Lo que hay tras cada noticia 12 de Agosto 2026




¿Más sueño en invierno?: Cómo la luz regula el reloj biológico de nuestro cerebro

El doctor en Neurociencias John Ewer, académico del Magíster en Neurociencias de la Universidad de Valparaíso y especialista en ritmos circadianos, explica por qué durante el invierno sentimos más sueño, cómo la luz sincroniza nuestro reloj biológico y qué dice la evidencia científica sobre su impacto en la salud mental.

Cada invierno la escena se repite. Suena el despertador, pero cuesta abrir los ojos. Aun después de una noche aparentemente suficiente de descanso, muchas personas sienten que les falta energía para comenzar el día. Durante décadas se atribuyó esta sensación al frío, a las bajas temperaturas o simplemente a una mayor necesidad de dormir. Sin embargo, la neurociencia ofrece una explicación mucho más precisa: el protagonista no es el invierno, sino el horario del amanecer.

El horario en que se levanta —o sale— el sol marca para el cerebro el inicio del día y ello también determina cuando llega el momento de prepararse para dormir. Cuando ese sistema pierde sincronía con nuestros horarios cotidianos, aparecen el cansancio, la somnolencia y el llamado “déficit de sueño”.

Así lo explica el doctor en Neurociencias John Ewer, académico del Programa de Magíster en Neurociencias de la Universidad de Valparaíso y especialista en ritmos circadianos, quien ha dedicado gran parte de su trayectoria al estudio de los relojes biológicos.

“En Chile sentimos quizás más sueño en el invierno porque, dado el huso horario que rige en la mayoría del territorio continental, el sol se levanta más tarde de lo que debería. Eso significa que nuestro cuerpo se despierta más tarde y, cuando usamos un despertador, tenemos que levantarnos antes de que nuestro organismo esté preparado. Terminamos acumulando un déficit de sueño y, por lo tanto, sentimos más sueño durante el día. Los más afectados son los niños y sobre todo los adolescentes”, explica.

Cuando el despertador le gana al cerebro

Aunque solemos pensar que despertamos porque suena una alarma, para el cerebro la verdadera señal que marca el comienzo del día es la salida del sol, simplemente porque es por lejos la señal de luz más fuerte a la cual nos exponemos.

“Nuestro reloj biológico es un reloj suizo que funciona despertándote en función de la hora en que se levanta el sol. Si el sol aparece más tarde, tu cuerpo también quiere despertarse más tarde. El problema es que los relojes y los despertadores nos obligan a levantarnos antes de que nuestro organismo esté listo. Si funcionamos con un horario que no es congruente con nuestro reloj biológico, terminamos con un déficit de sueño”, afirma.

Desde la perspectiva de la neurociencia, el reloj interno continúa siguiendo el horario que entrega la luz natural, mientras nuestras obligaciones laborales, académicas o escolares nos obligan a funcionar bajo un horario cultural. En Chile, el resultado es una deuda de sueño que puede acumularse durante semanas y que muchas personas experimentan con mayor intensidad durante el invierno, cuando el amanecer ocurre más tarde.

El académico agrega que la luz solar tiene un impacto muy importante en las personas. “Para empezar, determina a qué hora comienza el día para tu cuerpo. Pero, además, la información luminosa que llega al reloj biológico también alcanza otros centros cerebrales relacionados con el estado de ánimo”, advierte.

En esa línea, el doctor Ewer explica que este efecto ha sido ampliamente documentado en países ubicados en latitudes altas (zonas cercanas a los polos Norte y Sur), donde durante el invierno la cantidad de horas de luz disminuye de manera considerable. En esas condiciones, algunas personas desarrollan trastorno afectivo estacional, una forma de depresión asociada a la reducción de la exposición a la luz natural.

Aunque Chile no presenta condiciones tan extremas como las regiones nórdicas, el investigador advierte que la iluminación continúa siendo un factor determinante para el bienestar físico y mental.

“No está claro que necesitemos dormir más durante el invierno que en verano. Sin embargo, cuando las personas pueden despertarse de manera natural, sin utilizar despertador, generalmente duermen un poco más durante los meses de invierno. En la vida cotidiana ocurre justamente lo contrario: muchas veces dormimos menos porque nuestro reloj biológico todavía no está preparado para despertarnos cuando comienza nuestra jornada. Y si tu cuerpo se despierta más tarde entonces también te duermes más tarde; pero si el despertador te despierta temprano entonces terminas con una deuda de sueño crónica y esa deuda no se puede pagar”.

Por ello, afirma que uno de los hábitos más importantes para mantener sincronizado el reloj biológico consiste en exponerse a la mayor cantidad posible de luz natural durante las primeras horas del día.

“La luz ordena tus horarios. Por eso es fundamental recibir la mayor cantidad posible de luz, especialmente durante la mañana. Esa señal adelanta el funcionamiento del reloj biológico, hace que el cuerpo comience antes sus actividades y también favorece que el sueño aparezca más temprano por la noche, reduciendo así la deuda de sueño”.

Cuando la noche deja de ser oscura

Si la luz del día ayuda a sincronizar el reloj biológico, la luz durante la noche produce el efecto contrario. Para el profesor John Ewer, este es uno de los aspectos que ha adquirido mayor relevancia en la investigación en cronobiología durante los últimos años.

En la actualidad la exposición permanente a pantallas, iluminación artificial y dispositivos electrónicos, prolongan la sensación de “día” mucho después de la puesta de sol. Por esta razón el neurobiólogo recomienda: “No exponerse a luz intensa en la noche”.

Durante los últimos años, la evidencia científica ha comenzado a demostrar que la calidad y el momento en que recibimos luz pueden tener importantes consecuencias para la salud mental.

Uno de los trabajos más sólidos en esta materia fue publicado en octubre de 2023, en la revista Nature Mental Health, del grupo editorial Nature. La investigación analizó información de más de 86 mil participantes del UK Biobank, una de las bases de datos biomédicas más grandes del mundo, que reúne información clínica, genética y de hábitos de vida de cientos de miles de personas del Reino Unido.

A diferencia de estudios basados en cuestionarios, esta investigación utilizó dispositivos portátiles capaces de registrar objetivamente la intensidad de luz recibida por los participantes durante el día y la noche. Posteriormente, esos datos fueron comparados con diagnósticos de salud mental y variables clínicas previamente registradas en el UK Biobank.

El doctor Ewer destaca que uno de los hallazgos más interesantes del estudio fue la relación entre la intensidad de la luz recibida durante el día y la noche, y la frecuencia con que aparecían estos trastornos.

“El UK Biobank tiene una cantidad enorme de datos. Lo que descubrieron fue que si las personas se exponen a luz durante la noche, aumenta el riesgo de desarrollar estas enfermedades psiquiátricas graves. Además, la frecuencia con que ocurrían aumentaba según la intensidad de la luz. De manera independiente, la luz durante el día reducía la probabilidad de estas enfermedades”.

Entre los trastornos asociados a una mayor exposición nocturna a la luz figuraron la depresión, el trastorno de ansiedad, el trastorno de estrés postraumático, los trastornos psicóticos, el trastorno bipolar y las conductas de autodaño.

El investigador enfatiza que las conclusiones del estudio apuntan hacia una estrategia preventiva sencilla y al alcance de prácticamente toda la población.

“Mayor exposición a la luz natural durante el día y disminuir al máximo la exposición a fuentes intensas de luz durante la noche constituye una medida no farmacológica para mejorar el estado de ánimo y también reducir el riesgo de estas enfermedades psiquiátricas graves”, sostiene John Ewer.

Finalmente, para el académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso, el desafío consiste en respetar, en la medida de lo posible, horarios de sueño compatibles con el funcionamiento natural del organismo y favorecer una adecuada exposición a la luz durante el día. Una recomendación especialmente pertinente ante el próximo cambio de hora, programado para el sábado 5 de septiembre en Chile continental —con excepción de Aysén y Magallanes—, cuando los relojes deberán adelantarse 60 minutos.

“Ello causará que el domingo posterior al cambio, el sol salga una hora más tarde, mientras el despertador nos seguirá despertando a la misma hora cultural, con el consiguiente aumento del déficit de sueño, entre otros problemas. Esta brecha irá disminuyendo a medida que nos acerquemos al verano y, con ello, también el impacto de este cambio de hora, que es nefasto para la salud y el desempeño y que ya no está acompañado de un ahorro de energía”, concluye.




Literatura costa interior de Valparaíso se reactiva con talleres guiados por Arelis Uribe

Una ruta gratuita de clubes de lectura, talleres de escritura creativa, encuentros con autorías locales y rutas literarias es lo que ofrece el “Taller Literario Itinerante”, que viajará por bibliotecas de Limache, Quilpué, Viña del Mar y Playa Ancha. La iniciativa es guiada por la escritora Arelis Uribe y  financiada por el Fondo del Libro 2026, del MINCAP.

Paradas en Limache, Quilpué, Viña del Mar y Playa Ancha. Así será la ruta del “Taller Literario Itinerante”, proyecto que la escritora Arelis Uribe llevará a estos cuatro puntos de la Región de Valparaíso de forma gratuita, gracias al MINCAP y su Fondo del Libro 2026.

Cada estación del taller contará con cuatro actividades, los sábados de 11 a 13 horas en bibliotecas y centros culturales de la V Región. La idea es evocar el legado de un autor local fallecido mediante un club de lectura y celebrar el aporte de una autoría viva a partir del encuentro con un escritor local. Además, se realizarán rutas pedagógicas y talleres de escritura creativa.

La primera parada del Taller Literario Itinerante será Limache. Las actividades se llevarán a cabo los sábados 8, 15, 22 y 29 de agosto, de 11 a 13 horas, en la biblioteca de la Fundación Lumbre (República 996, Limache). Aquí, se celebrará la obra de Gabriela Mistral y el legado de sus visitas los años 1938 y 1954. El taller también tendrá un encuentro con la escritora limachina Paulina Bermúdez, para finalmente realizar un ejercicio de escritura creativa basado en la obra de Mistral.

La iniciativa es completamente gratuita, con veinte cupos por encuentro. Las personas interesadas pueden inscribirse en el correo editorialnegra@gmail.com o presentarse directamente en Fundación Lumbre los sábados de agosto a las 11 horas.

Como señala Arelis Uribe, escritora y encargada del proyecto, este taller “en ruta” nace de “la idea de que el movimiento es vida. Me inspiré en la línea del tren EFE, que realiza paradas de Limache a Puerto. Pensé que sería entretenido ir deteniéndose en distintas estaciones de la línea del Metro para revisar el acervo literario de la Región de Valparaíso”.

Autorías locales de ayer y hoy

Luego de Limache y siguiendo la línea del tren, el Taller Literario Itinerante se detendrá en Quilpué, los sábados 5, 12, 19 y 26 de septiembre, de 11 a 13 horas, en el centro cultural Daniel de la Vega. Aquí, el taller gozará de un club de lectura, una ruta pedagógica y un ejercicio de escritura creativa basado en la obra de Roberto Bolaño, quien vivió en la localidad entre 1959 y 1964. El escritor local en visita será Mauricio Tapia, autor de “Animales Muertos”.

A continuación, será el turno de Viña del Mar, en el Palacio Rioja, los sábados 10, 17, 24 y 31 de octubre, de 11 a 13 horas. Esta vez, el taller revisará la obra de María Luisa Bombal y visitará la casa donde nació la fundadora del realismo mágico latinoamericano. Cristóbal Gaete será el autor destacado local. En base a la obra de ambas voces, se motivará a escribir una breve crónica con identidad territorial.

El ciclo culminará en Valparaíso, los sábados 7, 14, 21 y 28 de noviembre, de 11 a 13 horas, en la Biblioteca de Playa Ancha. Aquí, el taller revisará el legado literario de Manuel Rojas, realizando visitas a lugares del puerto que inspiraron su obra. Igualmente, se recibirá a Daniela Catrileo, poeta que residió en la “República Independiente” de Playa Ancha. En base a una carta breve de la autora mapuche, el taller explorará el género epistolar.

Además del financiamiento del MINCAP y su Fondo del Libro 2026, el Taller Literario Itinerante cuenta con el apoyo de distintas entidades locales, como EFE, que desplegará afiches de la convocatoria en sus estaciones de Metro. Igualmente, apoyan Bibliometro y la Editorial Universidad de Valparaíso, casa editorial que donará ejemplares de “Pasión de Enseñar: Pensamiento Pedagógico” de Gabriela Mistral a las bibliotecas de Limache.

Inscripciones para cada taller

Las personas interesadas deben inscribirse en el correo editorialnegra@gmail.com o presentarse directamente los sábados a las 11 horas en los espacios culturales ya indicados. Más información en las redes sociales de Arelis Uribe @uribearelis.




La infraestructura que ya estaba ahí

Dr. Juan Luis Palma – Académico Doctorado en Ing. de Materiales U. Central e investigador Cedenna

Cuando pensamos en proteger una ciudad de las inundaciones, imaginamos colectores, canales o grandes obras de ingeniería. Rara vez pensamos en un humedal. Quizás deberíamos empezar ahí. Los recientes sistemas frontales han vuelto a mostrar un problema conocido: cuando grandes volúmenes de agua llegan en poco tiempo, nuestras ciudades tienen dificultades para absorberlos. Aparecen calles inundadas, viviendas anegadas y caminos cortados.

La pregunta habitual es qué obra faltó construir. Pero existe otra: ¿qué infraestructura natural eliminamos antes de la lluvia? Los humedales funcionan como enormes esponjas del territorio. Almacenan agua temporalmente, disminuyen la velocidad de escurrimiento, favorecen la infiltración y la liberan gradualmente. Cuando drenamos, rellenamos o impermeabilizamos estos espacios, el agua no desaparece. Simplemente busca otro lugar.

Proteger humedales no es solo conservar biodiversidad. También es una decisión de planificación urbana, ingeniería y economía: si eliminamos sus servicios, después debemos reemplazarlos con infraestructura construida y recursos públicos. Desde 2020 contamos con la Ley 21.202 de Humedales Urbanos. El desafío es entender estos ecosistemas como infraestructura crítica para la adaptación climática.

Esto exige cambiar una idea arraigada: que para construir debemos dominar el territorio, nivelarlo y drenarlo. La historia de Venecia demuestra que es posible adaptar la arquitectura a suelos blandos y saturados de agua. La lección es simple: podemos construir considerando las condiciones del territorio.

Mi formación como doctor en Física y como ingeniero físico me lleva a mirar este desafío desde distintas escalas. Un humedal es un sistema físico donde importan el flujo, la presión, la permeabilidad, la porosidad y los tiempos de residencia del agua. Por eso necesitamos conectar arquitectura, urbanismo, hidráulica, ecología y ciencia de materiales.

La tecnología también puede ayudar: sensores para monitorear el agua, materiales capaces de capturar contaminantes como arsénico o cobre y sistemas de filtración pueden apoyar la recuperación de suelos degradados. Se trata de usar la ciencia para recuperar funciones que hemos deteriorado.

Podemos diseñar barrios con corredores naturales para el agua, edificaciones elevadas, parques inundables, pavimentos permeables y sistemas de drenaje urbano sostenible: ciudades que sepan dónde debe ir el agua antes de que llegue la lluvia. Restaurar humedales degradados —retirar rellenos, recuperar conexiones hidráulicas y vegetación— también puede ser una estrategia de prevención de desastres.

Un sistema resiliente absorbe perturbaciones sin colapsar. Frente a lluvias extremas, los humedales hacen precisamente eso: almacenan, amortiguan y regulan. Durante siglos construimos muros para mantener el agua afuera. El cambio climático quizás nos obligue a aprender algo distinto: dejarle un lugar donde entrar sin permitir que nos destruya. Una de las infraestructuras más eficientes contra las inundaciones estaba construida mucho antes que nuestras ciudades. Debemos aprender a construir con ella, no en su contra.




Penco: Vecinos llevan acciones legales por incumplimientos en proceso de evaluación ambiental por Minera Aclara

Desde las organizaciones sociales argumentan que la evaluación del proyecto fue negligente, ya que no se abordaron correctamente los riesgos que provocaría una minera a 2 km de la plaza de Penco. 
Este martes 11 de agosto a las 9:30 horas en las oficinas del Servicio de Evaluación Ambiental del Biobío, organizaciones sociales y vecinos de Penco, acompañados por los abogados de ONG Defensa Ambiental, darán a conocer las acciones legales que se ingresarán en contra de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del Proyecto Optimizado de Tierras Raras en Penco de la empresa Aclara.
Los Recursos de Reclamación de Invalidación buscan la anulación de la RCA del proyecto por ilegalidades durante su tramitación e incumplimientos de la normativa y estándares ambientales.

Francisco Astorga, abogado de ONG Defensa Ambiental, explica: “Interpondremos estos recursos, pues sabemos que la evaluación ambiental contó con deficiencias insalvables y la RCA es un acto administrativo ilegal, por cuanto no se abordaron ni evaluaron adecuadamente los componentes ambientales, en particular los peligros de radioactividad, de remoción en masa, de contaminación del agua, de impacto en los sistemas de vida de las comunidades y tampoco se evaluó adecuadamente el componente indígena”.

El proyecto, que se ingresó en junio de 2024 al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), no se evaluó correctamente, ya que no está claro cuál será el impacto que generará la remoción en masa en la comunidad de Penco, tanto por los riesgos de contaminación y la salud de la población, como los cambios en la calidad de vida de las personas.
Tampoco se sabe cómo quedará la tierra después de su uso, ni cómo afectará a especies protegidas como el Queule, Naranjillo y Pitao. Este proyecto tendrá un impacto gigantesco en la flora, fragmentando el ecosistema y con ello impactará también en forma irreversible a la fauna.
La vocera de la campaña “Penco-Lirquén Libre de Mineras”, Camila Arriagada, indica que, como movimiento

, “creemos que este proceso fue negligente por parte del Servicio de Evaluación Ambiental y de las instituciones y servicios pertinentes. Los reales riesgos e impactos que tendría una megaminería de tierras raras, tan cercana a las poblaciones, fueron muy poco abordados y revisados. Creemos que la contaminación atmosférica, las enfermedades y los riesgos a la salud de la población son irreparables y las observaciones que se ingresaron en esta materia fueron respondidas de manera insuficiente, tanto por estos servicios, como por el titular de esta empresa”.

Desde la Corporación Parque para Penco, su presidente, Carlos Gutiérrez, comenta que “vemos con esperanza esta acción judicial que se está desarrollando, ya que, lamentablemente, el poder económico, como también el poder político, han apoyado de manera articulada a la minera que se pretende instalar en nuestro territorio. De una u otra forma, es lamentable tener que recurrir a estas instancias, porque no se escuchó el sentir de la comunidad”.
Una vez que estos recursos sean resueltos —por el Comité de Ministros, en el caso de la reclamación, y por la Comisión de Evaluación Ambiental del Biobío, respecto de la solicitud de invalidación—, las comunidades recurrirán al Tribunal Ambiental para solicitar la anulación de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA). De ser necesario, el proceso podría continuar en una última instancia ante la Corte Suprema.



[Podcast] Oliver Meseguer de UTA dice sobre riesgos naturales: “La planificación en su última medida son decisiones políticas”

Las intensas lluvias ocurridas en el norte chico del país han generado profundos daños a la infraestructura, la producción económica y en la vida de las personas de esa macrozona.

La periodicidad de fenómenos asociados a la geografía local como es la activación de quebradas en Atacama y Coquimbo, más los efectos locales del cambio climático, vuelven urgente y esencial una perspectiva más amplia de la gestión del riesgo.

De acuerdo a lo planteado por el investigador de la Universidad de Tarapacá, Oliver Meseguer, doctor en Geografía, Planificación Territorial y Gestión Ambiental, un aspecto es reconocer que “hoy vivimos en una sociedad del riesgo global. Hoy es muy difícil no estar expuesto a ningún fenómeno natural o no que nos pueda afectar de manera directa”.




Investigador de UTA señala sobre riesgos naturales: “La planificación en su última medida son decisiones políticas”

Las intensas lluvias ocurridas en el norte chico del país han generado profundos daños a la infraestructura, la producción económica y en la vida de las personas de esa macrozona.

La periodicidad de fenómenos asociados a la geografía local como es la activación de quebradas en Atacama y Coquimbo, más los efectos locales del cambio climático, vuelven urgente y esencial una perspectiva más amplia de la gestión del riesgo.

De acuerdo a lo planteado por el investigador de la Universidad de Tarapacá, Oliver Meseguer, doctor en Geografía, Planificación Territorial y Gestión Ambiental, un aspecto es reconocer que “hoy vivimos en una sociedad del riesgo global. Hoy es muy difícil no estar expuesto a ningún fenómeno natural o no que nos pueda afectar de manera directa”.

A eso agrega que existe un escenario de calentamiento global generalizado donde el cambio climático  es considerado ya como cambio global por los efectos complejos que ejerce sobre otros elementos:

“Tenemos que esperar que estos fenómenos extremos del clima se vayan dando cada vez de manera más frecuente y más intensa”, agrega. 

Sin embargo, para planificar sobre los riesgos naturales asociados a un territorio particular, es necesario determinar amenazas reales que muchas veces tienen una ocurrencia variable, lo que introduce un factor de probabilidad que la hace más compleja.

Dimensionando la responsabilidad política

Pero ocurre que la planificación en su última medida, señala el investigador, son decisiones políticas, las cuales tienen “una ventana temporal para la toma de decisiones muy diferentes a las de una vida humana. Ahí, entramos en muchos conflictos”, dice sobre los múltiples factores en juego:

En el caso de la zona norte del país “la situación es compleja ya per sé”: con una densidad que va disminuyendo a la par que aumenta la distancia que hay entre la localidad y el centro, y una geografía que se vuelve más compleja en el extremo. Eso se traduce en muy pocas alternativas -por ejemplo- de conectividad vial y de comunicaciones, a lo que se suma un abandono, señala Meseguer aludiendo al orden institucional:

“Cuando estos problemas afectan a zonas más aisladas los problemas son diferentes y la solución no es inmediata. Parte por muchas inversiones, muchas decisiones que rara vez se enfrentan”.

Otra arista refiere a la interacción entre el poder central que dicta las políticas de gestión de riesgos y la comunidad científica que estudia los fenómenos. “La vinculación rara vez es fácil”, sostiene Meseguer recordando una ocasión en que fue proporcionado un estudio especializado al Serviu sobre el poblamiento en zonas de interfaz y que no fue considerado:

Asimismo señaló que la observación de la Dirección Meteorológica DMC está siendo muy limitada por la falta de un sistema de radar que permite la observación a nivel inmediato y la entrega de informes y alarmas de manera más rápida. 

“Este tipo de fenómenos no los podemos prever a 2 meses, 3 meses, un año. Tienen una capacidad de predicción de muy corto plazo o nowcasting. Si no están, si no tenemos un sistema consolidado con disponibilidad presupuestaria es muy difícil enfrentar este tipo de situaciones”, indicó.




“Poéticas mapuche” inicia ciclos de lectura, creación y encuentros literarios en Valdivia

* “Poéticas mapuche: explorando la lectura a través del collage”, iniciativa financiada por el Fondo del Libro y la Lectura 2026, comenzó su primer ciclo en la Ruka Fey Tañi Mapu, en Los Molinos, con la lectura de la obra de Daniela Catrileo. Durante los próximos meses continuará con nuevos ciclos dedicados a las escritoras Carla Llamunao y Roxana Miranda Rupailaf.

La poesía mapuche contemporánea es el punto de partida para una experiencia de lectura, conversación y creación artística dirigida a mujeres de la Región de Los Ríos. Se trata de “Poéticas mapuche: explorando la lectura a través del collage”, proyecto financiado por el Fondo del Libro y la Lectura, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que inició sus actividades el sábado 8 de agosto y que durante los próximos meses desarrollará tres ciclos gratuitos de mediación lectora en la Ruka Fey Tañi Mapu, ubicada en el sector Los Molinos, en Valdivia.

La iniciativa propone una manera distinta de acercarse a la poesía: leer en voz alta, compartir interpretaciones, crear collages inspirados en los textos y dialogar directamente con las autoras. Cada ciclo está dedicado a una destacada poeta mapuche contemporánea: Daniela Catrileo, Carla Llamunao y Roxana Miranda Rupailaf, quienes participarán en un encuentro con las asistentes al cierre de cada proceso.

El primer ciclo comenzó el sábado 8 de agosto y está dedicado a Daniela Catrileo y su poemario Todas quisimos ser el sol. En esta primera jornada, mujeres de distintas edades, ocupaciones y territorios se reunieron para compartir la lectura de la obra, conversar sobre las resonancias de sus poemas y trasladar parte de esa experiencia a la creación mediante el collage.

Cada ciclo contempla tres sesiones presenciales. En las dos primeras, las participantes leerán colectivamente el poemario, conversarán sobre las obras y desarrollarán ejercicios creativos mediante la técnica del collage análogo. La tercera sesión estará dedicada al encuentro con la escritora invitada, generando un espacio cercano para compartir el proceso de lectura y las creaciones realizadas.

Para Daniela Rosas Fernández, periodista, mediadora de lectura y creadora del proyecto, la iniciativa busca abrir nuevas formas de aproximarse a la poesía y resignificar la experiencia lectora.

“Con este proyecto quiero invitar a detenernos y descubrir la lectura poética como una forma de habitar la belleza, de regalarse un tiempo para el goce estético y para conectar con aquello que un poema despierta en cada una. Más que comprender un texto desde una única interpretación, me interesa que las participantes vivan la poesía como una experiencia sensible. El collage aparece entonces como otra forma de leer, una manera de traducir en imágenes las emociones, recuerdos y resonancias que deja la lectura”.

Además de fomentar el acceso a la poesía contemporánea, el proyecto busca visibilizar la obra de escritoras mapuche y fortalecer espacios de encuentro entre mujeres, donde la literatura, la conversación y la creación artística favorezcan la construcción de comunidad desde las experiencias, memorias y sensibilidades compartidas.

Cada ciclo cuenta con 15 cupos gratuitos y las participantes seleccionadas reciben el libro correspondiente a la autora que trabajarán durante las tres sesiones, además de todos los materiales necesarios para la realización de los collages.

El ciclo dedicado a Daniela Catrileo continuará el sábado 22 de agosto, para finalizar el sábado 29 de agosto con un encuentro junto a la autora. Posteriormente, el proyecto continuará con Carla Llamunao, cuyas sesiones se realizarán los sábados 26 de septiembre y 10 de octubre, mientras que el encuentro con la escritora tendrá lugar el 24 de octubre. El tercer ciclo estará dedicado a Roxana Miranda Rupailaf, con sesiones los sábados 7 y 28 de noviembre y un encuentro de cierre con la autora el 5 de diciembre. Todas las jornadas se desarrollarán entre las 16:00 y las 18:00 horas en la Ruka Fey Tañi Mapu, en Los Molinos.

De esta manera, “Poéticas mapuche” continuará hasta diciembre abordando las obras de las tres escritoras a través de una metodología que reúne lectura compartida, conversación literaria, creación mediante el collage y el diálogo directo con las autoras.

La información sobre el desarrollo del proyecto y las próximas convocatorias será difundida a través de las redes sociales de Australas, proyecto de mediación lectora y collage impulsado por la responsable de esta iniciativa.




¿Qué tan confiables son los test de drogas? Experto explica cuándo un resultado positivo requiere confirmación

  • Especialista en Química y Farmacia explica las diferencias entre los test de screening y los análisis confirmatorios, además de los factores que pueden generar falsos positivos.

Los resultados contradictorios en exámenes de detección de drogas realizados a autoridades y exautoridades públicas han instalado dudas sobre la confiabilidad de estas pruebas y los procedimientos utilizados para confirmar sus resultados. La discusión se intensificó durante los últimos días luego de que algunos resultados positivos fueran posteriormente cuestionados tras conocerse análisis de contramuestras con resultados negativos.

Más allá de la contingencia, comprender cómo funcionan estos exámenes permite dimensionar qué significa realmente un resultado positivo. El jefe de carrera de Química y Farmacia de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Arnoldo Miranda, explica que, si bien los test son confiables cuando se realizan correctamente y se asegura una adecuada toma y conservación de la muestra, es necesario diferenciar entre las pruebas de screening y las confirmatorias.

“Las de screening nos permiten sospechar que existe o existió consumo, sin embargo, las confirmatorias, que son más específicas, robustas y realizadas empleando otras metodologías de análisis, permiten aclarar dicha sospecha”, señala.

Falsos positivos y medicamentos

Una de las principales razones por las que un resultado inicial puede requerir confirmación es la posibilidad de un falso positivo, es decir, cuando el test indica la presencia de una droga o sustancia química, aunque la persona no haya consumido dicha sustancia.

El especialista explica que esto puede ocurrir dependiendo del método utilizado. En particular, algunos inmunoensayos pueden reaccionar frente a sustancias que poseen características químicas similares a aquellas que se busca detectar. Estos métodos son utilizados con frecuencia debido a su rapidez y practicidad. 

La interferencia también puede producirse con determinados medicamentos. Por ejemplo, en pruebas destinadas a detectar anfetaminas o metanfetamina, fármacos como el bupropión, utilizado entre otros fines para el manejo del tabaquismo; la pseudoefedrina, presente en algunos preparados antigripales; y la fentermina, empleada para bajar de peso, podrían arrojar un resultado positivo debido a ciertas similitudes químicas.

Esto, sin embargo, depende de la sustancia que se busca detectar. En el caso de la cocaína, los test tienden a presentar menos falsos positivos debido a las características particulares de la sustancia y de su metabolito, que es habitualmente el compuesto que se analiza.

Un positivo no significa necesariamente consumo actual

Otro elemento que debe considerarse es el tipo de muestra utilizada. Los análisis pueden realizarse a partir de orina, pelo, saliva o sangre, y cada una permite detectar sustancias o metabolitos durante diferentes períodos.

Por ello, un resultado positivo no debe interpretarse automáticamente como evidencia de consumo actual ni como señal de que una persona se encuentra bajo los efectos de una droga. “Dependiendo de todos estos factores, se pudiese concluir que el consumo es actual, reciente o de hace un mayor tiempo”, precisa.

¿Por qué confirmar un resultado?

La diferencia entre un resultado de screening y uno confirmatorio adquiere especial importancia cuando existen consecuencias laborales, administrativas o legales. Mientras el primero constituye una señal que debe ser evaluada, el segundo permite corroborar con mayor certeza la presencia de la sustancia.

“Las pruebas confirmatorias permiten corroborar mediante el empleo de metodologías de análisis de mayor precisión, especificidad y sensibilidad la presencia de una sustancia en cuestión, reduciendo la posibilidad de errores por interferencias en la muestra”, explica.

En definitiva, la confiabilidad de un test de drogas no depende únicamente del resultado obtenido, sino también de la metodología empleada, las condiciones en que se tomó y conservó la muestra y la posterior confirmación del hallazgo cuando sea necesario. En escenarios donde estos resultados pueden tener consecuencias relevantes para una persona, contar con procedimientos adecuados permite entregar mayor certeza y evitar que una presunción sea interpretada como una conclusión definitiva.




Climatóloga explica causas de “El Niño” y sus posibles efectos sobre el territorio nacional

  • Académica e investigadora de la PUCV detalló los factores que originan el fenómeno.

El fenómeno de “El Niño” podría alcanzar una intensidad muy fuerte durante los próximos meses, según advirtió Rosa Zamora, investigadora del Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). La académica señaló que el evento muestra una probabilidad del 97% de persistir hasta inicios de la primavera de 2027.

Para comprender el origen de esta situación, Zamora explicó que El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) nace de la interacción entre el océano y la atmósfera en el Pacífico ecuatorial. “En condiciones normales -agregó- los vientos alisios, soplan de este a oeste y favorecen la acumulación de aguas superficiales cálidas hacia el Asia. Este desplazamiento genera una especie de “vacío” en el sector oriental del Pacífico, que es ocupado por aguas frías proveniente de capas más profundas del océano, en un proceso conocido como surgencia”.

La docente e investigadora sostuvo que, durante El Niño, los vientos alisios se debilitan, disminuye la surgencia y la temperatura del mar aumenta en el Pacífico central y oriental. Para identificar formalmente un episodio de El Niño no basta con observar un calentamiento puntual y se considera la persistencia de anomalías positivas de temperatura del mar como la respuesta de la atmósfera.

Por el contrario, durante La Niña los vientos alisios tienden a intensificarse, favoreciendo una mayor presencia de aguas frías en el Pacífico ecuatorial central y oriental. La temperatura superficial del mar disminuye por debajo de sus valores normales. Mientras los episodios de El Niño suelen durar alrededor de un año, algunos eventos de La Niña pueden persistir durante dos o incluso tres años.

Este cambio en la temperatura superficial del mar no se limita al océano y también modifica la atmósfera, alterando patrones de viento, presión y nubosidad. A través de mecanismos de teleconexión – capacidad de un fenómeno climático de influir en el clima de lugares muy distantes a su origen- El Niño y La Niña pueden modificar las condiciones atmosféricas en distintas partes del planeta.

“En Sudamérica, por ejemplo, El Niño suele traer un aumento en la probabilidad de las precipitaciones superiores a lo normal en Ecuador, Perú y la zona centro y norte de Chile, mientras que, en el norte de Brasil, en sectores de Asía y Oceanía puede favorecer las condiciones para sequías extremas. Durante La Niña, muchos de estos patrones se pueden invertir, aumentando la probabilidad de producir sequías en Chile y lluvias intensas en Asia y Oceanía” señaló Zamora.

La académica de la PUCV detalló que, a nivel regional, el fenómeno puede producir un debilitamiento del Anticiclón Subtropical del Pacífico Sur, sistema de altas presiones que usualmente bloquea las lluvias en verano. Su pérdida de fuerza actúa como una barrera abierta, favorece que los sistemas frontales avancen hacia latitudes mucho más bajas y alcancen el norte del país.

Otros fenómenos atmosféricos pueden reforzar sus efectos, entre ellos la Oscilación de Madden-Julian (MJO) y los ríos atmosféricos. La MJO opera como un gran “pulso” de nubes y lluvias que viaja por el ecuador cada 30 o 60 días, y su posicionamiento en las fases 7 y 8 estimula directamente las precipitaciones en Chile.

Al mismo tiempo, el calor marino alimenta bandas de humedad o ríos atmosféricos que transportan vapor de agua desde regiones tropicales a latitudes medias. Cuando un río atmosférico interactúa con un sistema frontal y encuentra condiciones favorables de levantamiento del aire, puede aumentar considerablemente la cantidad y persistencia de las precipitaciones, transformándose en los intensos temporales que han afectado la zona central del país.

De acuerdo a lo expresado por la climatóloga de la PUCV, “el panorama para los meses de agosto, septiembre y octubre mantiene las alertas encendidas, ya que los modelos oficiales anticipan anomalías térmicas en el mar superiores a los 2°C hacia fines de año. La Dirección Meteorológica de Chile ya proyecta un trimestre con lluvias sustancialmente mayores a los promedios climatológicos habituales para la zona centro y centro-sur”, enfatizó.

Junto con los temporales, la académica dio cuenta sobre la posibilidad de eventuales aluviones y crecidas de ríos debido a una isoterma cero más alta, lo que causaría lluvias líquidas en sectores cordilleranos donde normalmente cae nieve. Como contraparte positiva, la especialista concluyó que este escenario podría contribuir a un importante alivio hídrico y una acumulación nival para las regiones afectadas por la megasequía. Sin embargo, ello no significa necesariamente el término de la sequía, ni la recuperación completa de las reservas de agua, ya que estas dependen de la persistencia de las precipitaciones, su distribución espacial y temporal, la acumulación nival y las condiciones hidrológicas acumuladas durante los últimos años.