarias y llamó a universidades, centros de investigación, comunidades y jóvenes a participar del debate.

Advirtió que, de aprobarse el presupuesto en los términos actuales, el impacto sobre la ciencia y tecnología podría ser especialmente significativo.

“Me parece que el impacto sería de los peores que hemos visto las últimas décadas para la ciencia y la tecnología porque va a debilitar totalmente las capacidades”, afirmó.

Finalmente, sostuvo que el debilitamiento de las capacidades científicas puede aumentar la dependencia tecnológica del país frente al desarrollo internacional, particularmente en áreas como inteligencia artificial y biomedicina.

“Si nosotros no tenemos personas en el país capaces de traducir eso, capturar esa tecnología, entonces vamos a quedar como un país totalmente dependiente”, concluyó




Salud mental en Chile vuelve a niveles críticos: Joaquín Pincheira llama a dejar de normalizar el sufrimiento y pedir ayuda a tiempo

La salud mental de los chilenos vuelve a encender las alarmas. Los resultados de la duodécima edición del Termómetro de la Salud Mental ACHS-UC revelan un deterioro significativo de los principales indicadores, alcanzando niveles similares a los observados durante la pandemia.

El estudio, elaborado a partir de 2.722 entrevistas realizadas entre junio y agosto de 2026, establece que el 18,5% de la población presenta sospecha o presencia de problemas de salud mental, cifra que representa un aumento de 5,8 puntos porcentuales respecto de 2025 y que constituye uno de los registros más altos de los últimos años.

Para Joaquín Pincheira, periodista, escritor, coach y especialista en inteligencia emocional, estos resultados deben ser entendidos como una señal de alerta que va mucho más allá de las estadísticas. “Estamos frente a una realidad que no podemos seguir normalizando. Hay muchas personas que están funcionando, trabajando, estudiando y cumpliendo con sus responsabilidades, pero eso no significa necesariamente que estén bien. Muchas veces aprendemos a vivir con la ansiedad, con el insomnio, con la tristeza o con la sensación de estar solos y terminamos pensando que es parte de la vida”, sostiene.

Depresión, ansiedad e insomnio

La ansiedad moderada o severa alcanza un 17,9%, mientras que el insomnio moderado o severo subió desde un 8,6% hasta un 14,3%, convirtiéndose en una de las cifras más preocupantes de la medición y el registro más alto desde 2021.

A esto se suma la percepción de soledad, que alcanza al 21,9% de los encuestados. El fenómeno adquiere especial relevancia entre las personas menores de 40 años, llegando al 28,5% entre quienes tienen menos de 29 años y al 27% entre quienes tienen entre 30 y 39.

Para Pincheira, estas cifras muestran que la salud mental no puede abordarse únicamente cuando aparece una crisis. “Tenemos que aprender a mirar las señales antes de que la situación llegue a un punto crítico. Una persona que deja de disfrutar lo que antes disfrutaba, comienza a aislarse, duerme mal, está constantemente ansiosa, manifiesta desesperanza o cambia radicalmente su comportamiento necesita ser escuchada. No significa necesariamente que tenga una enfermedad, pero sí que puede estar atravesando un momento en que necesita apoyo”.

El miedo y la incertidumbre también están enfermando

El estudio también evidencia que el contexto social y económico del país está teniendo un impacto directo en el bienestar emocional.  “Estamos viviendo una época de mucha incertidumbre. Antes teníamos determinadas certezas respecto del trabajo, del futuro y de nuestra forma de relacionarnos, pero hoy todo cambia muy rápido. La inteligencia artificial, por ejemplo, genera oportunidades, pero también miedo. Hay personas que se preguntan si van a perder su trabajo, si van a quedar atrás o si van a ser capaces de adaptarse. Todo eso tiene un impacto emocional”, explica Pincheira.

A ello se suma una preocupación particularmente sensible: cerca del 49,4% presenta altos niveles de estrés ante el riesgo de no poder costear tratamientos médicos o medicamentos.

Barreras para pedir ayuda

Otro de los aspectos que preocupa al especialista es la dificultad que todavía existe para reconocer la necesidad de recibir apoyo profesional.

El estudio señala que 1,7 millones de personas con síntomas no identifican la necesidad de consultar. Entre quienes sí reconocen que requieren atención, un 54,1% declara no acceder a ella por razones como falta de recursos económicos, problemas de agendamiento o ausencia de horas disponibles.

“Tenemos dos problemas. Por una parte, hay personas que no reconocen que necesitan ayuda y, por otra, tenemos personas que sí la necesitan, pero no pueden acceder. Por eso hablar de salud mental también significa hablar de educación, prevención y acceso”, plantea Pincheira.

El especialista insiste en que pedir ayuda no debería ser entendido como una señal de fracaso. “Tenemos que cambiar esa idea de que debemos poder con todo. Pedir ayuda no te hace débil. Al contrario, reconocer que no estás bien y buscar herramientas para salir adelante requiere mucha valentía”.

Escuchar puede ser el primer paso

Para Pincheira, uno de los cambios culturales más importantes consiste en aprender a preguntar y, sobre todo, a escuchar. “Muchas veces preguntamos ‘¿cómo estás?’ y esperamos que la persona nos diga ‘bien’. Pero quizás deberíamos detenernos un poco más y preguntar de verdad. ¿Cómo te has sentido? ¿Cómo estás llevando este momento? ¿Hay algo que te preocupa? A veces una persona no necesita que tengamos la solución. Necesita saber que alguien está dispuesto a escucharla”.

El especialista también llama a evitar respuestas que puedan minimizar el sufrimiento emocional. “Decirle a alguien que está pasando por una depresión que simplemente piense positivo no ayuda. Decirle a alguien que tiene ansiedad que se calme tampoco necesariamente ayuda. Tenemos que aprender a acompañar sin juzgar y entender que el dolor emocional es real”.

En esa línea, recomienda frases sencillas como “estoy aquí contigo”, “cuenta conmigo”, “no tienes que enfrentar esto solo” o “busquemos ayuda juntos”. Y cuando una persona manifiesta pensamientos relacionados con la muerte o el suicidio, enfatiza que la situación debe tomarse seriamente y buscar apoyo profesional de manera inmediata.

El suicidio sigue siendo una expresión extrema 

Durante 2024 se registraron 1.980 muertes por suicidio en Chile, equivalentes a una tasa de 10,7 por cada 100.000 habitantes, según datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud. Las tasas más altas se registraron en Aysén, con 19,9 casos por cada 100.000 habitantes; Magallanes, con 15,0; Los Lagos, con 14,9; y Los Ríos, con 14,8.

Para Pincheira, estas cifras deben impulsar una conversación permanente y no solamente en fechas conmemorativas. “El suicidio es una acción  extrema de un sufrimiento que muchas veces se ha ido acumulando durante mucho tiempo. Por eso la prevención no comienza cuando aparece una crisis. Comienza mucho antes: cuando aprendemos a reconocer nuestras emociones, cuando construimos redes de apoyo, cuando dejamos de juzgar y cuando entendemos que pedir ayuda es parte de cuidarnos”.

Una conversación que debe comenzar antes de la crisis

El especialista considera que Chile necesita avanzar hacia una mayor educación emocional desde edades tempranas y transformar la manera en que se habla de salud mental. “Necesitamos saber mucho más de salud mental. Todavía existe mucha ignorancia y muchos prejuicios. Tenemos que aprender que la salud emocional también se educa, se trabaja y se cuida”.

Y agrega: “No podemos esperar a que alguien esté completamente quebrado para preguntarle cómo está. Tenemos que hacerlo antes. Tenemos que preocuparnos por nuestros amigos, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros compañeros de trabajo y también por nosotros mismos”.

Para Joaquín Pincheira, el desafío está en dejar de considerar la salud mental como un tema exclusivamente clínico y comenzar a entenderla como parte fundamental de la vida cotidiana. “Todos tenemos salud mental y todos podemos atravesar momentos difíciles. No se trata de estar felices todo el tiempo. Se trata de tener herramientas para enfrentar lo que nos pasa, de poder hablar, de sentirnos acompañados y de saber cuándo necesitamos ayuda”.

Pincheira es además autor de cuatro libros relacionados con las emociones, la motivación, la felicidad y el desarrollo personal, entre ellos Conéctate con tus emociones y atrae la abundancia. Su trabajo busca acercar herramientas de inteligencia emocional y bienestar a las personas desde un lenguaje cercano y cotidiano.




Académico advierte que el cambio climático en el mar favorece enfermedades parasíticas en peces

  • Gustavo Núñez detalla los efectos del cambio climático en la salud de los peces y la acuicultura, y plantea que Chile debe pasar de reaccionar a las crisis a anticiparlas con ciencia, vigilancia integrada y planificación.

El aumento de la temperatura del mar, la disminución del oxígeno y las variaciones de salinidad están modificando las condiciones en que viven los peces, tanto en ecosistemas naturales como en sistemas de cultivo. Para Gustavo Núñez, académico del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3) de la Universidad de O’Higgins (UOH), estos cambios tienen un efecto directo en la salud de los animales, ya que su organismo depende por completo del ambiente que los rodea.

“Los peces no regulan su temperatura corporal, por lo que cualquier cambio en el agua repercute directamente en su metabolismo, su sistema inmune y su crecimiento. Un mar más cálido, con menos oxígeno y con variaciones de salinidad genera estrés fisiológico y abre la puerta a enfermedades”, explica Núñez.

Uno de los ejemplos más claros se observa en los parásitos. El piojo de mar (Caligus rogercresseyi), que afecta a la salmonicultura nacional, completa su ciclo de vida más rápido en aguas templadas, mientras que la menor llegada de agua dulce por la sequía puede favorecer su presencia en zonas que antes lo limitaban. “El clima, en definitiva, altera el equilibrio entre el pez, sus patógenos y el ambiente”, resume Núñez.

Más allá del mar

El deterioro de las poblaciones de peces tiene consecuencias productivas, económicas y sanitarias para el país. En la acuicultura, el impacto es doble, ya que parte del alimento de los peces de cultivo proviene de harina y aceite de pescado elaborados a partir de especies silvestres.

“Hay un costo menos visible. Cuando los peces enferman más, se usan más fármacos, lo que acelera la resistencia en patógenos y parásitos. Es un problema que no se queda en el mar y que debemos abordar bajo el enfoque Una Salud, que integra la salud animal, humana y ambiental”, advierte el académico.

Respecto de la preparación de Chile, el investigador reconoce avances importantes, como el sistema de vigilancia sanitaria liderado por Sernapesca, los progresos en transparencia y en reducción del uso de fármacos, y la capacidad científica de universidades y centros de investigación. Sin embargo, sostiene que el escenario climático exige ir más allá.

“Chile aún actúa más de forma reactiva que anticipatoria. El desafío climático exige alertas tempranas que integren datos oceanográficos, sanitarios y genómicos; un ordenamiento territorial que respete la capacidad de carga de los fiordos; y alternativas de control que reduzcan nuestra dependencia de los químicos”, señala Núñez.

Mirando hacia la próxima década, el investigador proyecta una acuicultura capaz de prever los problemas sanitarios antes de que se expandan. Herramientas como la genómica y la bioinformática permiten hoy leer el ADN de patógenos y parásitos, detectar resistencias de forma temprana, predecir brotes y diseñar estrategias de control más precisas, con aplicación también en la vigilancia genómica de la resistencia antimicrobiana.

“Las decisiones que marcarán la diferencia son tres: invertir de forma sostenida y de largo plazo en ciencia y capital humano, también en regiones; integrar la vigilancia sanitaria, ambiental y genómica bajo un enfoque Una Salud; y planificar la producción según lo que los ecosistemas pueden soportar. Si lo hacemos, Chile puede seguir siendo líder mundial, con una producción más sana, sostenible y resiliente al clima”, concluye Núñez.

 




Deslizamientos de tierra: explican por qué las lluvias pueden provocar remociones en masa

  • Las precipitaciones intensas pueden actuar como detonante en laderas que ya presentan condiciones de vulnerabilidad. La pendiente del terreno, la saturación del suelo, la ausencia de vegetación y la intervención humana son algunos de los factores que inciden en este tipo de fenómenos.

Los deslizamientos de tierra registrados durante las recientes lluvias en distintos puntos del Gran Valparaíso, entre ellos sectores de Avenida España, a la altura del Puente Capuchinos, Recreo y Caleta Abarca, además de calle Riveros Cruz, en Miraflores, vuelven a poner sobre la mesa una pregunta relevante para una zona caracterizada por sus cerros y quebradas: ¿por qué determinados sectores son especialmente susceptibles a este tipo de fenómenos cuando se producen precipitaciones intensas?

Hermann Manríquez, director del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), explicó que lo que comúnmente se conoce como deslizamientos de tierra se denomina formalmente remociones en masa. El especialista advirtió que algunos de los factores de riesgo están asociados a la manera en que se han intervenido y ocupado determinados sectores del territorio.

“En nuestras ciudades se presentan deficiencias en la forma en que se han desarrollado y ocupado algunos sectores del territorio. Muchas veces se intervienen laderas o áreas naturalmente susceptibles sin considerar adecuadamente sus condiciones, sin las medidas de protección necesarias. De esta manera, cuando se produce una lluvia intensa, la precipitación actúa como un factor gatillante sobre un lugar que ya presenta condiciones de vulnerabilidad, favoreciendo la ocurrencia de remociones”, señaló Manríquez.

La intensidad de la lluvia, la pendiente de las laderas y la falta de vegetación son algunos de los factores que pueden aumentar la susceptibilidad del terreno. A ellos se suma la intervención humana y las modificaciones que se realizan sobre las laderas para permitir la instalación de infraestructura, caminos o viviendas.

“Para construir caminos o instalar viviendas muchas veces se ‘corta’ la ladera y se modifica su perfil natural de equilibrio, generando taludes más verticales y dejando suelos o rocas expuestos. Si además no se prevé la instalación de muros de contención, sistemas de drenaje u otros mecanismos de estabilización, aumenta la posibilidad de que esos materiales se movilicen”, indicó.

“En estas condiciones, la lluvia actúa como un factor gatillante: el agua se infiltra, aumenta la humedad y puede disminuir la estabilidad de los materiales que componen la ladera. Entonces, una ladera modificada y que se encontraba en condición inestable puede movilizarse, buscando recuperar una condición de mayor equilibrio”, explicó Manríquez.

El geógrafo añadió que las precipitaciones no son el único fenómeno capaz de desencadenar este proceso, pues “los sismos también actúan de esta forma”.

El académico explicó que los suelos poseen una capacidad natural para recibir y almacenar agua, proceso fundamental tanto para la vegetación como para su propio desarrollo.

“Todos los suelos tienen una capacidad natural para infiltrar y almacenar agua. Esa agua es fundamental para las plantas y también contribuye en numerosos procesos físicos y químicos propios para que el suelo se desarrolle. Cuando el suelo recibe más agua de la que puede infiltrar, comienza a saturarse, se acumula en superficie y empieza a escurrir”, señaló.

Ese escurrimiento posteriormente se concentra en quebradas y cauces, fenómeno que también permite comprender el aumento de los caudales durante episodios de precipitaciones importantes.

“Ese escurrimiento se va concentrando en quebradas y cauces, lo que explica también por qué los ríos aumentan sus caudales durante eventos de lluvia importantes: terminan evacuando buena parte del agua que escurre desde distintos sectores de una cuenca”, detalló.

En las laderas, sin embargo, se produce además otro proceso que puede resultar determinante para su estabilidad.

“A medida que el suelo incorpora agua aumenta su peso, favoreciendo la disminución de su resistencia y estabilidad. Si tenemos un suelo muy húmedo sobre una pendiente empinada, aumentan las posibilidades de que el material se movilice y se produzca una remoción en masa, de manera súbita y desarrollándose con gran rapidez”, concluyó Manríquez.




Lo que hay tras cada noticia 08 de Octubre 2026




Inteligencia artificial en drones, robots, medios de comunicación y entretención: Skolkova el mega complejo tecnológico de Rusia

A tan solo veinte minutos del centro de Moscú, se encuentra Skolkova, un núcleo de ecosistemas digitales que agrupa a más de 5.000 startups de diversas áreas, como tecnologías de la información, robótica, eficiencia energética y biomedicina, entre otras. 

Apodado por la prensa occidental como el “Silicon Valley Ruso”, en Skolkova se han creado proyectos que han cambiado vidas, un ejemplo es el dispositivo “Robin” desarrollado por Sensor Tech (Сенсор Tех), es un dispositivo portátil que gracias a la inteligencia artificial y visión computarizada, reconoce rostros, figuras y objetos, permitiéndole a las personas ciegas o con problemas severos de visión estimar distancias, alertar obstáculos o señalar cuando se acerca una persona conocida por medio de vibraciones y sonidos. 

La Startup, Sverk lleva la batuta en cuanto al avance en drones y robots, y en cuanto al avance de estos últimos el gerente adjunto Mikael Misha, nos comenta que, “desde febrero hasta la actualidad hemos probado alrededor de 32 robots, eso incluye 15 robots de limpieza de interior y exterior, 11 robots para almacenes, robots para tratar IMR (Insuficiencia Mitral Isquémica) y FMR (Insuficiencia Mitral Funcional) y 5 robots de monitoreo para recolectar datos, hacer vigilancia y servicios de emergencias”. 

La última apuesta de la Federación Rusa en Skolkova es dar un paso adelante en medios y la industria del cine y los videojuegos, por eso el pasado 15 de septiembre inauguraron un nuevo edificio dentro del complejo, dedicado casi exclusivamente al desarrollo de software, y soluciones en las tres áreas antes mencionadas. 

Este edificio mantiene decenas de residentes permanentes, comercio dentro sus instalaciones, y empresas que desarrollan tecnología en inteligencia artificial para aplicarla en medios de comunicación, con presentadores o escenarios construidos completamente de manera digital. No obstante, la industria del entretenimiento no se queda fuera, y después de solo una sesión con múltiples cámaras en 360 grados, se logra insertar a una persona en películas o videojuegos y construirlas meramente con inteligencia artificial, logrando ahorrar mucho dinero en costos de rodaje y ambientación. 

Finalmente, Skolkova se ha vuelto un polo estratégico para el desarrollo de la educación, realizando clases gratuitas y alianzas con escuelas y universidades de toda Rusia, en donde los niños de la federación se preparan para el futuro. 




Bullying en adultos: el problema del que nadie habla y que puede estar hoy destruyendo tu vida

Por: Hernán Leal, empresario chileno, escritor y montañista, fundador y presidente ejecutivo de FASTCO Group

Cuando hablamos de bullying solemos pensar en niños o adolescentes, casi siempre en el contexto escolar. Sin embargo, existe una realidad mucho más silenciosa y, precisamente por eso, igual de dañina: el bullying entre adultos.

La mayoría de las veces estas conductas pasan desapercibidas y terminan normalizándose en espacios como el trabajo, la familia o los grupos de amigos. La burla constante, la exclusión, los rumores o el control excesivo que a veces sufrimos por parte de amigos, compañeros de trabajo o incluso familiares suelen pasarse por alto para evitar conflictos o no mostrarnos débiles.

Muchas veces estas conductas no nacen desde una mala intención. Por el contrario, las realizamos para parecer graciosos o simpáticos frente a los demás, sin dimensionar el daño que pueden provocar. Sin embargo, este tipo de acosos pueden tener un impacto negativo en la salud mental, la autoestima y la vida diaria de una persona mucho más profundo de lo que imaginamos. A esto se suma hoy el uso de las redes sociales, que amplifican enormemente el alcance de los ataques y hacen mucho más difícil escapar de ellos.

Como líder de una compañía multinacional que trabaja con muchas personas he visto múltiples y distintos eventos de acoso: entre colegas del mismo nivel, de jefes a subordinados y de subordinados a sus jefaturas. Algunos casos son verdaderos montajes cinematográficos.

Pero existe otro elemento que contribuye a que estas situaciones se perpetúen y, que me parece interesante analizar: el silencio de quienes observan. La psicología lo conoce como el “efecto espectador”, un fenómeno estudiado por los psicólogos Bibb Latané y John Darley tras el caso de Kitty Genovese. Se trató de una joven de 28 años que vivía en New York City, quien, en la madrugada del 13 de marzo de 1964, cuando regresaba a su departamento en el barrio de Kew Gardens, fue atacada por un hombre llamado Winston Moseley. Según el relato que publicó el diario The New York Times pocos días después, 38 vecinos habrían presenciado o escuchado el ataque sin intervenir ni llamar a la policía.

De acuerdo a la psicología, mientras más personas presencian una situación de abuso, menor suele ser la probabilidad de que alguien intervenga, porque cada uno asume que otro actuará. Esa inacción termina validando al agresor y dejando sola a la víctima. En el bullying entre adultos ocurre exactamente lo mismo: muchos ven, pocos reaccionan.

¿Cómo enfrentar el acoso?

Lo primero es identificar la causa y el patrón de conducta. Hay que diferenciar si se trata de una crítica puntual o de una situación que se repite. Una vez identificado el problema real, sugiero conversar directamente y colocar límites claros para buscar el cambio deseado.

Si el acoso se sufre en redes sociales, lo más recomendable es evitar responder impulsivamente —lo cual, debo reconocer, a mí me cuesta mucho— para evitar una escalada sin fin o que incluso “haters” empaticen con la parte acosadora. En estos casos, conserva toda la evidencia que puedas: capturas de pantalla, copias de correos electrónicos o mensajes de texto, fechas y cualquier otro antecedente que pueda ser útil.

Si el problema es grave, como por ejemplo duras ofensas, injurias o amenazas, entonces lo mejor es pedir apoyo o asesoría profesional para enfrentar el problema con la importancia que tiene.

En mi opinión, el bullying hay que enfrentarlo y no evitarlo, porque nuestra salud mental está en juego y lo digo con conocimiento de causa porque lo viví de cerca. Cuando subí el Kangchenjunga en 2019, la tercera montaña más alta del mundo, me topé con un chileno que lo estaba intentando por segunda vez porque su supuesta primera cumbre no fue reconocida por la falta de evidencia. Lo complejo es que no era la primera vez que ocurría. Las redes sociales se volcaron masivamente en su contra y me atrevo a pensar, por lo que conversé con él en el campo base, que su principal motivación para un nuevo intento era sacarse de encima esa espina que tanto le molestaba.

Durante la expedición lo vi cometiendo una serie de errores, probablemente por la ansiedad de completar su misión a cualquier precio, lo que finalmente lo llevó a un fatal desenlace. Fui uno de los últimos escaladores en verlo con vida. Cuando yo venía bajando de la cumbre y a él todavía le faltaban varias horas de subida, me dijo: “Felicitaciones por tu cumbre, compadre. Yo voy a la cima, me saco la foto y bajo”.

Tiempo después conté a los medios la historia tal como la presencié en primera persona, con el único fin de evitar que cualquier persona presionada por el cyberbullying siguiera pasos parecidos. Sin embargo, la prensa tomó el segmento del relato que causaba más impacto y lo increíble fue que terminé recibiendo una serie de ataques en redes sociales de las mismas personas que antes lo habían atacado a él, acusándome de no haberlo ayudado a bajar.

Afortunadamente, tengo la madurez suficiente para no caer en la trampa ni dejarme llevar por el odio de personas que no me conocen, que no saben cómo funciona una expedición a un ochomil y que desconocían lo que realmente ocurrió. Fui una víctima de cyberbullying, pero cuento con herramientas para enfrentarlo.

Por eso estoy convencido de que no podemos seguir normalizando estas conductas. Colocar límites, no responder, bloquear cuando sea necesario, pedir ayuda y, sobre todo, no dejarse llevar por la opinión de quienes juzgan desde la distancia, son decisiones que pueden marcar la diferencia.

El bullying no desaparece cuando dejamos el colegio. Solo cambia de escenario. Y mientras sigamos minimizándolo o mirando hacia el lado, seguirá afectando la salud mental, las relaciones y la vida de miles de adultos que muchas veces sufren en silencio.




Ranking FIFA Masculino

Mientras la Copa Mundial de la FIFA 2026™ sigue fresca en la memoria, el mundo del fútbol sigue girando con la disputa de 338 partidos internacionales de selecciones. Estos duelos, disputados principalmente en la Liga de las Naciones de la UEFA y la Concacaf, así como en la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones de 2027, han marcado esta nueva Clasificación Mundial Masculina FIFA/Coca-Cola.

España (1.ª) sigue aumentando su ventaja como líder de la clasificación, seguida de Argentina (2.ª), finalista de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, a casi 40 puntos, y Francia (3.ª). Aun así, el gran avance entre las diez primeras clasificadas lo protagoniza Portugal (5.ª, +2), que supera a Brasil (6.ª, -1) y Marruecos (7.ª, -1).

Por su parte, entre las veinte mejores, resalta Suiza (12.ª, +2) que rebasa a Alemania (13.ª, -1) y a Croacia (14.ª, -1). Destaca que estas dos selecciones, Portugal y Suiza, junto a la campeona del mundo, han ganado sus cuatro encuentros en la Liga de las Naciones de la UEFA.

África gana relevancia entre las 50 mejores clasificadas gracias a dos de sus selecciones: Malí (47.ª, +6) y Sudáfrica (48.ª, +6). Ambos equipos regresan a un top 50 en el que también destaca el gran progreso de Grecia (41.ª, +5) tras cuatro partidos en los que no ha conocido la derrota.

La gran actuación de estas selecciones africanas ha propiciado también un cambio notable en la distribución por confederación entre las 50 mejores. La CAF cuenta ahora con diez representantes (+2), mientras que la UEFA (24, -1) y la CONMEBOL (8,-1) han perdido cada una un equipo del top 50, con las salidas de Chequia (51.ª, -3) y Perú (53.ª, -3) respectivamente. La AFC y la Concacaf siguen contando con cuatro selecciones cada una entre las 50 mejores del mundo, mientras que las selecciones de la OFC siguen estando muy por debajo de este top 50.

La fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones ha tenido también gran protagonismo gracias a los significativos avances de otras selecciones del continente, como Ruanda (119.ª, +9), Guinea-Bisáu (124.ª, +8), Gambia (109.ª, +7), Botsuana (141.ª, +6) y Mozambique (98.ª, +5).

Además, también países de otros continentes han progresado en la actual tabla de clasificación, como es el caso de la República Dominicana (135.ª, +9), Guyana (142.ª, +8), Irlanda del Norte (64.ª, +6), Estonia (122.ª, +5) y Barbados (174.ª, +5). La mayoría de estas selecciones han ganado al menos dos partidos en la actual edición de la Liga de las Naciones tanto de la UEFA como de la Concacaf.

La clasificación completa se puede consultar en Inside FIFA.

La próxima Clasificación Mundial Masculina FIFA/Coca-Cola se publicará el 18 de noviembre de 2026.

Primer puesto España (sin cambios)
Entradas a la diez mejores ninguna
Salidas de las diez mejores ninguna
Número de partidos jugados 338
Selecciones que más partidos han jugado Tailandia, Vietnam (12 partidos cada una)
Selección que más puntos ha sumado Guinea-Bisáu (35.65 puntos)
Selección que más puestos ha subido República Dominicana, Ruanda (9 puestos)
Selección que más puntos ha perdido Cabo Verde (29.39 puntos)
Selección que más puestos ha bajado Sierra Leona (8 puestos)
Nuevas selecciones en la clasificación Ninguna
Selecciones que salen de la clasificación Ninguna
Selecciones inactivas o sin clasificación Ninguna