Por Branco Moreno Caro
Vladimir Belinsky, embajador de la Federación Rusa en Chile, conversó con Radio Nuevo Mundo respecto a variados temas, en casi 40 minutos, entregó sus definiciones en temáticas cruciales que permiten ahondar en la política exterior de Rusia y su empuje hacia el multilateralismo.
Hay un artículo recientemente publicado en un medio de comunicación chileno, en dónde se culpa derechamente a Rusia de no estar apoyando a Cuba en el bloqueo económico y no entregar petróleo. ¿Qué opina usted de esto?
“Hace poco entró una importante carga de petróleo y va a haber más. El apoyo a Cuba es incambiable, inquebrantable por nuestra parte y seguiremos haciéndolo, no es un apoyo coyuntural, es un apoyo de principios, de muchas décadas y el fundamento de ese apoyo es el apoyo a un desarrollo soberano.
No hay muchos países soberanos en el mundo, Cuba es uno de ellos y Cuba ha sufrido mucho por eso, pero el bloqueo que sufre Cuba es un ejemplo de un castigo que se hace por optar por un camino de desarrollo soberano y esa es la causa, por eso seguiremos apoyando a Cuba en muchos ámbitos, es un tema de principios y un tema de futuro”.
¿Existen acusaciones de que los medios de Rusia y que Rusia financia medios para deslegitimar a líderes de Latinoamérica u adversarios políticos, que opina de estas acusaciones y qué fundamentos tienen?
“Fundamentos cero, pero es una parte de una guerra mediática, que se lleva a cabo durante muchos años contra nuestro país, contra la competencia. Esa guerra híbrida cuya parte es la guerra informática es para sacar a la competencia del campo económico. Junto con todo lo que sucede es una competencia desleal y aquí yo citaré a un filósofo conservador británico quien pregunta: <<¿Existe una mejor forma de esconder tus propias intenciones que atribuírselas a tu enemigo?>> eso se usa durante no décadas, cien o más de cien años. Es una parte de los Fake News, parte de la desinformación y es una parte de la censura a los medios que dicen la verdad, porque la verdad es incómoda, la verdad pica los ojos y eso es lo que intentan eliminar en primer término.”
Y ¿cuál es la verdad que intentan eliminar?
“La verdad es la otra parte de lo que sucede en el mundo, lejos de aquí, pero yo creo que es importante saberlo. Desde el año 2004 aproximadamente se lleva a cabo el proyecto Ucrania como parte de esta guerra híbrida contra Rusia, convertir a nuestro país vecino, que es parte de nuestro pueblo, un pueblo hermano en un pueblo enemigo, con un único fin: instalar la infraestructura de la OTAN en nuestras fronteras, se trata de poner misiles nucleares a minutos de vuelo de Moscú, lo que no daría una victoria en la guerra nuclear, -ojala que nunca suceda- daría un chantaje nuclear posiblemente.
Pero, ese proyecto se desmoronó, del proyecto salió Estados Unidos, por un enorme desgaste para su economía que llevó a cabo esta guerra, ese proyecto de los antecesores, de Obama, de Biden, que fueron guiados por políticos con muchas ambiciones, pero políticos irresponsables, cómo Bzhezinsky, Kissinger, Soros, gente que llevó a Estados Unidos fuera de sus intereses. Cómo dicen los mismos Americanos, ganaron algunas partes del mundo lejos en el mundo, pero perdieron su propia tierra, eso llevó a mucha pobreza, crecimiento muy lento y mucho desgaste económico.
Hoy se revirtió, hay inercia todavía en Europa, hay negocios grandes de armamentos, que siguen en pie, esperando prolongar cuanto más el conflicto, simplemente para ganar plata, pero esa plata la ganan a costa de su propio pueblo, porque cualquier arma, el costo de esta arma es tremendamente enorme en comparación con el costo en otros países, pero cualquier arma utilizada, destruida y Rusia está hoy día ganando, mutilando ante todo, enormes cantidades de armamento que lleva un gran desgaste. Hoy día se desarmaron en Europa industrias enteras comenzando por Volkswagen.”
Usted habla de una guerra híbrida. La federación rusa ha sido objeto de sanciones económicas por occidente. ¿Cuáles son los impactos que han tenido esas sanciones?
“Es cierto, el impacto es enorme sobre Europa que está perdiendo billones de dólares anualmente. En la parte rusa hay un efecto contrario, y eso es una parte de la verdad que se oculta, porque cualquier agresión desde afuera, cualquier presión desde afuera lleva a un efecto contrario dentro.
En ochenta años no hubo una consolidación de la sociedad, comenzando por lo social, como lo vemos hoy, no hubo en los últimos treinta años un auge de producción propia de productos soberanos, comenzando por alimentos y terminando con aviones, este año por primera vez en muchos años salieron aviones rusos producidos al cien por ciento en Rusia y ni hablar de otras esferas de la industria, que crece con cifras estables, así que la sociedad se consolida, la economía crece y la pérdida la tiene quien sanciona, además esas sanciones no surgieron ayer, surgieron hace 20 años con los primeros pasos de soberanía, cualquier paso soberano se sanciona y es una competencia desleal.”
La operación especial como la denominan ustedes, ha sido un conflicto muy cruento con muchos muertos de lado y lado ¿cuáles son las cifras que usted maneja?
“Yo puedo citar solamente las cifras que menciona nuestro presidente, nuestro canciller, las cifras exactas de las bajas nunca se revelan en el momento del conflicto, sin embargo, el intercambio de cuerpos que se hizo es uno a diez más o menos. Por mil cuerpos ucranianos entregados por nosotros, recibimos cincuenta, recibimos cien cuerpos de soldados y oficiales rusos.
Es la realidad, es lo que se ve y es causa de un avance muy lento en el frente. Hay gente en Rusia que critica que pide: <<Hagámoslo más rápido, hagámoslo con más fuerza>>, pero la respuesta de nuestro presidente, de los directivos de las Fuerzas Armadas es siempre muy importante, hay que cuidar a nuestra gente, un avance rápido significan más pérdidas y en este ámbito las pérdidas de la otra parte, lamentablemente aparte de lo económico que es un desmantelamiento de producciones de industrias enteras en Europa, son unas enormes pérdidas de la parte Ucraniana de fuerza viva, de mercenarios incluso de otros países que sirven de carne de cañón para intereses del occidente.”
En esta últimas dos semanas han salido una serie de reportajes o notas en medios de comunicación chilenos, en dónde se cuenta la historia de personas que optan por ser mercenarios a favor de Ucrania. ¿Siente usted que hay una campaña de blanqueamiento?
“No quiero criticar aquí a nadie, simplemente hablar de los hechos, hay mucha gente, no solamente de Chile, algunos Colombia, de Perú, de otros países, aquí hay que explicarle a la gente, ser más sinceros, explicar a dónde van, cuáles son las consecuencias, hacerlo más transparente. Y menos decirles que van a luchar por la democracia, por la libertad, por los derechos humanos, que es totalmente falso.
Van a luchar por los intereses de occidente que quiere perpetuarse en el poder hegemónico de la tierra, que tiene quinientos años pero ya se acabó, esa es la lucha en la que están entrando estas personas, engañadas en muchos casos, optando por ganar plata o ganarse una gloria en el combate, es totalmente un engaño.”
¿Cuáles son las aspiraciones o pretensiones comerciales que mantienen nuestros dos países?
“Aquí hay una perspectiva muy grande, en los años pre-pandemia, 2017, 2018 el intercambio superaba los mil millones de dólares, este potencial creo que ha crecido aún más, aunque hoy día estamos en cifras mucho más bajas. En los últimos años el volumen del intercambio cayó tres veces más o menos, de esos mil millones a trescientos, trescientos cincuenta millones de dólares.
Aquí hay que repensar un poco en general la situación bilateral, porque desde el momento de la llegada del gobierno anterior, se tomó una opción de congelar la relación bilateral en muchos ámbitos y esta tendencia sigue, hasta hoy día no tenemos otros indicios. Yo creo que en ese sentido, hay pérdida de mercados ,pérdida de acceso a mercados, pérdidas mucho más amplia que esto, a proyectos económicos, a tecnología, a cultura, a muchas otras cosas porque la relación bilateral siempre brinda a ambos lados sus beneficios y en ese sentido los beneficios están cerrados.”
¿Cómo se construye un multilateralismo sin pasar a llevar la soberanía de países más pequeños?
“Hay una discusión interesante al respecto. Nuestro canciller, el canciller Lavrov se reúne cada año, con los embajadores de América Latina, todos los embajadores presentes en Moscú. Y la pregunta siempre pasa un poco por donde podríamos contrarrestar la tendencia actual, la presión que se viene a América Latina, algunos tienen más presión otros menos, pero vemos que la presión está creciendo, esto no es solamente el 3 de enero (secuestro de maduro), sí no muchos más ejemplos de utilizar, el mismo tema de la lucha contra el narcotráfico como pretexto para injerencias e intervenciones.
¿Cuál es la respuesta? El canciller siempre destaca que en ese sentido es muy importante tener la voz común de América Latina, no para tomar partido de Rusia u Occidente, tomar el partido de su propia tierra, de su propia patria, de la soberanía de la que hablamos, de defender lo soberano.
Hay cifras económicas del año dos mil al año dos mil diez, más o menos, la primera década del milenio, fue llamada como la década de prosperidad de América Latina, el milagro de América Latina, con crecimiento al seis por ciento, pero además crecían todos. Se puede decir que fue resultado de crecimiento del precio de materia prima, de gran demanda de China, eso todo es cierto, pero también es cierto que los recursos se administraban de una manera soberana, de una manera propia, de políticas estatales dirigidas al desarrollo, de industria, de ordenar la casa, de hacerla más próspera, se puede discutir acá, pero las otras décadas que se vinieron, la anterior y del presente, se ve que hay una tendencia contraria lamentablemente.
Hay periodos en la historia donde hay periodos de éxito y creo que es importante aprender algunas lecciones.”
¿Cuál es su apreciación del Partido Comunista Chileno?
“Mucho respeto, no solamente porque el Partido Comunista y su líder don Lautaro Carmona son grandes amigos históricos, grandes amigos del presente, que entienden muy bien lo que pasa en el mundo y lo que pasa en Rusia. Una vocación por la soberanía, Rusia no es un país comunista, hace 35 años que el comunismo no forma parte del sistema. Pero a pesar de esto, a pesar de los años que pasaron, el profundo respeto mutuo es lo que está presente, en nuestras relaciones en nuestras comunicaciones en el entendimiento de lo que está pasando.
No es un tema de compartir el mismo objetivo, el mismo fin en lo político, digamos en la victoria de la revolución mundial, hoy día nosotros no tenemos este objetivo. Pero, el objetivo de formar y desarrollar una vida propia del país apoyándose en el interés nacional ante todo, en el interés de la gente -y no solamente se trata de los trabajadores-, porque se trata de todo un pueblo entero, de toda una nación y aquí es importante el respeto mutuo entre las naciones.
Por eso es una opinión de mucho respeto, no siempre coincidimos en todo, hay diferencias, pero cuando uno se apoya en el interés nacional, cuando uno se apoya en el interés de la nación aquí no puede haber contradicciones que no se puedan superar, porque los pueblos en sí nunca son opositores, los pueblos de países no pueden ser enemigos, el pueblo quiere vivir en paz y si uno se guía por el interés de su pueblo nunca llega a un conflicto y yo creo que en ese sentido el Partido Comunista tiene una visión y una misión muy importante.”
¿Cree usted que Michelle Bachelet es una buena opción para conducir Naciones Unidas?
“ Vemos muy positiva toda la historia, la relación con Chile, personalmente con doña Michelle, por muchas décadas. Ella estuvo en Rusia, estuvo en negociaciones con los presidentes de Rusia. Siempre fue positivo, siempre fue bien equilibrado y bien pensado todo lo que se hacía en aquel momento.
Hablando ya del ámbito de Naciones Unidas estamos viendo todas las opciones, seguimos estudiando a todos los candidatos y partimos de lo más importante en ese sentido, de la imparcialidad, porque un dirigente de tan grande nivel, de tan importante foro, no debe tomar partido, es funcionario para el bien de la humanidad, para intereses de todos.
No es un simple intermediario tampoco, pero el tema de imparcialidad en este cargo para nosotros es lo más importante. Hay otros errores que hay que corregir, hay una gran parte de puestos en las Naciones Unidas que ocupan representantes de países occidentales, esa occidentalización también tiene sus repercusiones, sus tendencias. Hay otras cosas a corregir pero la imparcialidad es central.”
¿Cuál es su visión sobre la sociedad chilena y que cree que piensan los chilenos de los rusos en general?
“A pesar de las distancias yo creo que hay mucho más conocimiento del que se muestra en la superficie mediática. No quiero entrar en temas mediáticos, pero hoy día no hay excusa para ser ignorante y el pueblo chileno no es ignorante, es altamente educado, con un alto acceso a la información, con un alto acceso a todos los procesos de discurso intelectual.
En el mundo son uno de los pueblos que siguen leyendo libros hoy día, y aquí no puede haber ningún obstáculo, cualquier censura que se haga, que hoy se hizo para censurar a RT en la televisión abierta, pero sigue en la web, sigue toda la información abierta en el mundo, con traducción instantánea de cualquier artículo, cualquier idea escrita sea en ruso o en español, por eso aquí no hay fronteras.
Es un campo de intercambio muy activo, y yo invitaría a todo el auditorio de la Radio Nuevo Mundo a participar en esos procesos, porque toda la información está a un click, como dicen hoy día, con más o menos participación de la tecnología, de la inteligencia artificial, que hoy día está a disposición en diferentes ámbitos y campos mediáticos, pero aquí es imposible imponer fronteras, imponer censura. Al contrario, cualquier censura es como con las sanciones, porque una información escondida, una información oculta genera más interés.”
¿Cuál es su comida preferida chilena?
“Bueno el ceviche indudablemente, pero hay un ceviche que no es muy común, el ceviche de cochayuyo, no es solamente el más rico que he probado, si no que el más nutritivo, porque tiene elementos que no tienen ninguna otra comida.”
¿Cuál es su artista favorita o favorito de Chile?
“Víctor Jara, no solamente por la calidad artística, sino por el valor de esta personalidad y el valor del valor que significa para otra gente, para muchas generaciones.”
¿Escritor o escritora chilena favorita?
“Pablo Neruda mucho respeto por esta personalidad, mucho respeto, estuve varias veces en el museo en Isla Negra, un gran pensador, pero hay muchos más. Hablamos mucho el año pasado del 80 aniversario de Gabriela Mistral, la gran educadora, aparte del valor propio del verso, de lo escrito, el valor de la educación, el valor agregado, lo que da a otras generaciones, es, no tiene precio.”
¿Pisco o Vodka?
Piscolita sí, Vodka chileno hay bueno, pero hay también, mucha gente desconoce y se sorprende mucho, hay caviar de muy alta calidad de producción chilena única en Sudamérica en Parral, la empresa Kenoz, que produce además carne de esturión.”
¿Paisaje favorito de Chile?
“El paisaje de las montañas nevadas del mar, que se parece mucho a Rusia. Hacemos en las redes sociales un quiz, para que la gente pueda adivinar de dónde son los paisajes y no siempre adivinan, porque son muy similares. El lejano oriente por ejemplo de Vladivostok, toda la costa del pacífico de allá es absolutamente muy parecida a la que vemos en el litoral de Chile.”
¿El desierto le gusta?
“También, tiene su encanto todo lo que es del norte, las estrellas, las lagunas de San Pedro de Atacama, el paisaje marciano de allá muy impresionante, la gente va y hay muchos turistas que visitan de Rusia, individuales y en grupos también, estoy seguro de que ese intercambio tiene un gran potencial.”
¿Algún equipo de fútbol que prefiera?
“Bueno el fútbol es un tema aparte, porque aquí hay una deuda, después de ganarnos 2 a 0 en Sochi, esperamos y haremos algunos contactos para traer la selección de Rusia acá a Santiago, es un desafío que tenemos para los próximos meses.”
¿Qué es lo que más valora de la cultura chilena?
“Lo que más valoro es la habilidad y el potencial de los chilenos de concertar opiniones, de conversar muy tranquilamente, a veces con emociones, pero en general con total respeto al otro, de concertar, hablar y dialogar. Es un valor de la democracia chilena, es un valor para muchos, para aprender.”