Cynthia Olave, representante de Editorial Sasia describe las cualidades de la aplicación Waze Wheels, herramienta digital diseñada para el mejor desplazamiento de personas con movilidad reducida y que nace a partir de la experiencia real de vivir en espacios urbanos no adecuados a las necesidades de todas y todos.
Aplicación que entrega rutas accesibles a personas con movilidad reducida busca implementarse en Chile
Por Carolina Millalen
Un ejemplo de innovación que incentiva la empatía y la inclusión es la aplicación WazeWheels, herramienta digital que ha sido diseñada para el mejor desplazamiento de personas con movilidad reducida.
Cynthia Olave, representante de Editorial Sasia -firma digital que está promoviendo este proyecto-, señala que la iniciativa nace de la experiencia de tener que desplazarse en una ciudad no adecuada a las necesidades de todas y todos.
La vida de la gerente y fundadora de la editorial, Maite Sasia, “cambió radicalmente y tuvo que comenzar a movilizarse en silla de ruedas”, relata. “La ciudad dejó de ser evidente, amable, cada vereda y cruce, donde salir implicaba una incertidumbre. Maite se dio cuenta que la falta de información también puede ser una falta de exclusión”.
“Desde la vivencia real de la movilidad reducida se crea WazeWheels con el fin de entregar rutas accesibles, información confiable y mayor autonomía para quienes la necesitan”, precisa:
Esta aplicación que funciona con tecnología 5G totalmente portable desde un celular o computador, apunta directamente a facilitar la ruta de personas con discapacidad, pero también para quienes eventualmente requieren más adecuaciones en su acceso peatonal, como adultos mayores o familias que circulan con niños pequeños en coche.
Si bien, la aplicación se encuentra en una etapa de prueba y se ha ofrecido en distintos países, la editorial aboga para que sea Chile el lugar donde se implemente por vez primera, entendiendo que cuenta con importantes ventajas comparativas y una alta población con movilidad reducida cercana la 16% , plantea la representante:
La editorial la ha hecho llegar el proyecto al gobierno entrante de José Antonio Kast, de modo que esperan que exista la necesaria voluntad política para acoger las bondades de este emprendimiento tecnológico:
Por otra parte, Cynthia Olave se refirió a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer este 8 de marzo, resaltando la gran batalla dada por las mujeres en la ciencia, la innovación y las carreras STEM, logrando “marcar una diferencia en el área y posiciona el rol de la mujer en un espacio que siempre fueron muy de hombres”.
Asimismo, resaltó la obra de Maite Sasia, periodista y escritora reconocida con los premios Gabriel Aresti de Bilbao en España y Pedro de Oña de Chile, y cuya editorial se sostiene en una línea de priorizar por las personas, en un espacio donde todas ellas “puedan sentirse acogidas”, expresa Cynthia Olave.
[Podcast]Joaquín Triandafilide aborda el uso regulado de las pantallas en niños y adolescentes
El especialista en neurociencia y director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, Joaquín Triandafilide, ponderó el impacto que pueden producir los aparatos móviles en el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, a propósito de la implementación de la ley Modo Aula que busca regular el uso de celulares o dispositivos móviles en contextos escolares.
Cuidar con equilibrio. Joaquín Triandafilide aborda el uso regulado de las pantallas en niños y adolescentes
Por Carolina Millalen
Con el inicio del año escolar 2026, avanza la implementación de la ley que busca regular el uso de celulares o dispositivos móviles en contextos escolares.
Paralelamente, el Mineduc ha impulsado la campaña Modo Aula con el fin de que las comunidades se adapten a este nuevo marco normativo.
La ley establece distintos niveles de uso o de prohibición de los aparatos, dependiendo de la edad y del desarrollo psicosocial de los estudiantes.
El especialista en neurociencia y director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, Joaquín Triandafilide, ponderó el impacto que pueden producir los aparatos móviles en el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes.
En el aspecto cognitivo, señala que puede existir una afección en la atención, proceso que se puede volver más fragmentado:
Respecto a la memoria, indicó, la exposición constante a los aparatos móviles no permite su consolidación profunda, como tampoco en la lectura:
Identidad e interacción
Por otro lado, precisó que el área psicoemocional es donde más se pueden afectar niños y adolescentes con el uso desregulado de la tecnología.
“Somos seres que crecemos de manera grupal, crecemos junto a otros. Hay un tema social que llamo, la comparación social de las redes, las cuales amplifican estándares irreales, estándares de belleza de cómo debe ser el otro. Entonces, el niño y el adolescente que están todavía desarrollando o cerrando su etapa de identidad personal, tienden a compararse con un avatar que es inexistente”.
En esta burbuja tecnológica, hay aumento de la ansiedad y falta de regulación emocional, señala Trandafilide, contrastándola con el valor irremplazable de la interacción presencial:
“¿Qué pasa cuando no se logra esa autorregulación emocional? En infantes o adolescentes se producen estados cíclicos de la emoción: hay menos autorregulación, capacidad del ser humanos de entender cuándo hablar o cuándo no hablar, cuándo decir lo que pienso, transitar un enojo de la mejor manera. Eso se pierde cuando tengo excesiva exposición ante la pantalla”.
Cuidar con equilibrio
Acerca del rol de las instituciones educativas frente a esta nueva norma, precisa que es importante tener claridad en el enfoque, definiendo si hay prohibición total, si habrá uso restringido, solo un uso pedagógico o bien, uso libre y regulado por normas de convivencia.
También indicó que en todo nivel se debe enseñar alfabetización digital, es decir, sobre el “respeto y la responsabilidad que tengo sobre los demás y sobre todo el respeto y el cuidado que tengo que tener de mí mismo y de mi cerebro”.
“Tempranamente hay que comenzar a enseñar, la autorregulación digital”, agregó: “Así como se habla de alcohol, hay que comenzar a hablar de pantallas y de otras sustancias adictivas, de manera que se familiaricen con los riesgos que se van corriendo y pueden desde pequeño ir tomando algunas microdecisiones”.
En el ámbito familiar o del hogar, el director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, descartó que la solución esté en la privación del uso del celular: “Si parto hablando de prohibición, ya perdí la batalla”:
“Quienes están criando a niños entre 0 y 7 años, tengan mucho esto en cuenta porque la experiencia del día a día es como el laboratorio del cerebro y si en ese laboratorio se da todo tipo de experiencias, ese niño, esa niña, va a tener mayores capacidades para el día de mañana en usar las funciones ejecutivas -los poderes mentales que yo los llamo- en equilibrio”.
“Priorizar el juego libre. Está bien un poco de pantalla, pero con horario. El juego libre es esencial porque desarrolla la creatividad, la autorregulación, las habilidades sociales”.
“La tecnología puede complementar pero no reemplaza estas experiencias”, puntualizó el especialista.
Irán bajo fuego: la paz como patrimonio de la humanidad
Por Javier Albornoz Rebolledo. Miembro Comisión Política PC de Chile
Las primeras palabras son de solidaridad profunda e incondicional con las víctimas inocentes: con las niñas, niños y adolescentes cuyas vidas fueron interrumpida por el estruendo de las bombas; con sus madres y padres; con los profesores y profesoras que cumplían con su tarea de educar cuando el cielo se convirtió en amenaza; con la población civil que, sin haber decidido ninguna guerra, vuelve a pagar el precio más alto. Ellos y ellas son el rostro verdadero de esta tragedia, vidas humanas destruidas, proyectos truncados y familias rotas en cientos de comunidades.
También nuestra palabra es de condena clara y firme hacia quienes han optado por la agresión. Ninguna razón geopolítica, ningún cálculo estratégico, ninguna retórica de “seguridad” o de “prevención de amenazas” puede justificar bombardear y sembrar terror sobre población civil indefensa. Cuando el poder se ejerce desde la lógica de la fuerza y no del derecho, se cruza una línea que la humanidad ha pagado demasiado caro a lo largo de su historia.
La reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán se inscribe en una larga historia de intervenciones, sanciones y presiones políticas en Medio Oriente. Desde la invasión a Irak en 2003 hasta la prolongada guerra en Afganistán, el desmembramiento de Libia y las tensiones recientes en la región (Siria), se ha tejido una trama de confrontaciones que, lejos de traer estabilidad, han multiplicado el dolor, las fracturas y la inestabilidad política.
Irán ha enfrentado durante años sanciones económicas que restringen su comercio, su sistema financiero y su acceso a bienes esenciales. Pero esas medidas no impactan en abstracto ni distinguen responsabilidades políticas o estratégicas: recaen sobre el conjunto de la sociedad. Afectan a quienes nada decidieron, a trabajadores, jubilados, niñas y niños, a hospitales y escuelas. Las sanciones no son “quirúrgicas”; atraviesan la vida cotidiana y castigan sin distinción a pueblos enteros, profundizando carencias y ampliando desigualdades.
La retórica de la disuasión y la seguridad ha servido para expandir presupuestos militares y consolidar complejos industriales que lucran con la guerra. La tensión permanente se transforma en negocio. La carrera armamentista se presenta como inevitabilidad, mientras se relegan inversiones sociales urgentes. Así, la guerra deja de ser un fracaso de la política para convertirse en elemento funcional de un modelo global que necesita conflicto para sostener su acumulación.
En este escenario, es imprescindible afirmar algo esencial: la paz no pertenece a los gobiernos. No es propiedad exclusiva de cancillerías ni de alianzas militares. La paz es patrimonio de la humanidad. Es un derecho colectivo que antecede cualquier frontera y cualquier doctrina estratégica. Cuando un gobierno decide bombardear, no solo compromete su soberanía; compromete el destino común de pueblos que jamás fueron consultados.
La escalada actual ocurre en un mundo saturado de armas de destrucción masiva y de tecnologías que pueden multiplicar la devastación. Un error de cálculo o una reacción desproporcionada podrían desencadenar consecuencias irreversibles. En un planeta interdependiente, ninguna guerra es verdaderamente local. Sus efectos se expanden en crisis energéticas, inestabilidad económica, desplazamientos forzados y fracturas políticas globales.
Detrás de esta dinámica se encuentra una racionalidad que prioriza el control de recursos estratégicos, rutas energéticas y zonas de influencia. La ambición desmedida del capitalismo en su fase más concentrada de acumuluación de riqueza, convierte territorios en piezas de ajedrez y a los pueblos en variables de ajuste. Cuando la ganancia se coloca por encima de la vida, el riesgo ya no es solo regional: es civilizatorio.
Sin embargo, la historia demuestra que los pueblos no son actores pasivos. Millones se movilizaron contra la guerra de Irak. Movimientos internacionales exigen desarme nuclear y respeto al derecho internacional. Voces del Sur Global reclaman un orden basado en la cooperación y la autodeterminación. Esa energía ética y política sigue vigente.
La Carta de las Naciones Unidas consagra la solución pacífica de las controversias y el respeto a la soberanía. No son fórmulas vacías; son compromisos nacidos tras guerras devastadoras. Defender esos principios hoy es defender memoria histórica y futuro.
La humanidad enfrenta desafíos comunes —crisis climática, desigualdad extrema, inseguridad alimentaria— que exigen cooperación global. Persistir en la escalada militar significa desviar recursos y voluntades que deberían estar orientadas a garantizar derechos y bienestar.
Por eso, levantar la voz por la paz no es ingenuidad. Es responsabilidad histórica, ética y política. Es afirmar que ninguna ambición estratégica puede justificar la muerte de una niña en su escuela ni el terror de una familia que busca refugio.
La paz es pertenencia de la humanidad entera. Defenderla implica exigir el cese de las agresiones, el retorno a la diplomacia y el respeto irrestricto al derecho internacional. Porque en ello no solo se juega la estabilidad de una región, sino la posibilidad misma de que la humanidad sobreviva a su propia capacidad de destrucción.
Una puerta abierta a la delincuencia: Senadora Pascual objeta proyecto para el cumplimiento alternativo de penas
La senadora Claudia Pascual se refirió a la votación que ayer miércoles en sala del Senado aprobó la idea de legislar para el cumplimiento alternativo de penas privativas de libertad, proyecto que ha sido cuestionado por la posibilidad de aplicarse a violadores de derechos humanos y a reos por delitos graves.
“Es la tercera vez que se presenta la moción en 4 años. Las anteriores las rechazamos y esta vez por apenas 1 voto logra la aprobación”, dijo señalando que además los parlamentarios de derecha que dieron origen al proyecto buscaron votar en general y particular en la Comisión de DD.HH evitando la deliberación en sala.
La senadora del PC, indicó que el proyecto contempla de forma amplia y genérica a quienes tienen más de 70 años y presentan enfermedades terminales o crónicas:
“Técnicamente en términos jurídicos es muy deficiente la moción, no es siquiera una puerta giratoria sino una puerta abierta para que salgan estos delincuentes a cumplir sus condenas en domicilio”, dijo agregando que la Corte Suprema señaló que el proyecto puede permitir la impunidad y la denegación de justicia.
Por otra parte, indicó que su bancada insistirá en llevar el proyecto a otras comisiones para impedir que se apruebe como está.
Asimismo, se refirió al complejo escenario mundial que acompaña a este nuevo ciclo político en el país, subrayando que urge generar un movimiento por la paz mundial al igual que puntos de inflexión para mejorar las herramientas de Naciones Unidas, asegurando el respeto irrestricto a los DD.HH y a la soberanía de los países.
Una total disposición
Por otro lado, Pascual comentó el cónclave oficialista que fue citado por La Moneda para este sábado 7 de marzo: “Cualquier espacio que permita la coordinación, el intercambio de puntos de vista, el encontrarse, es muy relevante”.
“Las y los comunistas estamos en la más absoluta disposición por generar los espacios más amplio de oposiciones al nuevo gobierno”, precisó:
“Entre quienes creemos que otro mundo es posible, creemos en la justicia social y en los valores humanistas y progresistas, para mí esto es un deber ético y político siempre. Desde ese punto de vista, espero que no sea un gesto más allá de la foto, que sea realmente un espacio que nos permita seguir conversando posterior al 11 de marzo”, expresó la senadora.